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LAS LECTURAS DE LOS CANDIDATOS

Albert Rivera: “Me dicen que lea más novela y menos sobre política”

El líder de Ciudadanos admite que evita la fantasía. "Quizás sea excesivamente realista. Me gusta más aprender, conocer"

Albert Rivera
Albert Rivera

En medio del ritmo frenético de los debates, las entrevistas y los mítines de la campaña electoral, Albert Rivera (Barcelona, 1979), candidato de Ciudadanos a la presidencia del Gobierno, encuentra la pausa en los libros y la diversión en leerle cuentos a su hija.

P. ¿Quién le enseñó a leer?

R. Con tres o cuatro años, mi madre me enseñó a leer y las tablas de multiplicar, antes de ir al cole. Me avanzaron un poquillo en eso en casa. Me decía luego en broma que era muy pesado porque iba leyendo carteles, anuncios… cuando iba en el coche con mis padres. Y en el cole, como a todo el mundo.

P. ¿Lee usted con su hija?

R. El poco tiempo que tenemos es intenso y de calidad. Con mi hija tengo un libro de cuentos, y cuando no, me los invento. Duerme sola, pero le gusta que me ponga diez minutillos con ella, aunque a veces me quedo frito en la cama, y que le cuente historias. Tenemos un par de libros de cuentos. Hace poco su tío le regaló uno muy gracioso, con cuentos pero con fotos de ella como protagonista. Son los Tres Cerditos… adapta cuentos clásicos. Le encanta. Hay cosas muy chulas.

P. Si llega a La Moncloa, ¿cómo fomentaría la lectura?

R. En la línea de lo que diría el profesor [José Antonio] Marina: a los niños les educa la tribu entera. Hay que fomentarla. Es un trabajo de toda la sociedad. No sé quién dijo aquella frase de que si en España quieres que alguien no se entere de algo, publícalo en un libro, en referencia a la poca lectura. Hay que tomárselo muy en serio. Es insuficiente con campañas. Hay que tener un concepto muy transversal de la cultura y de la lectura como parte de eso. Los padres tenemos un papel muy importante con los hijos, con los cuentos, regalando libros, estando ahí. La piratería tiene que ver con el poco valor que le damos a eso. Está en la educación, hay que hacer hincapié en la lectura y la valoración de la obra literaria, de la obra de arte. La vida son emociones. Lo que te puede dar un buen libro, una buena película, un buen concierto, una buena obra de teatro, seguramente no se paga con dinero. Tengo esa concepción más emocional. ¿Por qué no tocarla en la educación? La renuncia que estamos haciendo en la educación a la cultura, a la música, a todo lo que alimente un poco nuestro alma y nuestras emociones… Como no empecemos ya, va a ser muy difícil concienciar a la gente en un mundo tan inmediato en el que valoramos tan poco las cosas. Un buen libro, una buena película, un buen concierto, duran para toda la vida en la retina. Luego te compras ropa o te cambias de coche y te da igual. Hay que introducir esa parte no tan tangible de las emociones en la educación.

P. ¿Fue seguidor de El señor de los anillos, la ciencia-ficción o libros de rol en la adolescencia?

R. La ciencia-ficción me cuesta bastante. Quizás sea excesivamente realista. Me gusta más aprender, conocer, aunque mucha gente me recomienda que lea más novela y dejarme de política y biografías.

P. ¿Cuáles son los últimos libros que ha leído?

R. He leído a Manuel Campo Vidal, a Rafa Ansón, sobre el rey, la Transición y Adolfo Suárez. Carlos Carrizosa, diputado y amigo mío, me regaló uno sobre liderazgo de Felipe González, que es muy práctico, con su experiencia de gobierno. Mezcla con frases de otros líderes políticos. Es bastante interesante. Lo leí este verano. Es la experiencia del gobernante que más tiempo ha estado en democracia en España. Hace mucha autocrítica, errores y aciertos. Cita tipos de liderazgos. Interesante.

P. ¿Qué libro les regalaría a Mariano Rajoy, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias?

R. A mí el último me lo regaló Juan Carlos Girauta [eurodiputado de Ciudadanos] con las citas más importantes de Nelson Mandela, una compilación. También leí El factor humano, de John Carlin, que me pareció fantástico, increíble, mucho mejor que la película, por supuesto. No hay color. Lo he leído dos veces. Ese les regalaría. Es maravilloso. Tiene una dimensión humana brutal. Hace poco vi Selma, sobre Luther King, sobre toda la estrategia para defender el derecho a voto en los Estados del sur, y la manifestación que hubo hasta la capital de Alabama. Me pareció muy buena. Ahora que el tema islámico está en boca de todos, les recomendaría Mi vida, mi libertad de Ayaan Hirsi Ali, sobre toda su trayectoria, de África a cuando fue a Holanda, donde fue amenaza por los islamistas, y se fue a Nueva York. Es una experiencia vital espectacular. Leí un artículo de ella el otro día en el Ideas de EL PAÍS que estaba muy bien. Me gustaría conocerla personalmente. Es un libro que me impactó. Me pareció interesante porque ella, nacida en África, de familia africana, ha vivido ese retroceso por el fundamentalismo islámico, sobre todo en derechos de la mujer. Muy recomendable.

P. Hay casi una decena de libros dedicados a Ciudadanos y a usted, unos más críticos, otros más amables. ¿Cómo lleva ser un género literario?

R. He leído poco de eso. Hay mucha literatura. Una cosa bastante sana que hago es no leerlo todo, y menos sobre mí mismo. El cerebro necesita a veces también descansar y no estar ahí todo el día. Digo yo a veces que es que te cansas de ti mismo. No es sano. Así que confieso que no lo leo todo.