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ATLETISMO | JUEGOS OLÍMPICOS

Higuero se cuela en la final de 1.500 metros, Casado se queda fuera

Tercero y último, dejan a España con un sólo candidato en la final del kilómetro y medio; Bekele domina los 10.000

El burgalés Juan Carlos Higuero será el único representante español en la final olímpica de 1.500, una vez eliminado el madrileño Arturo Casado en semifinales. Minutos después de que Marta Domínguez se dejara una medalla casi segura al rodar por los suelos en la última vuelta de la final de 3.000 metros obstáculos, los dos mediofondistas españoles lucharon, con suerte dispar, por meterse en la final del martes. Higuero, destronado por Casado hace dos semanas en Tenerife como campeón de España, recuperó su mejor imagen en la primera semifinal, en la que sin angustias, bien colocado siempre y resuelto en el esprint, acabó tercero con 3:37.31. Pasaban a la final los cinco primeros y dos más por tiempos.

A continuación, Casado tomó la cabeza en la segunda semifinal y con su enorme envergadura controló el grupo. Pasó los 800 en 2m02.05s y aguantó arriba hasta los últimos 200 metros, en los que pinchó sin remisión y acabó último. Venció el bahrainí Rashid Ramzi, campeón mundial en Helsinki 2005, en 3m37.11s. Higuero, ausente en la final de Atenas 2004, a la que sólo llegó Reyes Estévez (aquí eliminado en series), estará el día 19 en la lucha por las medallas de 1.500.

Bekele reina en solitario en los 10.000

El etíope Kenenisa Beleke ha conseguido su segundo título consecutivo de 10.000 metros con un sprint sostenido en la última vuelta que le condujo a la victoria con nuevo récord olímpico (27:01.17) por delante de su permanente escudero, Sileshi Sihine y del keniano Micah Kogo, dejando a Haile Gebreselassie sin medalla en su última carrera en pista. La final directa, con 39 atletas en la salida, discurrió ala usanza africana, a tirones. El segundo, a cargo de los hermanos eritreos Tadesse, Kidane y Zersenay, formó una larga fila que ocupaba media recta. El objetivo consistía en castigar las piernas de los etíopes, que había logrado doblete en Atenas 2004 con Bekele y Sihine.

Los eritreos levantaban de vez en cuando el pie sólo para apretar unos segundos después, cuando los de cola empezaban a respirar. Por detrás, Zersenay y Gebre ahorraban fuerzas y los dos favoritos etíopes, imperturbables, aguardaban su momento para dar el zarpazo. Los kenianos comenzaron a dejarse ver en el quinto kilómetro y atacaron, por medio de Martin Mathathi en el sexto kilómetro, poco antes de que Zersenay rompiera arriba a siete vueltas del final y redujera el paquete a diez unidades. Los tres etíopes se pusieron a su estela. El keniano Micah Kogo tiró a un kilómetro de la meta pero no hizo daño. A la última vuelta llegaron juntos los tres etíopes y la historia se repitió: Bekele volvió a vencer con nuevo récord olímpico (27m01.17s) por delante de Sihine (27m02.77s) y de Kogo (27m04.11s), que ganó el bronce por milésimas a su compatriota Moses Masai (27m04.11s). En sexto lugar, Gebre, como en Atenas, volvió a quedarse sin medalla.

Gebreselassie renunció al maratón olímpico escudándose en la previsible contaminación atmosférica, aunque la realidad minimizó el problema, y anunció que esta final sería su última carrera sobre una pista, a fin de proseguir su carrera como corredor sobre asfalto. Hace cuatro años, Bekele destronó a Gebre como rey del fondo. Primero le quitó el récord del mundo con una marca de 26m20.31s en Ostrava y dos meses después se proclamó campeón olímpico en Atenas con doblete para Etiopía (Sileshi Sihine fue segundo) pero sin medalla para "el Jefe", que terminó quinto. Los tres volvieron en Pekín a una final olímpica, ahora con Gebre convertido en plusmarquista mundial de maratón (2h04m26s) y con Bekele en posesión de dos títulos mundiales y un récord todavía mejor en los diez kilómetros (26m17.53s).

Nadie ha sido capaz de vencer a Bekele en sus once últimas carreras de 10.000. Sihine, en posesión de una marca de 26:39.69, se ha tenido que conformar con el segundo puesto en los Juegos de Atenas y en los dos últimos Mundiales. Solo un año menor que el campeón, está condenado a compartir con él su carrera deportiva. Sihine partía con la mejor marca mundial del año con los 26m50.53s que acreditó en Hengelo (Holanda), pero su falta de recursos en la última vuelta volvió a dejarle a merced de Bekele.

"Es difícil decir si será mi último 10.000. Dije que era mi último 10.000 en pista hace cuatro años y ya veis", ha comentado el etíope, "muy feliz" por la marca y por su segundo título. Bekele ha explicado que se había "preparado muy bien" que no pudo batir el récord del mundo aunque dio lo mejor de sí mismo. "Es todo lo que pude hacer", ha apuntado. "Este es un sueño hecho realidad. Estoy muy feliz por mí mismo y mi país", añade el etíope, quien aseguró que no había existido táctica de equipo en la final.

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