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Los malos de Disney llevan a sus hijos a clase

El director y coreógrafo Kenny Ortega prepara el telefilme ‘Descendants’

Los protagonistas de 'Descendants', la nueva película de Disney Channel. Ampliar foto
Los protagonistas de 'Descendants'.

Kenny Ortega (Palo Alto, Estados Unidos, 1950), el director y coreógrafo de High School Musical estrena este año en Disney Channel otra historia de adolescentes en la escuela, aunque cambia a la pandilla de Zac Efron por los hijos de los villanos más conocidos de los dibujos animados de la casa. En Descendants Ortega regresa a lo que le salió tan bien en la famosa trilogía que arrancó en 2006. El éxito fue tal que el mundo parece haber olvidado que Ortega fue coreógrafo en Dirty Dancing (1987), dirigió El retorno de las brujas (1993) y colaboró en varias giras mundiales de Michael Jackson. Pero a él no le molesta. “Me gusta hacer cosas que entretengan e inspiren”, cuenta a EL PAÍS por teléfono. “Cuando hicimos High School Musical,los programas de arte estaban cerrando en las escuelas de Estados Unidos, y de repente logramos inspirar a una generación. Se hicieron cientos de versiones de la película en los teatros de los institutos. Todavía se hacen”, añade.

Su obra rompió la barrera que parecía haber entre el público joven y los musicales. Ahora quiere volver a hacerlo, aunque no con el formato, sino con el asunto. La premisa de Descendants es que cuatro de los más conocidos villanos de Disney (Maléfica, Jafar, la Reina Malvada de Blancanieves  y Cruella De Vil) han tenido hijos y pueden estudiar en el mismo instituto que los vástagos de los buenos de las películas, como los de Bella y Bestia o la Cenicienta y el Príncipe Azul.

“Me dieron este guion lleno de personajes típicos con la oportunidad de crear otros totalmente nuevos. Está escrita maravillosamente, y eso es bueno, porque tenemos la responsabilidad de trabajar con los clásicos y convertirlos en un cuento de hadas contemporáneo”, señala.

Dove Cameron, Sofia Carson, Booboo Stewart y Cameron Boyce son los adolescentes que encabezan el reparto, completado por actrices como Kristin Chenoweth o Kathy Najimy. “Es una alegría trabajar con adultos, pero los jóvenes actores se atreven más a saltar contigo adónde sea. Me encanta su energía”.

Asegura que se divirtió mucho en el estudio durante las grabaciones, pero rápidamente advierte de que si hubo bromas pesadas en el rodaje no fueron planeadas por él, tratando de desligarse de su fama de bromista. “Es importante crear un ambiente divertido. La buena energía se refleja en la pantalla”, se defiende. Ese es uno de sus secretos. El otro es que Ortega siempre utiliza las canciones y el baile como ayuda para desarrollar la historia, y no como un añadido.

Quizás por eso ha conseguido tanto éxito en su carrera. Y eso que cuando empezó tenía sus dudas: “Crecí en una época en la que creía que iba a haber muchos prejuicios, por mi apellido y mis orígenes”, recuerda, hablando de sus abuelos españoles. “Pero he tenido una carrera increíble en todos los aspectos; es lo que deseo para cualquiera que entre en este negocio”. Aun así, sabe que para los extranjeros no resulta fácil llegar a Hollywood, especialmente para quienes trabajan delante de la cámara. “Las voces latinas han aumentado en todas partes, en las artes y en el Gobierno”, destaca.

Él ha puesto su grano de arena: en High School Musical, Vanessa Hudgens interpretaba a Gabriella Montez, una chica latina hija de una madre soltera. Y en su nueva película figura el hijo de Cruella de Vil, Carlos. “Ahora hay muchas más oportunidades, las cosas han mejorado… pero claro que queda mucho trabajo por hacer”.

La presión de un éxito pasado

Haber logrado el éxito mundial con una película para niños en Disney Channel ha abierto puertas a Kenny Ortega, pero también le ha supuesto la presión de ver cómo todas sus obras posteriores son comparadas con High School Musical.

Desde 2006, lo primero que le preguntan cada vez que se encuentra de promoción de un nuevo trabajo es si cree que tendrá tanto éxito como la trilogía. “Si pudiese predecir el futuro...”, bromea. “Lamentablemente es muy difícil saber si será un fenómeno o no”. Ortega se consuela diciendo que el trabajo en Descendants resultó divertido y que le gustó el reto de jugar con un grupo de personajes malvados. “Solo cruzo los dedos y espero lo mejor”, concluye.

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