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Variaciones por (y sobre) Jorge Molder

Sujeto y objeto de toda su obra, el artista portugués parte del autorretrato para rebasar los límites de la fotografía y adentrarse en el campo filosófico

Imagen de la serie 'The Sense of the Sleight-of-hand man' (1993-94), de Jorge Molder Ampliar foto
Imagen de la serie 'The Sense of the Sleight-of-hand man' (1993-94), de Jorge Molder

La fotografía surgió a mediados del siglo XIX como un experimento científico que permitía fijar objetivamente imágenes de la realidad, pero inmediatamente se empezó a intuir en la magia del revelado cualidades artísticas y narrativas (pictorialismo) hasta convertirse en un arte autónomo. Sin embargo, no es hasta hace unos 50 años cuando la fotografía logró escapar de las páginas del libro y la revista ilustrada para invadir el muro de la pintura y el espacio de la instalación, lo que ha conducido a una positiva valoración posmoderna del género que va más allá de la apreciación de las técnicas y los recursos fotográficos, como demuestra nuevamente Jorge Molder (Lisboa, 1947) con unas obras que, partiendo del tradicional género del autorretrato, proponen nuevas posibilidades estéticas, ya que su obra, aunque se construye con imágenes fotográficas, es algo más que fotografía. En sus trabajos él es siempre el objeto y el sujeto, pero no se trata de meros autorretratos ya que su figura es utilizada como vehículo del que se sirve para indagar en algunas ideas filosóficas y poéticas que emergen en la superficie del papel en forma de imágenes visuales.

La figura, el rostro o las manos de Molder dejan de ser él y se convierten en otras figuras y en otros rostros

Desde el punto de vista filosófico, las obras de Molder están relacionadas con la ontología y con la fenomenología, ya que tratan sobre el ser y cómo este se hace presente, rozando entonces lo psicoanalítico y lo existencial. Sirviéndose de su propia imagen, el artista establece categorías que se apoyan en analogías y relaciones que le permiten formar grupos y series de imágenes con las que establece jerarquías visuales y conceptuales.

Salta inmediatamente a la vista que la poética de esas imágenes se apoya en el mundo cinematográfico, teatral y narrativo; sin embargo, tras esos primeros reconocimientos, el espectador se encuentra de frente con el hálito de la auténtica poesía, con algo inefable que rehúye las palabras pero no los conceptos, algo que no se nombra pero que se percibe y se siente. De la misma manera que algunas palabras escritas con intención poética parecen huir de los significados funcionales que les asigna el diccionario para volverse trascendentes, las imágenes que se ven en las obras de Molder trascienden lo que reflejan para susurrar otros contenidos e interpretaciones.

Fotografía de la serie 'La escala de Mohs' (2012-2013) de Jorge Molder.
Fotografía de la serie 'La escala de Mohs' (2012-2013) de Jorge Molder.

Ante los ojos del espectador, la figura, el rostro o las manos de Jorge Molder dejan de ser él y se convierten en otras figuras y en otros rostros: ajenos, vacíos, distantes, grotescos o circunstanciales, según los casos y según la intención poética y narrativa que se les asigne. Para conseguirlo el artista estudia poses y compone actitudes, encuadres e iluminaciones, desarrollando la obra en series que presenta en formatos de gran tamaño, pero que premeditadamente eluden las vistosas formalizaciones con que se suele mostrar en la actualidad la fotografía, es decir, prescindiendo de las aparatosas cajas de luz y de los revelados sobre satinadas superficies metálicas. Por el contrario, estas obras, como los tradicionales grabados, están estampadas sobre papel Arches, que es entintado con sucesivas veladuras que generan, desde su soberbia presencia física, una sensación de estar ante auténticas obras plásticas que, con toda autoridad, se cuelgan compitiendo brillantemente en los tradicionales lares que eran propiedad de la pintura: los muros de la sala de exposición.

Jorge Molder. Rico pobre mendigo ladrón. Círculo de Bellas Artes. Calle de Alcalá, 42. Madrid. Hasta el 17 de mayo.