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FÚTBOL | BARCELONA 6 - VALLADOLID 0

El líder pega muy fuerte

Eto'o, con cuatro goles, y Messi capitanearon a un Barça que despedazó al Valladolid y deleitó al Camp Nou

Pega fuerte el Barça como líder de la Liga. Extraviado ante el Basilea, se reencontró con la portería rival frente al Valladolid, un equipo de porcelana, aseado y guapo y también apetitoso para un rival con ganas de goles como el Barcelona. El Camp Nou recuperó a fin de cuentas la normalidad perdida el miércoles en la Champions, la mejor noticia para combatir cualquier duda y ganar confianza, cuestionada más que nada por la lesión de Iniesta. A falta del 8 que desequilibra como 11, el Barça continúa teniendo al mejor 10 y a un 9 en plena forma: 13 tantos en 10 partidos después de los cuatro de ayer en el estadio. Messi y Eto'o completaron una actuación de fábula al servicio del Barça sin dejar de ser FC Eto'o ni Deportivo Messi. Aunque el uno y el otro son jugadores individualistas, a veces excesivamente egoístas, resultan imparables incluso para el que se anuncia como uno de los mejores porteros del futuro cuando mezclan en campo contrario y culminan la faena de medios y zagueros.

Barcelona 6 - Valladolid 0

Barcelona: Valdés; Alves, Piqué, Márquez (Cáceres, min. 68), Puyol; Touré, Gudjohnsen (Keita, min. 72), Xavi; Messi, Henry y Eto'o (Hleb, min. 75).

Valladolid: Asenjo; Pedro López, Nano, García Calvo, Marcos; Medunjanin (Aguirre, min. 45), Álvaro Rubio; Pedro León (Cannobio, min. 45), Sesma (Escudero, min. 84), Vivar Dorado y Goitom.

Goles: 1-0, min. 12: Eto'o. 2-0, min. 31: Eto'o. 3-0, min. 43: Eto'o. 4-0, min. 44: Eto'o. 5-0, min. 71: Gudjohnsen. 6-0, min. 83: Henry.

Árbitro: Teixeira Vitienes (comité cántabro). Amonestó con cartulina amarilla a Touré (min. 20) y Vivar Dorado (min. 75).

Incidencias: partido correspondiente a la décima jornada de Liga de Primera División, disputado en el Camp Nou ante 58.276 espectadores.

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Ausente Iniesta, Guardiola apostó por Henry como delantero mientras Gudjohnsen ejercía de volante, una demarcación que le gusta especialmente al islandés porque tiene llegada y, además, su movimiento como centrocampista nada más recibir la pelota es natural y rápido, normalmente, beneficioso para la salida del equipo. El partido le iba igual de bien a Guddy que a Henry, al que los lectores de l'Equipe acaban de elegir como su deportista preferido, puede que por su glamour, que no grandeur. El cartel del Valladolid invitaba al ataque y gol barcelonista, sobre todo porque sólo cuenta un gol en cancha ajena y parece un equipo más técnico que físico, más intenso que agresivo, muy noble.

La defensa de Mendilibar exige, en cualquier caso, una cierta precisión por parte del rival sobre todo para ganar la posición de los centrales cuando achican el campo y tiran la línea del fuera de juego. El terreno favorece el intervencionismo de la segunda línea y demanda también buenos movimientos de los laterales y extremos, futbolistas que dan profundidad al juego. Exigido defensivamente por el armónico despliegue del Valladolid, el Barça leyó estupendamente el partido desde el punto de vista ofensivo y marcó prácticamente en su remate inicial. Alves puso la pelota desde la banda a espaldas de Nano y Marcos y Eto'o no sólo la atemperó con un control orientativo desequilibrante, sino que quebró a sus marcadores y remató con la zurda a la red.

Un cuarto de hora después repitió Eto'o tras una jugada elaborada por Messi, rematada por Henry, bien defendida por el meta Asenjo y finalmente remachada por el camerunés, infalible en el tiro. Aunque el encuentro giraba aparentemente alrededor del Valladolid, tan bien puesto en el campo como negado ante la portería, la pareja Messi-Eto'o se adueñó del escenario de forma majestuosa. El vértigo se apoderó del Camp Nou. Apostó el Barça por un juego directo, menos combinativo y más selectivo que nunca, por transiciones eléctricas, siempre manejadas por Messi y culminadas por Eto'o. Las aceleraciones del argentino fueron punteadas de todas las maneras por el africano.

El surtido de remates de Eto'o fue extraordinario. Actuó como un oportunista en el segundo y el cuarto gol, respondió como un 9 excelente en el primero por el desmarque, la recepción y el remate, y estuvo genial en el tercero porque cruzó la pelota a la red sin ángulo de tiro después de que Messi hubiera eliminado a medio equipo. Una vez repuesto del partido con el Basilea, el Barcelona volvió a alcanzar el descanso con el partido resuelto, como acostumbra a suceder desde la llegada de Guardiola.

La reanudación sirvió más que nada para que la mitad de la hinchada, la que acudió al campo, se reconciliara con Eto'o cuando fue despedido en medio de una ovación atronadora y para que Guddy y, por fin, Henry rubricaran la excelente actuación coral del equipo. Los azulgrana terminaron muy bien el partido después de saber acabar las jugadas. Vuelve la mejor versión de Eto'o, de Messi y del Barça y el Camp Nou se siente dichoso incluso sin Iniesta.

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