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Jordi Évole: “La opinión, sobre todo la mía, está sobrevalorada”

'Salvados' vuelve este domingo con un cara a cara entre Albert Rivera y Pablo Iglesias

Casi ocho años después de que arrancara, cada regreso de Salvados sigue generando expectación y titulares. Otra vez, ambos están asegurados con una vuelta (el domingo en La Sexta a las 21.30) que tendrá el primer cara a cara en televisión entre Albert Rivera y Pablo Iglesias, líderes de Ciudadanos y Podemos respectivamente. Será el regreso a la televisión por todo lo alto del programa de Jordi Évole (Cornellá de Llobregat, 1974), un periodista que no se cansa de meterse en charcos.

Pregunta. ¿Fue complicado gestionar el cara a cara entre Iglesias y Rivera?

Respuesta. No. Les llamé yo personalmente en junio, y creo que la perspectiva de hacerlo con mucho tiempo vista les ayudó a decir que sí, porque ya les dijimos que hasta octubre no se grabaría. Queríamos huir del debate encorsetado y lo hemos conseguido. Es un debate sin cronómetro, sin atriles, sin temas pactados ni turnos de palabra acordados. Se grabó el 9 de octubre en un bar del barrio de Nou Barris, en Barcelona. Aceptaron incluso que el debate empezara sin mí, con Albert Rivera recogiendo en el hotel a Pablo Iglesias y estando los dos solos en el coche, un momento interesante.

P. ¿Qué destacaría de ellos?

R. Las ganas que tienen los dos, y su preparación. No todo el mundo de 35 y 36 años, como tienen, está tan volcado en intentar buscar soluciones para los problemas de este país. Es la primera vez que si uno de los dos acaba siendo presidente voy a tener un presidente más joven que yo. Eso no había pasado nunca, y me da bastante rabia.

Jordi Évole, Albert Rivera y Pablo Iglesias.
Jordi Évole, Albert Rivera y Pablo Iglesias.

P. ¿Cuándo se siente más cómodo, al hacer de moderador como en este caso o en en los programas en los que ejerce de reportero?

R. Me siento cómodo en todos, y me gusta que haya variación, eso es lo que hace que Salvados todavía tenga fuerza. Si siguiésemos haciendo el mismo programa que hacíamos hace cinco años ya nos habríamos hartado.

P. ¿Hay algún tema que no se haya atrevido a tratar?

R. Los únicos que no tratamos son aquellos en los que el invitado nos dice que no. De esos hay unos cuantos.

P. ¿Por ejemplo, quién le ha dicho que no?

R. José María Aznar, que es un personaje que me encantaría entrevistar, porque es un personaje clave en la historia de la política de este país, y en ocho años de Salvados ha sido imposible tenerle.

P. La semana pasada se emitió un preestreno de Salvados con Julio Iglesias. Es la primera vez que hace un preestreno del programa.

R. Sí, lo hicimos imitando un poco los teasers de las series americanas, que avanzan imágenes inéditas. Y teníamos esta grabación con Julio Iglesias para la promoción del programa y decidimos convertirlo en ese preestreno.

P. ¿Qué fue lo que más le llamó la atención de él?

R. Lo enterado que está de la vida política española. Y que a veces la política se mueve por unos caminos que uno nunca imaginaría. Que un ministro de Defensa llame a Julio Iglesias para que haga de mediador con Estados Unidos me parece increíble. O que llamen de Caracas a Julio Iglesias para que acabe cantando un día con el presidente chino y Hugo Chávez, o su relación personal con Kissinger y Clinton... Lo piensas y parece que no puede ser, pero lo preguntas y sí que es.

P. ¿Por qué la decisión de abandonar la productora El Terrat?

R. Es una decisión que llevábamos hablando con Andreu [Buenafuente] hace años y se ha ido fraguando a fuego muy lento. Desde hace varias temporadas llevábamos vidas paralelas. Pero las ganas que tengo de que a El Terrat le siga yendo igual de bien son absolutas, y el cariño por Andreu y el equipo de El Terrat es total.

P. ¿Supondrá algún cambio en el programa?

R. No, porque siempre hemos producido con mucha libertad.

P. ¿Cómo se lleva aparecer en los listados de los presentadores más valorados por los espectadores?

R. Relativizándolo, porque cualquier día dejaré de aparecer y tampoco habrá que darle mucha importancia.

P. ¿Cuál diría que es la salud del periodismo en televisión?

R. Yo creo que la salud de la televisión es mejor de la que decimos. Nos fijamos mucho en lo malo, pero creo que en este país se hace televisión de mucha calidad. Se hacen series que no tienen nada que envidiar a las extranjeras, se hacen programas de entretenimiento brutales que se han convertido en marca exportable, como El hormiguero o Tu cara me suena. A nivel informativo creo que estamos abusando de la opinión. El periodismo no tiene por qué estar siempre opinando, y yo mismo incluso me veo opinando por encima de mis posibilidades.

Creo que la salud de la televisión es mejor de la que decimos

P. Si se le pregunta por la independencia de Cataluña, ¿se moja?

R. Sí. No soy independentista pero creo que sería bueno que se celebrase un referéndum, porque hay que tener en consideración los casi dos millones de votos a favor de la independencia, el 60-70% del Parlamento catalán que está a favor del derecho a decidir, igual que hay que tener en cuenta que el independentismo no ha llegado a sumar la mitad de los votos. Todo esto invita a pensar que la prisa que tienen algunos no es buena consejera.

P. Un tuit suyo criticando la bandera que TVE puso en el canal Clan levantó mucha polvareda.

R. Me he metido en un jardín innecesariamente. Es que quiero vivir en un país en el que no sea necesario poner una bandera en el canal público infantil. No me metí con que pusieran la bandera española en La 1, La 2, Canal 24 horas ni Teledeporte, pero que también lo pusieran en Clan, con el hashtag de la fiesta nacional... Es que no me imagino a ningún niño tuiteando con ese hashtag mientras ve Bob Esponja. Dicho esto, quiero remarcar mi respeto por las banderas y los símbolos, por los que mucha gente siente aprecio. Pero creo que en un canal público infantil no tiene por qué lucirse, en mi humilde opinión. Y creo que muchas veces la opinión, sobre todo la mía, está sobrevalorada.

P. ¿Cómo ve a TVE?

R. La veo regular. En algunos aspectos, muy bien. Las apuestas que ha hecho por series como El Ministerio del Tiempo me parecen muy acertadas. Y en cambio veo una línea informativa que había logrado mucho prestigio en los años del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y que se ha tirado por la borda. Para mí que TVE no sea el referente en noches electorales, como está pasando, me parece un fracaso extraordinario.

P. ¿Ve mucha tele?

R. No, veo muy poca. Tengo una cita fija cada semana con Polònia en TV3. Por cierto, también he criticado a TV3 muchas veces y me caen palos también por eso. Yo soy de decir lo que pienso, y a veces no calculas la dimensión que alcanza lo que dices en Twitter cuando tienes X seguidores, pero de TV3 he criticado muchas veces su sesgo informativo, que creo que a nadie se le escapa, en estos años de proceso soberanista. Y en cambio mi programa favorito es Polònia, en TV3. Una cosa no quita la otra.

P. ¿Las redes sociales le han dado más alegrías o disgustos?

R. Me han dado más alegrías, pero cuando te dan un disgusto es muy doloroso. Pero hay que asumir las consecuencias. Twitter lo comparo con un bar, un bar con gente muy maja pero con un rincón donde hay gente que busca bulla, y que igual algunos han bebido más de la cuenta. Si entras y lo haces con según qué opiniones, te arriesgas a que te lleves algún mamporro.

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