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Mundial | FÚTBOL SALA

La mala suerte se ceba con España

Los actuales campeones pierden 2-3 contra Italia

Dos goles en propia puerta y la falta de acierto en el último momento propiciaron que España perdiera el primer encuentro del Mundial contra Italia (2-3) y que se la tenga que jugar contra Portugal en el último partido de la segunda fase para acceder a semifinales.

El partido empezó como Javier Lozano habría soñado y escrito en su cuaderno de notas. A los 30 segundos, un gol de Javi Rodríguez de falta ensayada ponía por delante en el marcador a España y obligaba a jugar a Italia a jugar al ataque.

Fue un arranque con un equipo nacional enchufado al partido y con varias ocasiones claras de gol que habrían cerrado prácticamente el encuentro en pocos minutos, porque primero Kike, Julio y otra vez Javi Rodríguez lo tuvieron en sus manos.

Sin embargo, el control del balón pasó al equipo italiano. Y es que este equipo a parte de defender bien tiene calidad para buscar la portería contraria. De hecho, Zaffiro era el único futbolista italiano del conjunto transalpino ya que el otro, Angelini, se perdió el encuentro por lesión.

Todos los demás son brasileños, algo que les obligó a aprender el himno nacional para poder cantarlo antes de los partidos. Lo que no dejan de tener es esa pizca de suerte cuando juegan contra España. En un saque de esquina en el minuto 8, el balón rebotó en Luis Amado y se convirtió en el empate a uno.

España, tocada

Este tanto dejó algo tocada a la roja durante varios minutos, los que aprovechó Italia para tener varias oportunidades de gol, todas ellas abortadas por Luis Amado. Poco a poco los de Lozano volvieron a meterse en el partido pero otra vez perdonaron lo que no se debe si tienes enfrente a un equipo como el dirigido por Alessandro Nuccorini.

Y eso que en la portería no estaba la bestia negra del pasado Europeo, Gianfranco Angelini. A un minuto del final de la primera parte llegó la pájara española. Un fallo defensivo propició el 1-2 obra de Fabiano y a treinta segundos del final, lo que era mala suerte se convirtió en un tremendo gafe, puesto que otra vez en propia puerta y en una jugada idéntica a la del primer tanto llegó el 1-3 de Orol en propia meta. Tras la reanudación, se acabaron los apelativos para describir lo que sufrió España.

A Marcelo, en la raya de gol, le botó el balón justo antes de conectar con el balón, lo que hubiera supuesto el 2-3 con 14 minutos por delante y quince segundos después un zapatazo del mismo jugador se estrelló en el poste con el portero batido.

Estaba claro que España tendría que recurrir a la épica para vencer, porque las hadas españolas estaban de vacaciones. El combinado nacional se volcó en busca del empate, lo que aprovechó Italia para jugar al contragolpe y manejar el partido a su antojo.

Aún así, Marcelo logró el 2-3 a falta de diez minutos y metió a España en el campo contrario en busca del tercer tanto. Pero de nuevo el larguero tras un tremendo disparo de Cogorro y las acertadas acciones de Feller dejaron a los de Javier Lozano con la miel en los labios y con la obligación de vencer a Portugal en la última jornada para pasar a semifinales, donde esperará Brasil en una reedición de la última final del Mundial.

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