Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
ESPAÑA 2 - HONDURAS 0

Mucho vértigo, poca puntería

El conjunto recupera las buenas sensaciones gracias a una alineación más ambiciosa

España ganó a Honduras desde la alineación de Vicente del Bosque. El seleccionador se corrigió respecto al partido contra Suiza con una formación más aseada y ambiciosa, esponjada en la línea medular y afilada en la delantera, para nada confusa. No hubo jugadores repetidos y se dio más importancia a los especialistas. A cambio de prescindir de los dos interiores, se recuperó a los extremos y la selección fue más directa y agresiva con la pelota y fue mucha más veloz. Tuvo nervio y sorpresa y si le faltó precisión fue sobre todo porque el campo estaba demasiado rápido y el balón es de playa, imposible de domar y controlar, no alcanza con la finura. Tampoco ayudó el árbitro porque se contaron al menos dos penaltis y no pitó ninguno. Los goles de Villa, por lo demás, acostumbran a ser sinónimo de victoria. A España solamente le falló el punto de mira para la goleada. Le pudo seguramente la ansiedad por recuperar el terreno perdido.

Casillas. Atento, se arriesgó en las salidas por alto y por bajo, sobre todo en una con los pies que pareció descontrolada o mal medida. Poco exigido, le falta aún para ser el seguro de vida que ha sido siempre. A veces da la sensación de que quiere imponerse incluso cuando no hay ninguna necesidad.

Sergio Ramos. Pletórico, fue protagonista del partido por su permanente intervencionismo. Jugó prácticamente como volante derecho, centró, tiró y acudió al remate de las jugadas de estrategia. Un par de remates de cabeza se le escaparon por poco, así como dos disparos tremendos que rozaron los postes.

Puyol.Mandó, tiró la línea defensiva y acudió al corte con serenidad. No tuvo mayores problemas para controlar defensivamente el partido.

Piqué. Fuerte en la defensa de la zona, provocó la superioridad numérica de su equipo en la medular con sus salidas y los cambios de orientación. El primer gol de Villa llegó precisamente después de una apertura a la banda del central. Al igual que en el partido contra Suiza, ayer le dieron en la cara y también en la boca.

Capdevila. Apagado al inicio, se animó un poco al final. Siendo un lateral con llegada y que, además, marca goles, parece algo desfondado o, al menos, regula más su esfuerzo. Mantuvo bien el puesto y fue regular, pero le falta recuperar la alegría y el desparpajo que le han llevado a ser una parte importante del grupo.

Busquets.Situado por delante de los centrales, se sintió la referencia del equipo y se creció a medida que avanzaba el partido. Le animó el que Del Bosque ratificara su jerarquía después de su mala actuación ante Suiza. Volante con un buen sentido del juego posicional, mejora cuando juega sin acompañantes, con más responsabilidad, y puede tocar el balón indistintamente hacia delante, retrasarlo o abrirlo a cualquiera de las bandas. Tuvo aplomo, criterio y puso al equipo en juego de manera muy ortodoxa

Xabi Alonso.Un jugador que equilibra el conjunto por sus muchas prestaciones. Evitó jugar en paralelo con Busquets y alternó el juego corto con los desplazamientos largos. No ensayó el disparo como en el estreno, sobre todo porque se arrimó menos al campo contrario, pero ayudó mucho cuando su equipo no tenía la pelota.

Xavi. Agradece jugar con tres puntas: mejora su panorámica del juego y tira mejor la línea de pase. Prefiere un extremo que abra el campo a un cuarto volante que le coma espacio en la medular. Aun sin recuperar su mejor versión, marcó el estilo, jugó con criterio y condujo buenos contragolpes como el del 2-0. Del Bosque le sustituyó seguramente con el fin de dosificar su esfuerzo.

Navas. Muy útil para el equipo porque le dio aire, sorpresa y profundidad. Aunque no envió tantos centros como de costumbre y le costó acabar las jugadas, asistió a Villa en la acción del segundo gol y fue zancadilleado por Chavez en el penalti que falló el propio Villa lanzándolo fuera de tan ajustado que iba.

Torres. Tiene una estampa y un juego de delantero centro imperial. Protagonizó varias jugadas de mérito, pero no marcó porque se precipitó o le tembló el pulso a la hora del tiro. Igualmente picó mal un cabezazo en la boca del gol. Le falta finura porque todavía no ha recuperado la forma tras la última lesión sufrida.

Villa. Incisivo y resolutivo, es el mejor punto y final para el juego de España. Volcado a la banda izquierda, no paró hasta que marcó el gol y, cuando metió el primero, no desfalleció hasta anotar el segundo. Después del 2-0, perseveró en busca del tercero, que muy bien pudo sumar en un penalti que se le escapó por un palmo. La jugada del 1-0 fue estupenda por el control, el doble regate y la definición. Los exquisitos medios españoles necesitan los goles de Villa para que su juego tenga pleno sentido. Si marca El Guaje, señal de que le ha ido bien a la selección.

Cesc, Mata y Arbeloa.Participaron del partido en la línea de los jugadores a los que sustituyeron. Cesc incluso pudo marcar un gol nada más salir. Tras una diagonal excelente de Piqué y Mata, tiró una excelente pared que no acabó en gol por la buena anticipación del portero.