La Fábrica, imágenes que mueven el mundo

Visitamos uno de los lugares de Madrid que más devoradores y golosos de la cultura concita

Resulta complicado imaginar un lugar más atractivo que el emplazado en el número 9 de la calle Alameda de Madrid. Allí se localiza una genuina fábrica de ideas que, de algún modo, ratifica lo que puede leerse en la quinta acepción de este término –fábrica- en el Diccionario de la Real Academia Española: “Invención, artificio de algo no material”. Y es que si de algo está repleto este lugar, es de fantasías, de ideas, de ilusiones. Todas ellas orbitan alrededor de las imágenes -fotografías esencialmente- que son elevadas a la máxima potencia artística. “El nombre de La Fábrica viene dado precisamente de ese proceso de creación, un sitio donde se desarrollan procesos culturales, un sitio de efervescencia y de intercambio y generación de ideas”, explica Álvaro Matías, director general de La Fábrica.

La Fábrica es una empresa de gestión cultural, responsable de algunos de los mayores logros culturales de nuestro tiempo. Suyos son proyectos como la revista Matador, el festival de fotografía y artes visuales Photo España, el festival de cortos No todo Filmsfest o la revista de literatura Eñe. Propuestas que encuentran su óptima vía de canalización en este espacio que abrió sus puertas hace quince años. Entre todos los intereses culturales, destaca principalmente el mostrado hacia una de las artes menos apuntaladas desde el panorama cultural de nuestro país: la fotografía. “Nosotros hemos intentado siempre acercar al lector español lo mejor de la fotografía internacional pero también poner en valor a los artistas españoles”, sostiene Matías. Una cierta orfandad en esta disciplina artística existía hasta la llegada de La Fábrica hace veinte años.

El local de La Fábrica pretende ser un espacio de acogida en cada una de sus cuatro vertientes: la concept store (un lugar donde adquirir objetos especiales diseñados por los más destacados artistas españoles), un café restaurante tipo bistró en el que puede degustarse una comida sencilla basada en la calidad del producto; una portentosa librería especializada en fotografía y una galería de arte donde se exhiben los mejores trabajos fotográficos de la actualidad. Quizás sea este espacio de arte el que los responsables de La Fábrica destacan con más empeño. En la actualidad, pretenden ofrecer al artista un servicio integral para desarrollar y distribuir su trabajo, una mirada de 360 grados que va desde el formato bibliográfico, pasando por el expositivo hasta llegar al más promocional. Algunos de los artistas que se han beneficiado de este buen quehacer cultural son Chema Madoz, Sebastião Salgado, Mario Cravo Neto, Sophie Calle o Mariela Sancari.

Siempre atento a los nuevos formatos que dan vigor a la imágenes, Álvaro Matías recomienda especialmente la editorial PHREE, comandada por Juan Valbuena. Especializada en fotografía documental, libros de viaje y álbumes familiares, en su colección Libros para Otros, destaca esencialmente el álbum colectivo del barrio de Lavapiés, construido con imágenes personales de sus habitantes.

La Fábrica es posiblemente uno de los lugares de Madrid que más devoradores y golosos de la cultura concita. Uno puede salir de allí cualquier día con el estómago repleto de comida, la mirada llena de imágenes inolvidables, la mochila bien cargada de libros y los oídos completos de hermosas palabras. ¿Existe algo más parecido al paraíso?

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