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‘La pelu’, humor por píldoras entre cortes y peinados

La serie arranca para dar vacaciones a 'Hora punta' en los meses de julio y agosto en La 1

‘La pelu’, humor por píldoras entre cortes y peinados

La idea para La pelu llevaba rondando en el centro de producción de RTVE en Sant Cugat del Vallès desde el año 2008, como demostró Eladio Jareño, ahora director de TVE y entonces delegado del centro territorial de la cadena pública en Cataluña, en la presentación de la nueva comedia al leer un documento de trabajo fechado entonces que describía la esencia de la serie que hoy arranca en La 1 (22.10). Pero las dificultades de poner en marcha una ficción de producción propia retrasaron el proyecto. Ahora, con la colaboración de la productora Brutal Media, esa idea se ha hecho realidad.

En La pelu, TVE pone la parte técnica mientras que Brutal Medial añade el lado creativo. Dos equipos diferentes que han trabajado como uno solo para sacar adelante los 240 breves capítulos que componen esta comedia que llenará, en la franja del access prime time, el hueco que deja Hora punta en los meses de julio y agosto. "Es una producción sencilla pero con muchas complejidades", describe Fernando López Puig, director de Ficción de TVE. Una de esas complicaciones fue precisamente aunar los dos equipos, como dice Ricardo Álvarez Solla, director de la serie junto a Jordi Vives. "Grabamos de lunes a jueves durante casi seis meses y nos metimos unas palizas importantes, pero la máquina se engrasó en seguida y hubo un entendimiento pleno, no he notado diferencia con producciones totalmente externas", añade Álvarez Solla. 

‘La pelu’, humor por píldoras entre cortes y peinados

La base de la nueva serie se podría describir como las aventuras y desventuras de un grupo de personajes con una peluquería de barrio como telón de fondo. La actriz Chiqui Fernández es Nati, la propietaria del local con el que ha cumplido el sueño de su vida de tener su propia peluquería, muy a pesar de Pepe (Juanjo Cucalón), su marido, que guardaba el dinero de la prejubilación para invertir en un apartamento en la costa y comprarse un barco. Clientes, peluqueros, familiares y vecinos del barrio forman parte del cuadro de personajes que desfila por la serie.

El formato de La pelu, con tono de comedia de situación dosificada en forma de breves episodios de unos cinco minutos cada uno —se verán cuatro o cinco cada día—, recuerda al de la actual Gym Tony (Cuatro) o a la Camera Café que Telecinco emitió entre 2005 y 2009. Chiqui Fernández encuentra más parecidos con la segunda que la primera. "No tiene nada que ver con Gym Tony, es otro estilo. Los personajes tienen comedia pero siempre dentro de una verdad, están llevados al límite pero te los crees". Frente a la serie de Telecinco, que mostraba la acción a través de una sola cámara fija situada en la máquina de café de unas oficinas, La pelu tiene cuatro cámaras y un abanico mayor de personajes, como detalla Fernández.

"La pelu es perfecta para esa hora y para todos los públicos", dice Juanjo Cucalón, que destaca el humor blanco de la serie. "Puedes ver reflejado tu barrio, tu bloque de viviendas, tu hermano, tu cuñado, tu hermana...". Aunque los actores explican que no hay continuidad entre los capítulos, sí se observará evolución en unos personajes que, en esencia, responden a determinados clichés. "Es importante en una sitcom que cada personaje tenga su personalidad bien definida para que el público los identifique rápidamente", defiende Cucalón.

De momento, no se ha contemplado continuación para la serie más allá del verano, cuya franja volverá a ser ocupada en septiembre por Hora punta, pero tampoco se descarta desde TVE la producción de más episodios si tiene buena acogida. "Muchas series han arrancado en verano para probar, Camera Café, por ejemplo. En verano, seguir una serie es muy complicado, pero a esta, que no tiene continuidad, el verano le va muy bien", argumenta Fernández.

Algún que otro trasquilón

Aunque La pelu sea una ficción, los actores que interpretan a los peluqueros recibieron una clase magistral de peluquería antes de empezar a grabar. "Nos llevaron a los cuatro a un señor que le mirábamos con cara de miedo porque nos quería enseñar a cortar usando bridas. No aprendimos nada", recuerda Chiqui Fernández. Así que optó por simular que cortaba y peinaba.

A pesar de que la actriz asegura que ha aprendido a hacerse peinados más variados gracias a la serie, también confiesa que algún que otro trasquilón real sí que ha habido. "Se me ha ido la tijera alguna vez con algún figurante... ¡Pero hay cosas peores, el pelo crece!", remata entre risas.