Raúl Baena, del Espanyol B, tendrá que pagar medio millón de euros al Barcelona

En 2002 el jugador abandonó la entidad azulgrana sin pagar los tres millones de euros de la cláusula de rescisión

El Juzgado de Primera Instancia número 29 de Barcelona ha dictaminado que el jugador del RCD Espanyol B Raúl Baena deberá abonar 500.000 euros al FC Barcelona en concepto de indemnización, por aplicación de la cláusula penal contenida en el precontrato suscrito por ambas partes el pasado de 22 de abril de 2002. El Barcelona interpuso una demanda hace unos meses al entender que Baena, cuando dejó el Barcelona para irse al Espanyol, había incumplido una de las cláusulas estipuladas en el contrato. La entidad azulgrana reclamó 3 millones de euros al jugador, aunque la jueza ha tenido en cuenta "ciertas consideraciones" para rebajar la cantidad.

La jueza no ha aceptado, tal y como solicitaba el demandado, que la indemnización estuviese en consonancia con los emolumentos percibidos por Baena en las cinco temporadas que permaneció vinculado al fútbol base del Barcelona. Para fijar la indemnización, la jueza ha tenido en cuenta conceptos como el gasto efectivo realizado por el Barcelona en la formación académica y deportiva del jugador. Asimismo, considera que Baena ha obtenido dicha formación en "una de las mejores universidades de fútbol".

En la sentencia se indica que este tipo de cláusulas "pueden y deben cumplir una función de protección del trabajo de cantera" que efectúa el Barça, que se ve obligado a mantener una amplia infraestructura para desarrollar tal cometido. Durante el juicio, la defensa del centrocampista andaluz intentó demostrar que el precontrato suscrito con el Barcelona entrañaba una renuncia al derecho del demandado a la libre elección de profesión y oficio.

En la sentencia se asegura que esta cláusula "únicamente restringe, en caso de que el mismo quiera dedicarse profesionalmente al deporte futbolístico, su ámbito de elección de club al conceder una opción preferente de contratación al FC Barcelona. La indemnización, que ahora se reclama, sólo está prevista para el caso de que el jugador siga jugando al fútbol pero lo haga vinculado a un club distinto, desoyendo la opción de contratación preferente que el precontrato concede al FC Barcelona".

Para proteger la huida de futbolistas alcanzada la mayoría de edad, el Barcelona obliga a sus jugadores a firmar dos documentos: el contrato ordinario y un precontrato para cuando el jugador cumpla los 18 años, cuya penalización en caso de rescisión está fijada en tres millones de euros. Hace una temporada, Raúl Baena abandonó la entidad catalana en la que ingresó en el 2002 y, según el Barcelona, no abonó la cantidad de tres millones que constaba en el precontrato que tenía firmado. El andaluz sí que abonó los 30.000 euros en concepto de pago de la indemnización por extinción anticipada de contrato. La defensa tiene un plazo de cinco días para interponer un recurso de apelación ante la Sala de lo Civil de la Audiencia Provincial de Barcelona.

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