Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
FÚTBOL | ESPANYOL 3 - DEPORTIVO 1

Más De la Peña que nunca

El Espanyol gana al Depor su primera 'final'

No hay nadie como De la Peña para resolver los partidos. Lo agradeció el Espanyo l, que no trepa ningún puesto en la tabla pero que da señales de vida cuando parecía inerte, y lo sufrió el desabrido Deportivo, que compareció en el duelo porque lo exigía el calendario y no porque tuviera intención de alcanzar la UEFA, más a tiro que nunca. Se impuso el Espanyol, que suma su quinta victoria en lo que va de curso y mira con convicción hacia arriba, descabalgado por seis puntos de la categoría.

La necesidad impulsó a Pochettino, que mostró su versión descarada y ofensiva.Desde hace casi una década que Tamudo era el delantero centro del Espanyol. Él sólo contra todos. No le iba mal al equipo, que se había acostumbrado a sus desmarques y peleas, a sus recuperaciones y goles. Pero el 23 ya no carbura como antes. Ha perdido ese punto incisivo, esa capacidad de determinación.Sólo así se entiende que contabilice tres goles en el curso.Pochettino atendió a la deficiencia ayer, justo cuando la continuidad del equipo en Primera está en entredicho. Dibujó un 4-4-2 variable, con rombo a la hora de atacar y con dos medios centros en facetas defensivas. De la Peña como bisagra.

Espanyol 3 - Deportivo 1

RCD Espanyol: Kameni; Sergio Sánchez, Jarque, Pareja, David García; Moisés Hurtado; Callejón (Rufete, m.78), Iván de la Peña, Nené; Iván Alonso (Román, m.72) y Tamudo (Luis García, m.85).

Deportivo de la Coruña: Aranzubia; Laure, Lopo, Pablo Amo (Pablo Álvarez, m.68), Filipe Luis; De Guzmán, Zé Castro; Lafita (Valerón, m.60), Verdú, Guardado; y Lassad (Riki, m.74).

Goles: 1-0, m.12: Iván Alonso; 2-0, m.39; Iván de la Peña; 2-1, m.43: Lassad; 3-1, m.90+2: Lopo, en propia puerta.

Árbitro: Medina Cantalejo. Amonestó a Verdú (m.13), Lopo (m.44), Jarque (m.51), Tamudo (m.55), Laure (m.63) y Nené (m.82).

Incidencias: partido correspondiente a la vigésimo novena jornada del campeonato nacional de Liga disputado en el estadio olímpico Lluís Companys de Montjuïc ante 23.875 espectadores.

Dos delanteros para multiplicar las líneas de pases.Dos arietes con doble consecuencia: menos balón y más peligro en la portería contraria.Con las líneas excesivamente separadas y Lassad en punta, el Deportivo se atascó a la hora de generar juego. Verdú condujo demasiado el balón, Lafita se perdió en regates estériles, y De Guzmán corrió más que pasó para dejar el Depor raquítico en cuanto a recursos ofensivos. Sólo Guardado, que es tan anárquico como resolutivo, fracturó a la zaga blanquiazul, más compacta y segura a cada jornada que transcurre. Pero el Deportivo, desganado, se desentendió de cualquier lucha o subida de tensión.Fuera de cualquier berenjenal, propuso un juego de toque pero carente de ritmo. Insuficiente para contrarrestar la vigorosidad del Espanyol con De la Peña como pulmón.

Eliminar de la alineación titular a Luis García por primera vez en la temporada y alinear a dos delanteros resultó una gota de vida para el Espanyol., por más que la historia ratifique a Tamudo. Es evidente que para los centrales es más fácil fijar a un solo punta que a dos. Más aún si se tiene en cuenta que en el Espanyol el enlace es De la Peña, que rehúsa a pisar el área contraria porque lo suyo es asistir desde fuera. Pero es el mejor trescuartista del equipo, el único capaz de desarbolar el entramado defensivo rival. Lo Pelat se desbrava cuando retrocede metros del mismo modo que castiga al recuperarlos. Su pase, el más complicado casi siempre, es sensacional.

Escuadra y cartabón, toque al hueco. Así llegó el primer gol. El Deportivo, en sus trece de no batallar, se enredó en reclamar unas manos para desentenderse de la jugada. De la Peña recogió el cuero y, al galope, combinó con Nené para después leer el desmarque de Iván Alonso. Gol. Minutos más tarde, una falta en corto acabó en las botas de Lo Pelat. Verdú se lo miró, como el resto de la zaga, y disparo ajustado al palo. Otro gol y De la Peña pichichi del equipo en solitario con cuatro goles.

La réplica la ofreció Guardado al profundizar por la banda, resquebrajar la cintura de Jarque y cederle el cuero a Lafita, que la tocó de primeras hacia atrás para la llegada de Lassad. Jugada de manual, gol precioso. Pero el susto se quedó en eso porque el Espanyol supo adormecer el partido y Rufete poner la guinda definitiva con el tercer tanto.Ganó el Espanyol, De la Peña como solución.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.