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Los frutos del Bienio Pidalino

Los aniversarios de la muerte y del nacimiento de Ramón Menéndez Pidal, celebrados respectivamente en 2018 y 2019, han dado lugar a numerosas e interesantes publicaciones

Ramón Menéndez Pidal muestra al actor Charlton Heston documentación sobre el Cid, en 1961 en Madrid. rn
Ramón Menéndez Pidal muestra al actor Charlton Heston documentación sobre el Cid, en 1961 en Madrid.  EFE

La celebración conmemorativa de las figuras agraciadas con la longevidad puede ocasionar que los aniversarios de su nacimiento y su óbito se aproximen mucho, incluso hasta casi superponerse. Es lo que ha ocurrido con don Ramón Menéndez Pidal, que vivió hasta los 99 (1869-1968). Así, los años 2018-2019 han sido de celebración de lo que la fundación que lleva su nombre ha llamado Bienio Pidalino, por cumplirse en él el sesquicentenario de la venida al mundo del gran sabio y el cincuentenario de su fallecimiento.

La celebración ha propiciado, venturosamente, unas cuantas publicaciones. La más importante tal vez sea el libro de Yakov Malkiel Menéndez Pidal y la lingüística, aparecido bajo el sello del Centro para la Edición de los Clásicos Españoles que dirige Francisco Rico. Malkiel (1914-1998) fue uno de los grandes romanistas del mundo universitario norteamericano y sin duda el más destacado de los que se centraron en la investigación de lo hispánico. Curiosamente, aunque produce asombro la impar, apabullante, originalísima Autobibliography que de sí mismo reunió en 1988, cabe decir que no fue el género libro el predilecto de su quehacer. Lo fue en cambio el artículo, a veces la monografía de notable extensión, el tipo de contribuciones que en el mencionado repertorio se rotulan como “Book-Length Monographs”. Hizo además espléndidas y sesudas semblanzas —no meras necrologías de circunstancias—, en su revista Romance Philology, de colegas fallecidos.

La obra de Yakov Malkiel es una recensión, organizada por decenios, de los trabajos lingüísticos de Ménendez Pidal

El libro que comentamos tiene el gran valor de ofrecer al lector interesado todos los escritos de Malkiel que versaron sobre Menéndez Pidal, a los que se añade la ponencia oxoniense de 1966 Filología española y lingüística general.

El caso es que, como explica Francisco Rico en la nota preliminar, Malkiel le transmitió, en fecha tan temprana como 1977, su propósito de preparar un libro que llevaría exactamente el mismo título que el que ahora por fin ha aparecido. El profesor de Berkeley no llegó a enviar a Rico, al año siguiente, más que los dos capítulos iniciales de la obra, que en esta publicación se rescatan reproduciendo facsimilarmente el mecanoscrito, apostillas manuales incluidas. Esas dos entregas van rotuladas como “Introducción. El carácter del problema” e “Inventario de la labor lingüística de Menéndez Pidal”, y su lectura en tan peculiar presentación se torna un emocionante homenaje tanto al autor como a la figura de don Ramón. Es una recensión, organizada por decenios, de los trabajos lingüísticos de Pidal, trabajos que este alternó o simultaneó, hercúleamente, con los dedicados a la historia general, la historia literaria y lo que Malkiel llama, a falta de mejor marbete con el que aludir al estudio de las leyendas y el romancero, folclore. Cuando declara que para recomponer el perfil completo del Menéndez Pidal lingüista se han de explorar con cuidado no solo sus trabajos claramente orientados en esa dirección, sino también el resto de sus obras, advierte que tal empeño solo podrá completarse cuando se publiquen los trabajos que el autor dejó inéditos, en particular la Historia de la lengua española, en la que laboró a lo largo de muchos años. Hoy, afortunadamente, contamos con esa obra, dada a la imprenta por Diego Catalán en 2005.

Los frutos del Bienio Pidalino

El resto del volumen de Malkiel permitirá a los estudiosos arrumbar amarillentas fotocopias, varias de ellas de la admirable Romance Philology que aquel fundó, pues reproduce la totalidad de los trabajos académicos que el profesor de Berkeley dedicó, entre 1969 y 1987-1988, al sabio de Chamartín. Todos, desde luego, posteriores a la muerte de este, como que se abren con la extensa necrología “Era omne esencial”. Pero había existido relación epistolar entre ellos, de la que aquí se nos regala una pequeña muestra, el facsímil de la última carta de un Pidal de 97 años. El carteggio completo no sería difícil de reunir entre The Bancroft Library y la Fundación Ramón Menéndez Pidal, y a buen seguro tendría subido interés.

Hay que celebrar que el Bienio Pidalino nos haya deparado también una completa biografía del sabio, la debida a José Ignacio Pérez Pascual, que amplía y renueva la que él mismo procuró 20 años hace y deja atrás la de Pérez Villanueva (1991), tan apreciable, empero, por su calidez humana. Y ahí siguen, imprescindibles como valiosísimo arsenal de datos biográficos, los dos imponentes volúmenes de El Archivo del Romancero (2001), de Diego Catalán.

Dos exposiciones se han centrado en los viajes del filólogo y en sus trabajos en torno a la figura del Cid

Ha habido en fechas recientes dos magníficas exposiciones dedicadas a don Ramón. Una de ellas, la instalada en el Instituto Cervantes, ha dado lugar a un precioso libro, Escalas del español. Los viajes de Ramón Menéndez Pidal (en el que se recupera un perfil biográfico inédito debido a su nieto Diego). La otra, Dos españoles en la historia: el Cid y Menéndez Pidal, en la que hubo la oportunidad de ver durante solo unos pocos días —pues razones de conservación así lo aconsejaban— el códice del Cantar, no dio lugar, y es lástima, a un libro-catálogo, pero sí, al menos, a un cuidado folleto con texto que firma Enrique Jerez y va acompañado de material gráfico (¡la fotografía de 1961 en que don Ramón, subido en un escabel ante su biblioteca, no alcanza en estatura a Charlton Heston!).

Los frutos del Bienio Pidalino

En fin, dos pequeños libros cierran nuestro recorrido. Uno, perteneciente a la linda colección Renuevos del Olivar de Chamartín, es el de Álvaro Piquero Ramón Menéndez Pidal en la Sierra de Guadarrama, que da cuenta de las aficiones excursionistas serranas —tan en el espíritu de la ILE— de don Ramón y su familia, y de la instalación veraniega en la casa de San Rafael, e identifica las rutas y parajes del Arcipreste. El otro es una edición exenta del importante prólogo que, con el título El diccionario que deseamos, escribió Menéndez Pidal en 1945 para el diccionario Vox cuidado por su discípulo Gili Gaya; el desiderátum lexicográfico de don Ramón lo era del diccionario total del que aún carece, casi tres cuartos de siglo después, la lengua española.

Pedro Álvarez de Miranda es miembro de la Real Academia Española.

Menéndez Pidal y la lingüística. Yakov Malkiel. Nota preliminar de Francisco Rico. Prólogos de Charles B. Faulhaber y Steven N. Dworkin. Centro para la Edición de los Clásicos Españoles, 2018. 254 páginas. 26 euros.

Ramón Menéndez Pidal. José Ignacio Pérez Pascual. Punto de Vista Editores, 2019. 635 páginas. 26 euros.

Escalas del español. Los viajes de Ramón Menéndez Pidal. Edición de Mario Pedrazuela Fuentes y Sara Catalán. Instituto Cervantes y Fundación Ramón Menéndez Pidal, 2019. 144 páginas.

Dos españoles en la historia: el Cid y Ramón Menéndez Pidal. Enrique Jerez Cabrera. Biblioteca Nacional de España, 2019. 32 páginas.

Ramón Menéndez Pidal en la Sierra de Guadarrama. Álvaro Piquero. Fundación Menéndez Pidal y Ayuntamiento de El Espinar, 2018. 125 páginas. 14,42 euros.

El diccionario que deseamos. Ramón Menéndez Pidal. Edición de Pedro Álvarez de Miranda. Asociación de Academias de la Lengua Española, 2018. 81 páginas.