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FÚTBOL | PREMIER LEAGUE

El United mata al contragolpe

El conjunto de Ferguson se postula como único rival capaz de destronar al Chelsea del liderato tras vencer por primera vez al Arsenal a domicilio

La carrera por la conquista de la Premier ha quedado provisionalmente acotada a un mano a mano entre el líder, el Chelsea, y el vigente campeón, el Manchester United, que dio un golpe de autoridad en el Emirates Stadium, donde ganó por primera vez, para desplazar al Arsenal de la lucha por el título. El equipo de Alex Ferguson nunca había ganado en el nuevo recinto del conjunto londinense. De hecho, en Liga llevaba cuatro cursos sin vencer. Su última salida con los tres puntos en el bolsillo data del 2005, cuando se impuso en el viejo Highbury. Pero los de sir Alex salieron decididos a asumir el envite echado por el Chelsea, asentado en el primer puesto de la competición. Y eso que aún tiene un partido por disputar.

ARSENAL 1 - MANCHESTER 3

Arsenal: Almunia, Sagna (Bendtner, m.72), Vermaelen, Gallas, Clichy, Fábregas, Rosicky (Eboue, m.71), Nasri, Denilson (Walcott, m.61), Song Billong y Arshavin.

Manchester United: Van der Sar, Evra, Brown, Rafael Da Silva, Evans, Park (Valencia, m.87), Carrick, Nani (Berbatov, m.89), Scholes (Giggs, m.71), Fletcher y Rooney.

Goles: 0-1, m.33: Nani; 0-2, m.37: Rooney. 0-3, m.52: Park. 1-2, m.80: Vermaelen.

Árbitro: Chris Foy. Mostró tarjeta amarilla a Song Billong.

Incidencias: encuentro correspondiente a la vigésima cuarta jornada de la Liga de Inglaterra disputado en el Emirates Stadium ante unos 60.000 espectadores.

La apuesta era jugosa para el Arsenal. La victoria le hubiera instalado en la segunda plaza, desposeyendo a su rival. Como perseguidor directo del conjunto que entrena el italiano Carlo Ancelotti. El contraataque del Manchester United resultó demoledor. Destrozó al Arsenal, incapaz de culminar sus acciones en ataque. Aturullado alrededor de la zona del meta holandés Edwin Van der Sar, al que apenas amenazó. Un balón bajo palos salvado por el francés Samir Nasri fue la primera advertencia visitante, que apretó el acelerador, en pleno ir y venir del partido, en el último cuarto de hora de la primera mitad.

El portugués Luis Nani resultó determinante a la contra. Su velocidad fue decisiva. Una gran acción por su banda, la derecha, terminó en un centro envenenado que el meta español Manuel Almunia, al intentar despejar, desvió hacia su propia portería. Casi a continuación, en pleno desconcierto local, el luso recibió un balón en su campo, fruto de una acción sin concretar de su rival. Enfiló la meta de Almunia. Y en plena carrera, envió el balón al corazón del área, donde Wayne Rooney, compañero de viaje, remató a la primera fuera del alcance del portero español y firmó su vigésimo tanto liguero.

La herida pudo ser mayor para el Arsenal, perdido en la batalla, si Nani hubiera atinado con un tiro pegado al palo derecho de Almunia. No hubo tregua para Arsene Wenger tras el descanso. El coreano Ji-sung Park quiso formar parte del festival de su equipo y culminó otro contraataque al inicio de la segunda parte, que cerró prácticamente el choque. Aún Rooney pudo redondear dos acciones más para hacer sangre a su adversario, que reavivó su ánimo en el tramo final, de forma desordenada, sin el timón de Cesc, cuando un remate del belga Thomas Vermaelen, de forma afortunada y tras ser desviado por Jonny Evans estrechó las distancias.

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