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ARTE

Copas que apuntan al cielo

La pintura de Vicky Uslé crece desde un desequilibrio estable

Vista de la exposición de Vicky Uslé.
Vista de la exposición de Vicky Uslé.

Su pintura crece desde un desequilibrio estable, donde las posibilidades surgen en el encuentro con lo inesperado. La frase parece un tiro al aire, pero basta imaginar un momento cualquiera con la mirada en varios horizontes a la vez. Los de Vicky Uslé (Santander, 1981) suelen ser dos, Saro, en Cantabria, y Nueva York. En ambos vive y trabaja desde que hace algo más de una década entrara a formar parte de esa nueva generación de artistas que estira, retuerce y expande la idea de pintura. La suya se gesta en un tiempo suspendido en el estudio en soledad. Seguramente, no haya otro tema más férreo en su pintura que ese leve movimiento oscilante de las ideas.

Por ellas transita su exposición en la galería Travesía Cuatro de Madrid. Funciona como una composición musical, combinando grandes papeles pintados a pastel colgados en paredes a su vez pintadas como un gran lienzo expandido. El sonido que desprenden es casi nulo, como el del viento metido en el vídeo que cierra la exposición, un plano fijo de la copa de un árbol danzando sin descanso con el aire. Tiene algo de crepitar de hoguera y movimiento oscilante. De susurro y de silencio a la vez. De hecho, el movimiento es una de las claves en la pintura de Vicky Uslé. Forma y vacío cohabitan, acotan, e invitan a una contemplación lenta y atenta, como quien se empeña en deleitarse en los detalles más nimios. Eso hacemos: espigamos el ojo e hilamos fino. Miramos el título: Autumn Blaze. En Estados Unidos responde a una especie de árboles inmersos en grandes bosques, los freemanii, cuya progresiva coloración en otoño genera un sinfín de juegos visuales. La referencia es implícita aquí pero funciona como un bumerán. Lo mismo ocurre con las otras dos exposiciones que la artista tuvo hace unos meses en Barcelona y Valencia, Un ligero cielo amarillo, en Carles Taché, y Password, en Espai Tactel.

Las tres indagan en las posibilidades de la abstracción, las interconexiones que esta produce en el campo de la pintura y en la mediación poética del color. Se complementan aunque con matices. Aquí las obras funcionan como dibujos y arrastran las cualidades intrínsecas de este medio, eso es, espontaneidad, fluidez, ligereza. También piden lentitud y concentración. El trabajo en papel siempre ha sido para la artista un laboratorio desde el que crear un banco de datos visuales. Y eso es esta exposición, la más libre de esta artista hasta ahora. No vayan con prisa. Aunque aparentemente sea una exposición sencilla, aquí todo sucede a otro ritmo, como el crecimiento de las plantas.

Autumn Blaze. Vicky Uslé. Galería Travesía Cuatro. Madrid. Hasta el 15 de enero.