Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:

El Sevilla se lleva la victoria en la refriega

El Sevilla completa su triplete de títulos esta temporada con la Supercopa de Europa, la Copa de la UEFA y la Copa del Rey

Tanto el Getafe como el Sevilla se han presentado en el Santiago Bernabéu con hambre por culminar su gran temporada. Sin embargo, sus ganas por llevarse el título se han traducido en ansiedad y aceleración, circunstancias que se han unido para llevar los corazones de los futbolistas a un elevado número de pulsaciones.

Para empezar, la final partía con el Sevilla a tumba abierta arrinconando a los del Getafe en su área gracias a sus incisivas alas. Por la izquierda Puerta encontraba el camino al centro y por la derecha Alves doblaba a Jesús Navas para exhibir su excelente momento de forma los hispalenses. Sin embargo, la primera ocasión clara llegó para el Getafe cuando Güiza ganaba el espacio a la defensa adelantada andaluza, pero al intentar regatear a Palop el guardameta le ganaba la partida al arrebatarle el balón con agilidad y decisión.

El Getafe había fallado una ocasión clara y la máxima del fútbol de 'quien perdona lo paga' se cumplía en la siguiente jugada. Pulido no acertaba a despejar un balón lanzado a su espalda y regalaba a Kanouté un cara a cara con Luis García en el que el africano ejecutaba un buen disparo por bajo que se convertía en el gol que a la postre sería definitivo y serviría como posible despedida por la puerta grande del de Mali.

Saltan chispas en cada choque

Desde ese momento, los del Getafe perdieron la prudencia de los primeros minutos y adelantaron sus líneas para tutear al Sevilla en el centro del campo. Así, en este duelo sin reservas ninguno de los contendientes se amilanaba y cada balón era disputado con fuerza por todos los presentes en campo. Como resultado de esta lucha, el juego se aceleraba sin posesión clara para ninguno de los conjunto en un continuo ir y venir hacia ambas porterías mientras se sucedían las pequeñas trifulcas entre jugadores.

La siguiente oportunidad clara fue para el Sevilla en uno de sus clásicos balones largos y en éste Luis Fabiano dejaba franco el balón para Renato al borde del área y su duro disparo obligaba a una espléndida estirada a Luis García. No obstante, las mejores ocasiones para el Sevilla llegaban por la banda, donde sus futbolistas han superado con calidad a sus marcadores. Por ejemplo, Kanouté pudo aumentar la ventaja en el minuto 30 tras un gran centro de Puerta, pero su testarazo se marchaba pegado al palo.

El Getafe señala al árbitro como su enemigo

Sin embargo, las tornas podían haber cambiado de haber señalado penalti una acción de Dragutinovic sobre Cotelo tras la internada del azulón en el área o cuando Renato impedía con su cuerpo el remate de Manu del Moral a punto de llegar el descanso. Con este ambiente, los nervios afloraban y en el camino a vestuarios los jugadores del Getafe continuaban con sus protestas al árbitro al tiempo que Contra lanzaba dos cabezazos a Palop sin que el guardameta respondiera a las agresiones más que verbalmente y ninguno de los representantes arbitrales se percataba.

Tras la salida de los vestuarios se ha mantenido el mismo espectáculo con el Sevilla encontrando las mejores vías para el gol y el Getafe aprovechando los escasos fallos de la defensa sevillista, como en una llegada de Manu Del Moral. Al mismo tiempo, los del Getafe aprovechaban la indolencia del árbitro para aumentar su rudeza sin castigo, mientras que los encontronazos terminaban constantemente en discusiones y manotazos entre los integrantes de ambos equipos.

Y entre la batalla, algunas oportunidades para que el Sevilla sentenciara y pocas para que los azulones empataran. El partido parecía favorecer a los andaluces, que especulaban cada vez más con la posesión del balón y se mostraban cada vez más seguros en la defensa ante un Getafe que ni siquiera recurriendo a la épica se ha acercado a la remontada. Eso sí, las peleas se han repetido hasta acabar con Kanouté en el vestuario al ser expulsado por una nueva escaramuza con Casquero.

En definitiva, el Sevilla se ha llevado un nuevo título con un juego superior al de sus rivales, pero en un partido ensuciado por la plaga de rencillas y agresividad por parte de ambos equipos que no ha sabido cortar Julián Rodríguez Santiago en ningún momento.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.