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CICLISMO

"Me apartaron por no permitir el dopaje"

Rodríguez Bastida, médico del Xacobeo, se encierra en dependencias de la Xunta para que le paguen atrasos y siembra dudas sobre la actitud ante el dopaje del equipo

Sentado en el suelo, con el saco de dormir al lado y bebidas isotérmicas para aguantar el tirón de un encierro sin fecha de caducidad, Juan Manuel Rodríguez Bastida, médico del equipo ciclista Xacobeo Galicia, vio pasar ayer de largo a José Ramón Lete Lasa, secretario general para el Deporte de la Xunta de Galicia. Bastida, que tiene contrato mercantil firmado hasta diciembre 2010 con el equipo regido por una fundación cuyo patronato preside Lete en calidad de máximo mandatario del deporte autonómico, no cobra desde abril del año pasado y asegura que le adeudan gastos de los dos últimos ejercicios. Y paga a Hacienda por un dinero que no ha recibido. Con todo, tras el desencuentro económico subyace algo más. "Yo no compartía la manera de llevar el equipo", apunta el galeno, que obviamente no se refiere a cuestiones técnicas u organizativas.

Bastida, especialista en medicina deportiva con consulta en Ferrol, llegó al Xacobeo en 2007 tras pasar por Euskaltel y Relax Fuenlabrada. "Nunca cobrábamos al día, pero me sentía cómodo con el anterior manager, Rodrigo Costa, luego cambió el color político en la Xunta y hubo un pequeño vacío que aprovechó Álvaro Pino para ganar poder". Fue entonces cuando llegó un nuevo manager al equipo, Pedro Alfaro, paisano y compadre de Pino y cuando a Bastida le mostraron la puerta de salida. "Heredé un conflicto mercantil", sostiene Alfaro, que recuerda que Bastida reclama un dinero anterior a su llegada al equipo.

Aun con Alfaro y Pino al frente, Bastida acudió como médico del equipo a varias rondas ciclistas, pero en la Vuelta a España sólo duró tres días porque le sustituyeron por un colombiano. Alberto Beltrán, involucrado en varios casos de dopaje, uno de ellos bastante sonado con el Selle Italia. Unipublic, organizador de la Vuelta, exigió al Xacobeo que le apartara de la carrera y justo unas horas después se hizo público que tres corredores del Liberty portugués habían dado positivo por CERA tras estar a las órdenes de Beltrán. "Fue entonces cuando me enteré de su pasado", sostiene Alfaro. Una simple búsqueda en Google le hubiera sacado de su ignorancia. Dice que acudió a la red, pero que no encontro nada sobre lo que ocurrió con Beltrán en Italia, allá en 2001. "Todas las referencias a ese caso salieron tras lo de Portugal". Pero Bastida sí que conocía a Beltrán: "Me sustituyeron por un médico dopador", acusa. E incluso en declaraciones difundidas por la Agencia Efe asegura que le dejaron fuera de la Vuelta "por no consentir prácticas de dopaje".

"Es difícil que un corredor que se dopa acabe su carrera deportiva sin que dé positivo", reflexionaba ayer Bastida en su encierro. Incluso en esa tesitura medía sus palabras porque también dejaba entrever todo lo contrario. "Algunos se dopan y consiguen no dar positivo". Y luego hablaba de regeneración, de que en Francia se hizo tabla rasa con el caso Festina, los corredores galos no ganan carreras, pero la gente llena las cunetas para aplaudirles, un panorama radicalmente diferente al de España. "La clave es el dinero. La gente no quiere ganar un sueldo decente. Y las cosas no deberían de ser así y menos en un equipo institucional".

Xacobeo Galicia no ha tenido ningún positivo -"ni los hubo, ni los va a haber", asegura su manager-, pero en un burofax remitido por Bastida a Lete el pasado 13 de abril para tratar de desbloquear su situación alude a que "en octubre de 2009 he tenido que prestar declaración". En él recuerda al secretario general de Deportes, cargo dependiente directamente de Presidencia de la Xunta, "la historia y actitud de Pino como director presuntamente implicado en prácticas de dopaje en Kelme y Phonak, así como su larga relación con el médico Eufemiano Fuentes". El pasado mes de noviembre el médico ferrolano había remitido un informe al patronato de la Fundación Ciclismo Gallego en el que exponía como tras verse obligado a dejar la Vuelta a España, el ciclista Alberto Fernández tuvo que ser internado en la unidad de cuidados intensivos de un hospital de Santander y que él conoció esa situación al leer el periódico.

Ayer poco después de que Bastida acampara ante la puerta del depacho de Lete, apareció por allí Alfaro. A las tres y media de la tarde se fue sin cruzar palabra. Antes se había marchado el secretario general, que levantó las manos como si con él no fuera la cosa. A media tarde un guardia de seguridad invitó a Bastida a abandonar la puerta del despacho. El médico pasó la noche a la intemperie. Asegura que hace unos meses tuvo una oferta para ocuparse de otro equipo, pero duda si seguir en el mundillo, dice que es demasiado sórdido.