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Los ‘Narcos’ gallegos que se quedaron fuera de Netflix

Completamos la serie incluyendo las conexiones con los narcotraficantes españoles

En España, a la serie Narcos, le falta una pata. La trama parece incompleta para muchos espectadores familiarizados con el narcotráfico gallego. La serie de Netflix refleja con acierto cómo los carteles colombianos exportaban cocaína a Estados Unidos, pero deja de lado la segunda vía de comercio que poseían: la que comunicaba Colombia con Europa y en donde Galicia era la puerta de entrada.

Las dos primeras temporadas de Narcos ignoran la asociación que los carteles de Medellín y Cali tenían consolidada con los clanes de narcotransportistas gallegos, como los dirigidos por Sito Miñanco o Manolo Charlín. ¿Cómo sería, pues, la serie dirigida por José Padilha si se incluyese la trama gallega?

En el primer capítulo, Netflix nos presenta a Pablo Escobar (interpretado por Wagner Moura) como el amo del contrabando. Enseguida podemos ver cómo da el salto a la cocaína. Si el guion mirase a Galicia vería cómo varios contrabandistas gallegos de tabaco, como Sito Miñanco, Laureano Oubiña, Manolo Charlín o Marcial Dorado, hacían lo propio introduciendo cajas de tabaco por las Rías Baixas y preparado el terreno para otras mercancías más rentables. Su habilidad para descargar tabaco y su control sobre las autoridades y políticos, harán que, en pocos años, Escobar y sus socios posen sus ojos sobre ellos.

En los capítulos 2 y 3 Escobar muestra todo su poder: sus tentáculos llegan a la política, a las autoridades y hasta el fútbol. El capo y sus secuaces aparecen en Panamá lavando sus fortunas y disfrutando de la buena vida. Es el año -1983- en el que contrabandistas gallegos como Sito Miñanco comienzan también a viajar a Panamá para blanquear sus propias fortunas provenientes del Winston de batea.

Estos capítulos serían los que mostrarían a los clanes gallegos manteniendo sus primeras reuniones con personajes como Rodríguez Gacha El Mexicano (interpretado por Luis Guzmán), cabecilla del cartel de Medellín, o con Rodríguez Orejuela (interpretado por Damián Alcázar), del cartel de Cali. Decidieron en estos encuentros realizar algunos envíos de prueba de cocaína a Europa para abrir una nueva vía de exportación. Envíos que, como no podía ser de otra forma, fueron un éxito, aunque en la serie nada sepamos de ellos.

Luis Guzmán interpreta a José Gonzalo Rodríguez Gacha, El Mexicano.
Luis Guzmán interpreta a José Gonzalo Rodríguez Gacha, El Mexicano.

En los dos siguientes capítulos, Netflix nos muestra cómo Escobar logra convertirse en diputado del Congreso de Colombia. Enseguida el ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla (interpretado por Adan Canto), hace públicas sus vinculaciones con el narcotráfico y lo expulsa. En abril de este 1984, sicarios del cartel de Medellín asesinan a Lara Bonilla en Bogotá como represalia.

El asesinato de Lara Bonilla paraliza los envíos a Galicia y hace huir a los capos colombianos, algo que no sale reflejado en la serie. Los hermanos Ochoa (interpretados por André Mattos y Roberto Urbina), socios de Escobar, huyen a España. Con ellos también se escapa el líder del cartel de Medellín, Rodríguez Orejuela (Damián Alcázar). Los tres acaban detenidos e ingresan en la cárcel de Carabanchel, en Madrid, otro hecho ignorado por la serie.

Mientras todo eso sucede, la serie de Netflix podría haber reflejado cómo una macro-redada contra los clanes gallegos hace caer a los principales capos de las rías. Y no es un giro de guion: los gallegos son encerrados tras esa operación en la misma cárcel en la que están los colombianos detenidos, en Carabanchel. Allí, ambas partes consolidan la relación y organizan una nueva ruta de exportación de cocaína a Europa.

Damián Alcázar interpreta a Gilberto Rodríguez Orejuela.
Damián Alcázar interpreta a Gilberto Rodríguez Orejuela.

En los capítulos 4 y 5 (año 1985), la guerra entre el gobierno colombiano y los carteles se desata. Comienza una era de atentados en los que participará un miembro de ETA que los hermanos Ochoa conocen en Carabanchel. En la serie, este terrorista es conocido con el paradójico sobrenombre de El Español.

Mientras tanto, uno de los cabecillas del cartel de Medellín, Matta Ballesteros (personaje que no sale en la serie), se instala en A Coruña y aprovecha para blanquear parte del dinero del cartel en Galicia. También logra abrir una vía de exportación de cocaína, que no se refleja en la serie. A Galicia también viaja Pacho Herrera (interpretado por Alberto Ammann), dirigente del cartel de Cali y cuyo hijo se instala en Cambados, la localidad de Sito Miñanco.

En 1986, y en un capítulo que tampoco aparece en Narcos, Estados Unidos pide a España la extradición urgente de los hermanos Ochoa y de Rodríguez Orejuela. El gobierno español lo ignora y decide enviarlos de vuelta a Colombia. En el libro El Ajedrecista, el hijo de Orejuela cuenta que pagaron 20 millones de dólares a las autoridades españolas para evitar su extradición a EEUU, de los cuales -y siempre según el mismo libro- 5 fueron a parar directamente a Felipe González. El expresidente del Gobierno siempre ha negado tajantemente tal afirmación. El avión que los recogió en Madrid, y según las memorias del hijo del narco, era un jet privado de Escobar. Una perla que los guionistas de Narcos dejaron pasar.

Alberto Ammann es Pacho Herrera en la serie 'Narcos'.
Alberto Ammann es Pacho Herrera en la serie 'Narcos'.

En los capítulos 6 y 7 de la serie, que se ubican en el año 1989, Pablo Escobar hace explotar el vuelo 203 de Avianca y mata a 110 personas. La intención del cartel era asesinar al presidente de Colombia, quien el último momento no sube al avión. En la serie es el protagonista agente de la DEA el que le pide al presidente quedarse en tierra.

En Galicia el negocio fluye ese año sin descanso. No sólo Miami y Nueva York son regados de cocaína. La costa gallega se inunda de fariña que, junto a la heroína que llena España, provoca la llamada Generación Perdida de las Rías Baixas.

En paralelo, narcos como Sito Miñanco son nombrados hijos predilectos de sus localidades, conducen descapotables y se instalan a vivir en pazos. El poder los clanes gallegos es casi absoluto.

En el capítulo 8, mientras el primo de Pablo Escobar, Gustavo Gaviria (interpretado por Juan Pablo Raba), es asesinado, el gobierno español reacciona y lleva a cabo la operación Nécora, una enorme redada contra los principales capos gallegos.

Gustavo Gaviria está interpretado por Juan Pablo Raba.
Gustavo Gaviria está interpretado por Juan Pablo Raba.

En los siguientes dos capítulos Escobar se rinde y pacta construir su propia cárcel, conocida como La Catedral. En el mismo año que ingresa en ella, Sito Miñanco, uno de sus principales socios en Europa, es detenido y encarcelado.

En la segunda temporada de Narcos se refleja la caída y muerte de Escobar. Y se anuncia que el cartel de Cali toma el relevo en asociación con los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Este grupo es dirigido por los hermanos Castaño (interpretados por Mauricio Mejía y Gustavo Angarita) quienes comienzan a exportar cocaína a Galicia a través de capos gallegos como Rafael Bugallo O Mulo o Nelo Lafuente O Madereiro. Esta nueva vía tampoco aparece en la serie.

Quizá en la tercera temporada de Narcos, donde se prevé que el cartel de Cali sea el protagonista, se le dé algo de visibilidad a los socios gallegos, que durante la década de los 90 trabajarán codo con codo con el grupo colombiano y con los paramilitares. Veremos si a Netflix le entra morriña.

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