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AUTOMOVILISMO | FÓRMULA UNO

Ferrari arrolla en Francia

Felipe Massa se coloca líder del Mundial tras dominar por delante de Raikkonen y Jarno Trulli; Fernando Alonso se queda en la octava plaza

El dominio de Ferrari en Magny Cours convirtió la cita en un mero trámite y aguó la fiesta a Renault, ansiosa de dar un golpe en la mesa con un podio en casa. Felipe Massa, experto en liderar carreras, arrebató el doblete a su compañero de filas, Kimi Raikkonen, autor de la pole, y la carrera se convirtió en un nuevo monólogo de la escudería de Maranello. La previsión de lluvia no se cumplió y Ferrari no dio tregua. Ni BMW ni McLaren, mucho menos Toyota y Renault, significaron una amenaza para los dos corredores de la marca italiana. Fernando Alonso, que partía tercero, se perdió en la lejanía, sucumbió a la superioridad de Toyota, se perjudicó en el paso por el pit-lane con BMW y terminó octavo, luchando con Webber, víctima de una nueva mala decisión en la estrategia. Y la tercera plaza soñada la ocupó un gran Jarno Trulli.

Desde el inicio, la carrera se presentó complicada para el asturiano. La reacción del Renault del asturiano no fue la misma del año 2005. Alonso se atascó en la salida, y al intentar cerrar los huecos a Trulli y Kubica perdió las dos posiciones. Al polaco pudo arrebatarle la plaza, pero con el italiano no pudo hacer nada, y el paso boxes agravó aún más su situación. Mientras, por delante, a cada vuelta los dos Ferrari de Raikkonen y Massa se despedían de la comitiva con un ritmo inalcanzable.

Al otro lado, Hamilton y Piquet revivieron uno de los duelos de GP2 de hace un par de temporadas. El británico, que calificó tercero pero fue relegado a la decimotercera posición por su incidente con Raikkonen en Montreal, partió agresivo desde el inicio, ideando trazadas y haciendo chicanes para adelantar a sus predecesores con tal de alcanzar la cabeza. Tan agresivo comenzó el piloto de McLaren que lo pagó caro. Los comisarios penalizaron su recto por la curva y Hamilton reinició su carrera tras cumplir un drive-through, y su idilio con el brasileño, al que acechó sin éxito, lo ganó el hijo del ex piloto.

Pero el paso por la calle de los garajes no benefició a Nelsinho. Tampoco a su compañero. Alonso confirmó la poca carga de carburante entrando en la vuelta 15, y el peso del carburante hizo que su coche dejara de ser competitivo. Kubica y Mark Webber aprovecharon la ocasión para adelantarle, y la clasificación le relegó hasta la séptima plaza. El regreso a pista le dejó primero quinto, por detrás del polaco, y después sexto, a la cola de Mark Webber, al que superó aprovechando un trompo del australiano.

El panorama empeoró aún más. Aunque en algunos momentos rodó en mejores tiempos que los de delante, el coche no respondió como el sábado, no pudo completar ningún adelantamiento, y los rivales se multiplicaron cuando se completó la entrada a boxes. Tanto que terminó por detrás de Nelsinho por primera vez esta temporada. El sueño de un podio se esfumó en Magny Cours como una letanía, y el interés se quedó entre el Renault del asturiano y los Ferrari, ahora liderados por un Felipe Massa que exprimió los problemas técnicos de su compañero.

Kovalainen, el invitado menos esperado, se convirtió en un firme candidato al podio. El McLaren llegó a la cabeza con un ritmo fortísimo, y si Trulli no perdió la tercera plaza fue por la excesiva carga aerodinámica que llevaba el finlandés. Tuvo la oportunidad el finés en la vuelta 68, pero terminó haciendo un recto y el italiano, uno de los pilotos más difíciles a la hora de adelantar, mantuvo el tipo y lo celebró en el cajón.

Al final, memorable cuarta plaza para el compañero de Hamilton, que concluyó por delante de un discreto Robert Kubica. Y por delante, la misma historia. Por primera vez desde 1993 un brasileño no se subía a lo más alto del podio en Francia. Ayer lo hizo Massa con una lección de pilotaje incontestable, dejando las dudas en su compañero, que no gana desde Barcelona, e imponiendo la lógica sobre Renault, que deberá seguir trabajando para no convertir una buena calificación en una sorpresa puntual. "Ayer éramos optimistas, hoy somos realistas", declaró un resignado Fernando Alonso.

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