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RUGBY | VI NACIONES

Irlanda cumple sin brillar, Inglaterra no respira hasta el final

La selección italiana presenta, otra vez más, su candidatura a llevarse la "cuchara de madera", y Gales cede pese a un gran empujón final

La actual campeona del Grand Slam y del Seis Naciones de rugby, la selección irlandesa, derrotó hoy a la italiana en Dublín en un partido físico y lleno de las imprecisiones típicas de un encuentro inaugural, en el que, además, las delanteras se impusieron a los ataques. Con profesionalidad, pero sin brillo, los hombres de Declan Kidney despacharon por 29-11 a un "XV azzurro" tremendamente limitado que, presentó, una vez más, su candidatura a llevarse la "cuchara de madera". Irlanda, por el contrario, cumplió con su papel de favorito y, sin alardes, demostró que aún conserva las cualidades que le llevaron a lo más alto del rugby continental en la pasada temporada. El "XV del trébol" volvió a manejar con solvencia los fundamentos básicos del juego, seguros en los saques de banda y granítica en las melés gracias a los riñones de los delanteros de la apisonadora de Munster. Después de jugar en su mitad durante los primeros diez minutos, Irlanda aprovechó la primera oportunidad de la que dispuso para inaugurar el marcador gracias a un golpe de castigo concedido por los visitantes.

CLASIFICACIÓN

1. Francia: 4 puntos (dos victorias), 51 tantos a favor, 19 en contra

2. Inglaterra: 4 puntos (dos victorias), 47 tantos a favor, 29 en contra

3. Irlanda: 2 puntos (una victoria, una derrota), 39 tantos a favor, 44 en contra

4. País de Gales: 2 puntos (una victoria, una derrota), 48 tantos a favor, 54 en contra

5. Escocia: 0 puntos (dos derrotas), 33 tantos a favor, 49 en contra

6. Italia: 0 puntos (dos derrotas), 23 tantos a favor, 46 en contra

El medio apertura verde, Ronan O'Gara, lo transformó sin problemas y se convirtió así en el primer jugador que supera los 500 puntos en la historia del Seis Naciones. Al cuarto de hora, los locales anotaban su primer ensayo tras una fugaz ruptura de las líneas italianas de Trimble. Su placaje lanzó el oval a las manos de O'Driscoll, quien, desde el centro del ataque, se sacó un pase de fantasía para que saliese a relucir el buen juego a la mano de Irlanda con la culminación del ensayo de Heaslip. Por detrás en el marcador, Italia se empeñaba en marcar el tempo de partido y jugar en territorio enemigo, lo que hacía presagiar un vendaval de ''contras'' locales. No llegaron porque Irlanda bajó el ritmo, incluso antes de lograr el segundo ensayo, que llegó después de un saque de banda mal defendido por Italia, que se tragó el señuelo, y lo aprovechó el pequeño O'Leary para traspasar la línea de fondo. Sólo la complacencia de los verdes y un error de comunicación entre Trimble y Kearney concedió a los hombres de Nick Mallet un ensayo al filo del descanso para acercarlos a 14 puntos del rival.

En la segunda mitad continuaron imponiéndose las defensas -el trofeo como mejor jugador del partido fue para el ala irlandés David Wallace- y, ante la falta de espacios, Irlanda optaba por la patada larga, lo que impedía dar fluidez y continuidad al juego. Sin respuestas ofensivas, Italia sólo contabilizó un ''off-load'' en todo el partido y perdió casi la mitad de todos los saques de banda que lanzó, los visitantes vieron alejarse al rival en el marcador a base de golpes de castigo.

Irlanda disputará el siguiente partido en París frente a Francia, la otra gran favorita, junto a Gales, para evitar que el "XV del trébol" vuelva a alzarse entre año con el Seis Naciones. Servirá para probar si los verdes mantienen la misma forma que les llevó a ganar todos sus encuentros el año pasado en este torneo y a no perder ninguno de los ''test'' del otoño disputados ante las selecciones del Hemisferio Sur, entre ellas, la actual campeona del Mundo, la selección de Sudáfrica.

Un claro triunfo, pero sin respirar hasta el final

Inglaterra comenzó su andadura en el Torneo Seis Naiones 2010 con un claro triunfo sobre País de Gales, por 30-17, en partido disputado en Twickenham en el que los visitantes, en determinados momentos, tuvieron cerca sus posibilidades. Un ensayo de James Hook a los 72 minutos puso el marcador en un 20-17 que intranquilizó el templo del rugby inglés, porque Gales, crecida, estaba a un paso de remontar el partido, pero una intercepción a los 76 acabó con una marca -la segunda del partido- de James Haskell y la sentencia.

Los últimos diez minutos dieron más de sí que el resto del partido, en el que las ataduras primaron sobre la imaginación, y ni siquiera el 20-3 con el que se situó el XV de la Rosa al inicio del segundo tiempo les permitió respirar tranquilos hasta el final. Gales, que mostró ciertas debilidades, había estado a merced de Johnny Wilkinson (autor de 15 puntos) y compañía, pero tuvo arrestos para poner en peligro el triunfo de los locales. Para su mala fortuna, no pudo rubricar la remontada y lo pagó con una derrota dolorosa.

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