Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:Baloncesto | Liga ACB

El Real Madrid toma aire en el Palau

El Real Madrid se sobrepuso a las bajas, a la esquizofrenia del partido y a la ansiedad por sentenciar del Winterthur FC Barcelona al ganar el tercer duelo de cuartos de final de los play-offs de la Liga ACB en el Palau Blaugrana (76-84), que alarga la vida de los madridistas en una aciaga temporada y aumenta sus esperanzas de obtener la ansiada plaza fija para las tres próximas ediciones de la Euroliga.

En un partido marcado por las rachas de inspiración de cada uno de los contendientes y por parciales que en cualquier otra ocasión se hubieran tornado en definitivos, el Real Madrid se aferró a su capacidad de supervivencia y al conjunto local, por el contrario, le superó su anhelo por resolver la eliminatoria.

Asimismo, el equipo de Boza Maljkovic, que se enfrentaba a su plaga de bajas particular, al no poder contar con el concurso de Hamilton ni Rakocevic en todos los cuartos de final y sin el de Hervelle en este último partido, recurrió a un hasta el momento desconocido Bullock, que finalmente asumió la responsabilidad que se le presupone y supo conducir con sus 22 puntos y siete asistencias al Real Madrid.

El partido lo abrió un triple de Shammond Williams, que decidía erigirse en líder de los suyos para la eliminatoria, regida por un 2-0, no tardara demasiado en acabar. Además, el triple animó a sus compañeros y el 16-6 que reflejaba el marcador a los ocho minutos de partido dejaba a las claras las intenciones locales.

Partido roto

A partir de ahí comenzó la enajenación mental en la que se convirtió el choque. Primero un parcial de 2-11 en dos minutos (18-17), que devolvía el interés al encuentro y que lejos de tener fin, no tuvo sino lo contrario, continuidad, en el 0-5 al inicio del segundo cuarto, dejando el partido en un 18-22 que potenciaba su interés.

Hasta el descanso, constantes alternativas que acabaron con cinco puntos de ventaja para el Winterthur FC Barcelona (38-33), gracias a la labor individual de Williams y Fucka (once y ocho puntos, respectivamente) frente a la labor de equipo madridista, con la faceta anotadora y el trabajo en el rebote muy repartidos.

No obstante, las estadísticas apuntaban a la igualdad en casi todas las facetas del juego: rebotes (16-14), tiro exterior (cuatro de doce), tiros libres (entre el 75 y el 100 por ciento), y pérdidas y recuperaciones de balón (8-6 y 6-6 respectivamente), y quizá sólo el mayor acierto en los tiros de campo daban cierta ventaja al Barcelona.

A la vuelta del descanso, el partido se adornó de cierta forma cíclica, debido a los sendos triples de Williams con los que se abrieron el primero y tercer cuartos, pero inmediatamente después a esa canasta, otro esquizofrénico parcial de 0-14 (41-47) daba nuevamente un giro al partido.

Los últimos diez minutos ya perdieron su capacidad de sorpresa y no modificaron el guión. Primero un 12-0 (63-56) para el conjunto catalán, impulsado otra vez por Williams y Fucka, y después, a dos minutos del final, un 0-9 (73-78) apoyado en tres triples consecutivos de Sonko, Sinanovic y Bullock, por este orden, que devolvieron la vida al Real Madrid y citó a su rival a un nuevo duelo, el décimo de la temporada y el cuarto de estos play-offs que marchan 2-1 para los catalanes, en el Palacio de Vistalegre madrileño.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.