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TENIS | MASTERS SERIES DE ROMA

Nadal es incombustible

Tras la victoria sobre González, el español es el único tenista que consigue vencer en Roma por tercera vez consecutiva

Después de cuatro Masters Series, Rafael Nadal sigue escondiendo el límite de su resistencia. Al más puro estilo numantino, el balear, que venía de jugar los cuartos contra Djokovic y un dobles contra los hermanos Bryan, concluyó la jornada de ayer con uno de los encuentros más duros disputados hasta ahora. Pero la derrota física ante el ruso Nikolay Davydenko ha pasado desapercibida en el Foro Itálico, y Rafa ha vuelto a demostrar que su hambre de victoria es insaciable.

Gigante. El español, en una nueva demostración de tenis, ha convertido la final en un partido más propio de las primeras rondas. Si ayer contuvo la respiración, hoy ha mantenido su habitual estadística de golpes casi perfecta, y reduciendo al máximo los espacios vitales a su rival, reina por tercera vez en Roma con un contundente 6-2 y 6-2. Magistral. De esta forma, el "loco", como le apeló McEnroe al ver quebrantado su récord de 75 victorias en distintas superficies, es el primer tenista que consigue la victoria en la cita italiana por tercera vez consecutiva.

El partido ha comenzado a la carta. Con servicio para González, previo ritual de carreritas, ajuste de calcetines y tirón de pantalón. Para no romper la rutina. Nadal, ajustándose a su principio de que la presión, cuanto antes, mejor, ha puesto el turbo desde el primer aplauso y ha realizado el primer break del partido. Al gusto del manacorense. Sin más dilación, Nadal ha sacado a relucir su recital de golpes, y se ha sentido cómodo, capaz de fatigar hasta la saciedad a González con peloteos al fondo. Hoy las derechas planas del chileno no han tenido el mismo efecto que en el Abierto de Australia, y el resultado habla por sí solo.

El súmmum del juego del español ha llegado en el 5-1. Fernando González ha aprovechado un servicio blando del español para jugarse un derechazo cruzado muy largo que ha sacado a su rival del rectángulo de juego. Nadal, que no da por perdida una bola, ha corrido, ha llegado y la ha colocado también cruzada, más corta: La situación perfecta para una dejada. Sin embargo, además de golpear, Rafa sabe leer los golpes, y tras una galopada maratoniana ha llegado, ha intercambiado voleas y se ha adueñado del break. El resto del primer set ha sido tan rápido que González, de tanto correr, se ha visto rebozado en la arena cuando buscaba un golpe del zurdo.

La segunda parte del partido ha sido un calco de la primera manga. Comenzaba sirviendo el cuarto cabeza de serie, y Nadal ha vuelto a romper el 'break' de inicio. Sólo ha reaccionado González con el 3-0 en su contra, pero ya era demasiado tarde. Nadal veía cerca la victoria, y la tranquilidad del resultado se ha vuelto engañosa. Con el 3-2 ha regresado el balear, y con él su juego asfixiante hasta el final, también de idéntico resultado. 6-2. Nadal gana con tanta facilidad que tendrá que luchar contra sí mismo, para que la desmotivación no le gane la batalla ante la inexistencia de rivales fuertes.

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