Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
BALONCESTO | JUEGOS OLÍMPICOS

El regreso de los héroes

La expedición nacional llega a España con la medalla de plata al cuello

Los jugadores de la selección nacional de baloncesto regresan a España
Los jugadores de la selección nacional de baloncesto regresan a España EFE

Después de 18 días y una medalla de plata, la selección nacional de baloncesto regresa a España como si hubiera logrado el oro. Como los héroes. La expedición de Aíto García Reneses ha vivido un estreno memorable que hubiera sido más épico si hubieran derrotado a los Estados Unidos en la final olímpica. No pudo ser. Krzyzewski escogió la maquinaria perfecta y lo demás vino solo. Victorias y humillaciones a quien se ponía por delante. Ni una sola derrota. Bryant, James, Bosh, Paul, Kid y el resto del elenco se repartieron el papel de verdugos, y también le tocó a España, que no supo aprovechar la revancha. Aún así, la plantilla dio la cara, poniendo a los norteamericanos entre la espada y la pared en algunos momentos del partido, rozando el sueño del oro. Casi el mejor broche para la carrera de Pau como internacional si decide finalmente dejar su lugar en el equipo.

Llegará sangre nueva bajo la tutela de Aíto, pero el recuerdo de la final en Pekín pasará a los anales como la mejor derrota de la historia del baloncesto español. Faltó suerte; también un poco de rigor por parte de los árbitros, pero nada de eso empaña la actuación impoluta de EEUU. Por eso los jugadores han sido recibidos como titanes en el aeropuerto de Barajas.

Acosado por decenas de medios, Pau Gasol, emblema de la selección española, ha pronunciado las primeras palabras en España después de colgarse la medalla de plata al cuello. Campeones del Mundo, subcampeones de Europa y ahora subcampeones olímpicos. Un palmarés envidiable que el jugador de Sant Boi lleva con humildad, reconociendo las virtudes de los ganadores sin olvidar el buen papel del equipo en estos Juegos.

Pero los gritos, cánticos, flashes y peticiones de autógrafos no sólo estaban dirigidos a los jugadores de baloncesto. La expedición de hockey hierba, de balonmano, las chicas de natación sincronizada y los piragüistas Saúl Craviotto y Carlos Pérez han sido otros de los protagonistas de la jornada. También los ganadores de los diplomas olímpicos e incluso los integrantes del equipo español de atletismo, que vuelve a Madrid con las manos vacías.

Todos han desfilado por la Terminal 1 de Barajas, vestida para la ocasión de rojo y amarillo y coreada por gritos de "Viva España". Cada apertura de las puertas de vidrio significaba una avalancha de elogios, flashes, deportistas entrevistados y fotografías de personas de toda edad con sus ídolos. La más dulce de las bienvenidas, el mejor de los reconocimientos después del trabajo de cuatro años.

Disparidad con los árbitros

El seleccionador nacional de baloncesto Aíto García Reneses no quiere hablar de los árbitros para no empañar el éxito conseguido por su equipo tras su paso por Pekín y se ha centrado en valorar el partido. "Fue un partido muy bonito. Llegar a una final olímpica es muy difícil y jugar como jugamos contra Estados Unidos, que estaba mucho mejor que en otros campeonatos, y estar con posibilidades de victoria hasta el final, es para sentirse orgullosos", ha sentenciado el madrileño a su llegada a Barajas.

Aíto valora positivamente su primera actuación como seleccionador internacional. "Es relativamente fácil entrenarles porque hay mucho talento. Desde el principio tenía el reto de sustituir a Pepu, con el que se habían conseguido cosas muy importantes, y sabía que si no lo conseguía se me iba a echar todo encima. Lo tenía asumido y estoy muy contento", ha comentado.

Por su parte, Felipe Reyes ha confesado que hasta su llegada a Madrid no ha valorado lo conseguido en los Juegos de China. "Hemos conseguido una plata y hemos plantado cara al equipo americano. Jugamos un partido increíble y creo que merecimos la victoria, así que estamos muy satisfechos". Reyes sí ha comentado la actuación arbitral, declarando que "lo que pitaron ayer no es normal". Sin embargo, afirma que se queda con un buen sabor de boca porque en Atenas se fueron "jugando bien y sin nada" mientras que ahora tienen "una medalla".

El hermano pequeño de Pau Gasol, que la próxima temporada militará en los Memphis Grizzlies de la NBA, ha mantenido las declaraciones de Reyes afirmando que "todavía no son conscientes de lo conseguido" y desde ya prefiere pensar en el Europeo del año que viene. El catalán, que dijo no haber estado "demasiado nervioso" en final a pesar de que "una final olímpica no se juega todos los días", y ha valorado la actuación del resto de españoles. "No puede considerarse como un fracaso conseguir 18 medallas porque hay muchas cosas que influyen en un deportista".

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.