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Sergio Ramos: "Ya he pedido perdón a Puyol y Xavi"

"Al ser yo, todo el mundo lo exagera", asegura el defensa, que ha incidido en que "en ningún momento" quiso hacer daño a Messi

La derrota en el Camp Nou dejó muy dañada la imagen del Real Madrid , la de su técnico o la de Cristiano Ronaldo, que de nuevo patinó frente al Barça y protagonizó un pique fuera de lugar con Guardiola. Sin embargo, uno de los miembros del vestuario blanco que salió más tocado del coliseo azulgrana fue Sergio Ramos. El andaluz, en plena ebullición, asestó una dentellada por detrás a Leo Messi, cuando el partido agonizaba, que volteó al argentino y desencadenó una multitudinaria trifulca entre futbolistas de ambos equipos.

Desatado, fuera de sí, Ramos propinó un manotazo en el rostro de Puyol e instantes después, camino ya del vestuario tras recibir la cartulina roja de Iturralde González, empujó a Xavi , compañero suyo en La Roja. Arrepentido, el central ha querido comparecer hoy en la sala de prensa de Valdebebas para explicar lo sucedido, pedir disculpas y dejar muy claro que en ningún momento quiso hacer daño a Messi.

En un principio, iba a ser el capitán, Iker Casillas, quien atiendese a los medios para analizar la derrota en el clásico, pero finalmente ha sido Ramos quien lo ha hecho a petición propia. En primer lugar, el defensa ha reconocido que "me equivoqué, pero en ningún momento quise hacer daño a Messi. Me siento mal por la entrada, pero no hay derecho a que tenga que escuchar que voy a partir a Messi o a hacer daño a un jugador", ha remarcado.

"Al ser yo, todo el mundo lo exagera"

El jugador ha incidido además en que a lo largo de su carrera, "y los números están ahí", ningún futbolista ha sufrido una lesión por una entrada suya. "Al ser yo, todo el mundo lo exagera. Hubo muchas tanganas y de eso no se ha dicho nada. No es una acción de la que me sienta orgulloso y he pedido disculpas, pero no se habla de los miles de empujones que hubo de otros compañeros y no pasa nada", ha comentado.

A pesar de que Ramos pense que se ha magnificado todo por haber hecho él la falta y no otro, otros defensas han recordado que la sanción que se la ha impuesto es baja, precisamente por ser él. Es el caso de Gurpegui, que ha confesado que esperaba, tras ver la entrada a Messi y lo que pasó después, que hubiera tenido que quedarse en casa más de un partido. "A mí me hubieran castigado de 3 a 5 partidos", ha asegurado. "Cuando veo esas y otras acciones, incluso en mi casa, comento que si hago yo eso, de 3 a 5 partidos no me quita nadie", ha dicho Gurpegui tras el entrenamiento del Athletic en Lezama. "Pensaba que le podía caer alguno más porque después de la acción (por la que ha sido sancionado) luego le pega a Puyol", ha recordado.

No obstante, con la tarjeta roja que Ramos vio en el Camp Nou, se convirtió en el jugador del Real Madrid -junto a Fernando Hierro- con más expulsiones en su historial. Diez en total. Pese a que ha admitido que el dato no le beneficia, el andaluz ha asegurado que está "súpertranquilo". "Muchos han reconocido que varias tarjetas mías han sido injustas. De las diez, muchas son doble amarilla. Si algo me preocupa es que somos referentes para los niños y les pido disculpas porque no es una buena imagen para el deporte", ha señalado.

Llamada a Puyol y Xavi

Ramos también ha confesado que telefoneó ayer a Puyol y a Xavi. En este sentido, el madridista prefiere olvidar el incidente y pasar página, ya que en La Roja son "un grupo de amigos", que quieren mantener el ambiente y por eso quiso hablar con ellos. "No tuve un buen detalle", ha recalcado. Respecto a la celebración de los futbolistas del Barça, algunos de ellos con la mano alzada para reivindicar el 5-0, el defensa ha indicado que "cada uno es libre de hacer lo que quiera" pero cuando toca estar en la otra parte, en la del equipo que pierde, "quizá esos gestos no sienten muy bien".

Ayer, el Comité de Competición le impuso una sanción de un partido, por lo que Ramos no podrá jugar frente al Valencia. Ramos acata la sanción, pero, sin embargo, no acepta de buen grado la multa económica (20.000 euros) que la ha impuesto la UEFA por el episodio del Amsterdam Arena y respalda la posición del club, que recurrirá el castigo. "Evidentemente, nosotros no hicimos nada malo ni nada ilegal. Para nada buscamos esa tarjeta y cada uno que piense lo que quiera", ha concluido.

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