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A Vera ya no le duele la cabeza

Zvonareva, famosa por sus crisis en la pista, jugará la final de Wimbledon con Serena

La rusa Vera Zvonareva jugará la final de Wimbledon contra la estadounidense Serena Williams, la campeona vigente. La número uno venció 7-6 y 6-2 a la checa Kvitova . La número 21 ganó 3-6, 6-3 y 6-2 a la búlgara Pironkova. Y la rusa no llevaba ningún vendaje. Y no lloró. Y se puso siempre una toalla sobre el cráneo "para relajar la cabeza y no tomar las decisiones equivocadas". Y no volvió Zvonareva a dejar escapar un partido que tenía ganado, como en todas las grandes ocasiones, ni volvió a quedarse pensando en que debería haber llamado a su psicólogo, con el que trabaja de 2007.

Meltdown Zvonareva. La tenista que se derrite, le llaman los anglosajones. La rusa, una tenista de temibles golpes, eterna lesionada, ha protagonizado derrotas que han ocupado más espacio en los telediarios que muchas victorias. Le ocurrió, por ejemplo, en el Abierto de Estados Unidos 2004, cuando dominaba a su compatriota Dementieva y dejó que se le fuera el partido. Le volvió a pasar, sin ir más lejos, este año en la final de Charleston contra la australiana Stosur, cuando empezó a darle patadas a su raqueta, ya rota, hasta que la llevó de un extremo a otro de la pista y quedó oculta por la silla. Y para siempre quedará en el recuerdo su partido perdido contra la italiana Pennetta en octavos del último Abierto de Estados Unidos, con la pobre Vera desesperada, vendada del tobillo al muslo...y desaprovechando seis puntos de partido. Esto pasó entonces:

-Zvonareva empezó a llorar durante el segundo tie-break.

-Se fue al vestuario antes de la tercera manga y siguió llorando.

-Se quejó al juez de silla, porque los vendajes que llevaba le impedían jugar.

-Le gritó una obscenidad porque no permitió que le atendiera un fisioterapeuta.

-Y perdió 6-0 la tercera manga.

"Nunca me ha importado lo que la gente dijera de mi", dijo hoy la rusa, clasificada para su primera final grande. Que rompa una raqueta no quiere decir que me haya ido del partido", prosiguió. "He crecido. Soy más madura. Ya sé olvidar el último punto y concentrarme en el siguiente"

Zvonareva estudia relaciones económicas internacionales en Rusia. Zvonareva está en la final de Wimbledon. A Zvonareva, una tenista volcánica, ya no le duele la cabeza.

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