EUROBASKET | ESPAÑA 86 - FRANCIA 66

Recital de Pau y su orquesta

España vuela a las semifinales con una defensa abrumadora y un vendaval ofensivo encabezado por el pívot de los Lakers, imparable a pesar de la resistencia de Francia

Con la pegada demoledora de los contados equipos que han marcado época, la selección española convirtió en un maravilloso festín su comprometido cruce de cuartos de final contra Francia, hasta ayer la única selección invicta del Eurobasket. No tuvo color el partido porque Pau Gasol y su orquesta brindaron otro de sus recitales antológicos . Hilaron el juego como la seda, reventaron el ataque francés de tanto y tan bien como apretaron en defensa, descerrajaron el aro a base de triples y, cuando hubo que marcar la línea en el interior de la zona, emergió un Pau Gasol colosal, como el de los mejores días.

Los franceses, como los griegos, ya se habían olido la tostada. Ganarlo todo hasta llegar a los cuartos de final es relativo, sobre todo si, a fin de cuentas, te acaba tocando el ogro del campeonato. Y España, decepcionante en los primeros partidos, iba a más. Por eso muchos franceses, el pasado martes, maldijeron la canasta de Nando de Colo que sirvió para batir a Grecia en el último partido de la segunda fase. Aquél triunfo les condenó a cruzarse con España. Era inevitable que saliera a relucir el recuerdo del gatillazo español en los Juegos de Atenas en 2004 cuando, tras ganarlo todo, se topó de bruces con Estados Unidos y un Stephon Marbury en estado de gracia. A Francia, en Katowice, le pasó tres cuartos de lo mismo.

Francia 66 - España 86

Francia (15+17+20+14): Batum (7), Parker (6), Pietrus (3), Diaw (9), Turiaf (12) -equipo inicial-, Koffi (6), Traore (8), Diot (3), Jeanneau (3), Bokolo (2) y De Colo (7).

España (25+22+26+13): Rubio (8), Navarro (11), Rudy (16), Garbajosa (3), Pau Gasol (28) -equipo inicial-, Raúl (0), Mumbrú (6), Reyes (8), Marc Gasol (6), Llull (0) y Claver (0).

Árbitros: Ilija Belosevic (SRB), Sreten Radovic (CRO) y Zoran Sutulovic (MNE). Sin eliminados.

Incidencias: Partido de cuartos de final del campeonato de Europa de baloncesto disputado en el pabellón Spodek de Katowice ante unos 6.000 espectadores.

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El equipo de los finales imposibles

El equipo español rasgó la propuesta francesa punto por punto. En defensa, Ricky Rubio se pegó como una lapa a Tony Parker, principio y final del juego francés. El chaval de 18 años no se ha descompuesto por su flojo inicio de campeonato y ha refrendado una mejoría exponencial. Sus aptitudes defensivas le vinieron de perlas al equipo en un encuentro en que era tan vital amarrar en corto a Parker. Ricky, además, movió bien el balón y hasta consiguió un buen bagaje anotador. Ganó la partida. Sumó dos puntos, tres rebotes y una asistencia más que el base de los Spurs. El quinteto español se encoló de tal manera que negó las penetraciones del base francés y de Batum y Diaw. Sabido que el tiro exterior no es punto fuerte del equipo francés y que sus recursos técnicos en el interior de la zona son limitados, el asunto empezó a quedar claro desde el primer minuto. Y más cuando el equipo francés perdió definitivamente el control del ritmo del juego y se sintió tan a disgusto con la rapidez de la propuesta española. Francia, el mejor en defensa del torneo con 64 puntos de media hasta ayer, acabó encajando 86 contra Pau y compañía.

España abrió la espita con una serie de triples superlativa: 5 de 9. Pero necesitaba equilibrar su juego y meter algún balón interior. Los franceses fueron tenaces en el intento de evitarlo. Se centraron en la labor de zapa sobre Pau Gasol. El campeón de la NBA se dejó sentir como pocas veces. No importó que Turiaf, Pietrus y Diaw le rodearan y le acosaron hasta el punto de colgarse de sus brazos. Anotó una y otra vez, con estruendo, machacándola para abajo y, de paso, forzando faltas, sacando del partido a Turiaf y Traoré. Sumó 28 puntos, nueve rebotes y tres tapones. No hubo quien le tosiera; como a España, que pasó volando el cruce de cuartos y se enfrentará en las semifinales contra el vencedor del partido que enfrenta a Turquía y Grecia.

El despliegue del equipo español fue tan completo que los franceses habían dicho adiós a toda esperanza mediado el tercer cuarto (71-49). Rudy Fernández sujetó a Diaw y aportó 16 puntos. Navarro no estuvo tan fino en el tiro como ante Polonia, pero dotó de vivacidad el juego de ataque español y Marc Gasol siguió demostrando una importante mejora respecto a los partidos anteriores, con seis puntos y cinco rebotes. Los franceses fueron claudicando en todas y cada una de las facetas del juego: defensa, ataque, rebote y manejo del balón en las transiciones, lo que les llevó a sumar cinco pérdidas más y a sumar tres robos menos.

Los jugadores de la selección española celebran su pase a semifinales.
Los jugadores de la selección española celebran su pase a semifinales.REUTERS

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