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LECTURAS PARA EL DÍA DEL LIBRO

ECONOMÍA

El gran nivelador

Autor: Walter Scheidel. Traducción: Efrén del Valle

Edita: Crítica

El aumento desaforado de la desigualdad económica aparece hoy como uno de los desequilibrios sociales más graves, causa de inestabilidad y obstáculo para el crecimiento. Scheidel recurre a la historia (y a las catástrofes) para explicar su evolución y sus episódicas correcciones. Buena descripción de las causas complejas de la desigualdad y de los factores que la generan o exacerban, que no son siempre espurias. El problema principal, sugiere Scheidel, es cómo resistirán en el futuro los Estados de ­bienestar la presión de la globalización y de los desequilibrios entre rentas.

El fin de la banca

Autor: Jonathan McMillan. Traducción: María Luisa Rodríguez Tapia

Edita: Taurus

Provocativo ensayo que parte de una premisa sencilla: la banca actual está fuera de control. Tenemos que prepararnos para su final. Jonathan McMillan (seudónimo de dos autores) defiende un modelo de finanzas desintermediadas, sin actividad bancaria. El libro coincide con la inquietud de quienes se preguntan por qué cuestan tanto a los ciudadanos (contribuyentes) las crisis y proponen que los bancos centrales guarden el dinero.

Descubriendo el bitcoin

Autor: Andrei Boar

Edita: Profit Editorial

Pues sí, el bitcoin es el gran misterio actual del dinero. No es una moneda, tiene todas las características de una burbuja financiera y pocos saben cómo funciona en realidad. De hecho, ese desconocimiento es la principal razón para no aceptarlo como medio de pago o inversión. El libro de Boar intenta explicarlo (no es fácil). Se aprecia un esfuerzo por establecer una diferencia capital entre el bitcoin como hecho monetario (discutible) y la tecnología blockchain que lo hace posible; quizá sea útil en el futuro.

El negacionismo económico

Autor: Pierre Cahuc y André Zylberberg. Traducción: Juan Manuel Salmerón Arjona

Edita: Deusto

Entretenido y provocador repaso por lo que los autores llaman “negacionismo” económico, pero que en realidad puede definirse mejor como malentendidos e ignorancias varias. Algunos de esos “negacionismos” no están bien enfocados, pero otros se explican mejor, aunque de forma somera. Por ejemplo, desmiente esa tontería de que subir el salario mínimo penaliza el empleo y aclara que la principal razón para que los futbolistas fichen por clubes de otros países es en primer lugar la fiscalidad.

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