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Victoria a medio gas

El Asseco Prokom tutea al Caja Laboral, que se esforzó lo justo para ganar

La incógnita a despejar era qué Caja Laboral jugaría el partido. Aquel que vapuleó al Maccabi de Tel Aviv en su debut en la Euroliga o el equipo inseguro que ganó in extremis al Granada. Saltó a la cancha el segundo y remató el partido el primero. Pese a que el Asseco Prokom polaco acusa en cada movimiento la ausencia de dos de sus jugadores estrella, Qyntel Woods y el actual jugador baskonista David Logan, el cuadro de Pacesas logró plantar cara al Caja Laboral, que funcionó con el automático puesto buena parte del encuentro, durante los dos primeros cuartos. Pese a las marcadas bajas que arrastra, al Asseco aún le quedan ases en la manga. El alero estadounidense J.R. Giddens, recién fichado por los polacos, y Jagla, el rubio, pusieron contra las cuerdas a Oleson, Barac y San Emeterio, que se veían incapaces de dominar el acierto y velocidad de los rivales.

ASSECO PROKOM, 73; CAJA LABORAL, 80

Asseco Prokom: Burrell (2), Brown (19), Ewing (9), Lapeta, Szczotka (2) —cinco inicial—, Hrycaniuk (6), Varda (6), Jagla (6), Giddens (10), Videnov (7), Wilks.

Caja Laboral: Huertas (12),Logan (8), San Emeterio (7), Teletovic (17), Barac (18) —cinco inicial—, Oleson (10), Ribas, Rancik (6), Bjelica (2).

Árbitros: Jungebrand (FIN), Gkontas (GRE), Vojinovic (SRB). Sin eliminados.

Segundo partido del Grupo A de Euroliga disputado en el Gdynia Sports Arena de Sopot, ante 4.897 espectadores.

El Asecco Prokom, que no ha pasado de alcanzar, la temporada pasada, los cuartos de final en Europa, demostró que no hay enemigo pequeño y logró pisar los talones en el marcador a los vitorianos, que se liaban a la hora de atacar y defender. Hubo, hasta después del descanso, un marcado aunque insuficiente trabajo coral por parte del Caja Laboral, que vio acercarse a los polacos a tres puntos (29-33) hacia el final del segundo cuarto. El tuteo fue intenso y al Baskonia le pesó jugar fuera, pero tras el descanso recuperó y cuidó su creciente ventaja.

La ansiedad ?Ivanovic pedía calma a sus jugadores a cada momento? de los vitorianos fue desapareciendo con el paso de los minutos, al mismo ritmo que los polacos iban cediendo el peso del choque a sus jugadores más potentes, Giddens y Ewing. En el otro extremo, ni Teletovic ni Barac se lucieron especialmente. El equipo estaba difuminado y no sobresalió su habitual potencial anotador.

Logan fue uno de los jugadores que más castigó a sus ex compañeros, y un factor determinante a la hora de mantener el control sobre el voluble partido. El irregular Brown acortó distancias mediado el último cuarto, pero cualquier avance polaco se volvía un espejismo ante el solvente ataque de los de Ivanovic, que reaccionaban a ratos.

Sin embargo, el choque de ayer, además de revelar una aparente falta de gas en algunos jugadores, desempolvó una defensa con agujeros que permitió a los polacos intromisiones constantes. La sensación fue, en definitiva, la de un equipo que aspira a pasar un trámite. No hubo carácter ni lucha, salvo del lado polaco, que afrontó el partido con la ambición que sembró los buenos resultados cosechados durante la temporada pasada. El objetivo de los de Tomas Procesas es acceder a la élite europea y la actitud, al menos, ya está de su parte.

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