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150 aniversario de jean Sibelius

Un compositor al aparato

Jean Sibelius registró y admiró grabaciones de su propia música. Una caja de siete discos las recopila para ilustrar ese afán fonográfico

Sibelius escucha la radio en Ainola en 1950. Ampliar foto
Sibelius escucha la radio en Ainola en 1950.

Al igual que Debussy, Elgar, Ravel, Rach­maninov o Richard Strauss, Jean Sibelius (1865-1957) también conoció y cultivó la fonografía. En 1888, siendo todavía un joven violinista con aspiraciones de compositor, descubrió que existía un aparato para registrar sonidos. No le interesó demasiado. El primitivo gramófono adolecía de enormes limitaciones técnicas. Resultaba útil para piezas vocales cortas, pero con repertorio sinfónico era un remedo sonoro del daguerrotipo. Precisamente, el primer registro con música de Sibelius se realizó en 1901 —la pieza coral Isänmaalle— y le siguieron varias canciones con piano entre 1904 y 1905. La inclinación de Sibelius hacia las grabaciones cambió drásticamente en los años veinte con la difusión de la grabación eléctrica y el advenimiento de la radio. El uso del micrófono y la disponibilidad de mayor espectro de frecuencia permitieron registrar con mayor fidelidad el sonido orquestal.

El compositor se aficionó a las transmisiones radiofónicas, a pesar de la incomodidad que le producía escuchar a través de un receptor a galena. Y en 1939 dirigió en Helsinki a la Orquesta de la Radio Finlandesa en su único registro fonográfico como intérprete: una versión para cuerda con timbal de su Andante festivo especialmente adaptado para su audición por altavoces en el pabellón de Finlandia diseñado por Alvar Aalto en la Expo de Nueva York. Fue una excepción. Un arreglo de una composición menor y poco representativa. Una grabación que pretendía exaltar lo finlandés a ojos del mundo ante la inminente amenaza soviética. Pero en esa época Sibelius ya no componía ni tampoco dirigía. Vivía recluido en su casa de Ainola (Finlandia) escuchando a través de la radio o el gramófono cómo otros interpretaban su música.

El sello Warner acaba de lanzar una caja de siete discos conmemorativa del 150º aniversario del compositor. En ella se incluyen, además del ya referido de Sibelius, numerosos registros fonográficos monoaurales cuidadosamente restaurados que fueron realizados por Columbia y HMV con apoyo del Gobierno finlandés en los años treinta y cuarenta. Grabaciones originalmente publicadas en una serie de volúmenes que el compositor escuchó y admiró desde el silencio invernal de su retiro en Ainola. Se encuentran aquí todos los registros históricos realizados entre 1930 y 1932 en Londres y Helsinki por Robert Kajanus, el director predilecto de Sibelius. Incluye las sinfonías Primera, Segunda, Tercera y Quinta o los poemas sinfónicos La hija de Pohjola y Tapiola. “Interpretaba mis obras exactamente como quería que sonasen”, reconoció el compositor tras conocer la muerte de Kajanus, en 1933. El ciclo sinfónico lo continuó Serguéi Kusevitski con un registro en vivo de la Séptima al frente de la Orquesta de la BBC. Sibelius confesó estar “completamente encantado” con esta grabación. La Cuarta se adjudicó a Thomas Beecham y para la Sexta se aprovechó la visita a Londres de George Schnéevoigt. También se grabaron varios poemas sinfónicos con Adrian Boult, el Concierto para violín con Jascha Heifetz como solista o el Cuarteto ‘Voces intimae’ con el Cuarteto de Budapest.

El músico tras la muerte de Kajanus, su director predilecto: “Interpretaba mis obras exactamente como quería que sonasen”

Warner ha añadido algunos registros adicionales cercanos a Sibelius, como las grabaciones de su cuñado Armas Järnefelt. Pero se echa en falta algún registro de comienzos de los cincuenta de Herbert von Karajan. Sibelius se interesó al final de su vida especialmente por las grabaciones del joven director austriaco al frente de la Orquesta Philharmonia. La espontaneidad y flexibilidad de Kajanus quedaban subyugadas aquí por un estricto control del tempo y la calidad del sonido de Karajan. “Las he escuchado varias veces y sólo puedo decir que soy feliz”, reconoció Sibelius en una carta al productor Walter Legge acerca de las grabaciones de Karajan de sus sinfonías Cuarta y Quinta.

Jean Sibelius: Historical Recordings and Rarities 1928-1945. Warner Classics. 7 CD. Beecham, Boult, Järnefelt, Kajanus, Koussevitzky, Schnéevoigt, Sibelius.

Fe de errores

En una version anterior de este artículo se citaba a Karajan como alemán y no como austriaco.