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Aventuras sin antídoto en la nueva temporada de ‘Wild Frank’

Serpientes, baños con elefantes y el esperado tigre de bengala, en este viaje por Asia

Una imagen de la nueva temporada de 'Wild Frank'
Una imagen de la nueva temporada de 'Wild Frank'

Desde la nevada ladera del Himalaya hasta la orilla del río Ganges, pasando por la región de Bengala y las calles de Calcuta y Nepal. Un viaje salvaje en busca del tigre de bengala o tigre indio, también conocido bajo el apodo “devorador de hombres” por su naturaleza depredadora, al que Frank Cuesta mirará a los ojos y, lo más difícil, sobrevivirá para contarlo. Dos meses de grabación de Wild Frank por Asia que se podrán ver en cinco entregas a partir del domingo 17 de mayo (21.30) en Discovery MAX, cadena a la que el naturalista aspiraba llegar desde un principio.

“Yo lo habría llamado el ‘devora tigres’, porque realmente somos nosotros los que nos metemos en su territorio”, admite Frank, al que le costó 20 días poder encontrar a uno de los animales más peligrosos del mundo que se encuentra en grave peligro de extinción. Para los autóctonos, el tigre de bengala es el guardián de la selva y el creador de la lluvia. Le adoran con la misma intensidad con la que le temen.

La misión del programa era clara: grabar al felino de cerca en su estado natural. La tensión de ver pasar los días sin dar con él acabó convirtiéndose casi en una obsesión, daba igual si al lado pasaba un leopardo al que en otras circunstancias le habrían dado un gran protagonismo, solo importaba el tigre. Finalmente, acabaron grabándole de una de las maneras más arriesgadas, mientras comía. Un hombre único en su especie frente al rey de la selva asiática.

El animal que más ha impresionado a Frank en esta temporada es la King Cobra. Con el característico atrevimiento del herpetólogo, no dudará en plantarle un beso. Tocará más de una docena de serpientes y hallará una pitón de roca india. Uno de los momentos que harán sufrir más al espectador será el ataque de una víbora Russel, una de las más peligrosas y mortales del mundo, que escupirá su veneno altamente tóxico a la cara de Frank. “Teníamos a la serpiente controlada, ni siquiera queríamos enseñar el veneno, sólo los dientes, y movió el diente y me echó todo el veneno sobre el ojo y sobre la boca”, cuenta. El veneno tiene tal nivel de toxicidad que una dosis superior años 50 miligramos pueden provocar la muerte a un hombre adulto.

Siempre es él quien toma las riendas en niveles de seguridad, quien se acerca primero a la zona y da paso a los cámaras a un perímetro de seguridad. Pero, ¿cómo reaccionar ante un caso extremo como este? “No hay antídoto, porque al ir a una zona en la que hay 40 tipos de serpientes venenosas no puedes llevarte 40 tipos de antídotos. Por experiencia, lo mejor es limpiarte rápidamente el ojo y rasparte la superficie con un plástico por si hay restos de veneno, porque cristaliza. Lo que me entró en la boca, es que te pones malo en cuanto entra en contacto, así que no pude hacer más que aguantar el dolor”.

Aventuras sin antídoto en la nueva temporada de ‘Wild Frank’

El rodaje de Wild Frank finalizó apenas unos días antes del trágico terremoto que asoló Nepal. De hecho, en el primer episodio se verá el templo Swayambhunath, conocido como el templo de los monos, que ha quedado completamente destruido. El director general de Discovery Networks para España y Portugal ha explicado que “esta nueva temporada se ha convertido en un testimonio de la bondad del pueblo nepalí, de su ancestral cultura y de la increíble belleza de sus paisajes y ciudades, ahora tan gravemente afectadas”. Frank también ha mostrado su solidaridad: “Vi un pueblo feliz con lo poco que tenían y ahora veo un pueblo unido por buscar un futuro”.

Frank viajará en helicóptero, barcazas, canoas, motos y hasta un rickshaw –el icónico transporte a pedales de la India-. Con su mujer Yuyee en la cárcel de Tailandia, condenada en 2014 a 15 años de cárcel por posesión de 5 miligramos de cocaína, está viviendo una dura etapa y reconoce que está “jorobado” ante la pérdida de su cámara en Cuatro de 2010 a 2013 y, sobre todo, amigo, Santi Trancho, quien murió en un accidente de tráfico en Galapagar el pasado 7 de marzo. “La relación con Santi y con Nacho era muy estrecha. Santi hablaba con mis hijos por Skype, teníamos un proyecto para hacer juntos en el futuro… Es un palo. Pero para mí lo que más me duele es ver cómo se han quedado su madre y Ana. La vida es así. Las cosas pasan y pasan. Tampoco puedes estar lamentándote toda la vida, pero sí voy a intentar hacer siempre que pueda un guiño”, admite con nostalgia, con vistas a un futuro que parece tener planeado pero que, por el momento, se reserva para él.

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