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Solos en el océano

Los marineros protestan por el cierre de la onda corta de Radio Exterior de España

Torrespaña, una de las sedes de RTVE en Madrid. Ampliar foto
Torrespaña, una de las sedes de RTVE en Madrid.

Las aguas del océano son gélidas, inmensas, oscuras y, ahora, más silenciosas que nunca. Las voces que acompañaban a los marineros a través de la radio allende los mares se han desvanecido. “No es una metáfora decir que ahora nos sentimos totalmente aislados y tremendamente solos en medio del océano”, dice un navegante. Hace un mes que la emisión de onda corta de Radio Exterior de España (REE), la única radio española que llegaba a todos los rincones del mundo, se cerró. Y con ella, el lazo que mantenía amarrados a tierra a miles de españoles embarcados, pero también el de los emigrantes y cooperantes que encontraban consuelo en sus ondas. El grito del sector pesquero y mercantil ante el cierre ha provocado que el Consejo de RTVE se haya comprometido a revisar su decisión.

El apagón de la onda corta tras 72 años pretende ceñir el cinturón de REE, que cuenta con un presupuesto de 1,2 millones de euros. “El servicio es un esfuerzo económico que no se traduce en resultados”, justificó su director, Antonio Szigriszt, en una entrevista en su cadena. El director señaló que las alternativas que existen para seguir la emisora —satélite, TDT y Red— son “de mejor calidad”. Estas opciones no convencen a los afectados. “Solo muestra un claro desconocimiento del sector”, explica Hugo González, gerente de la Cooperativa de Armadores de Vigo. Incide en que los buques no están preparados para estas conexiones y que sus costes serían inasumibles.

A esta cooperativa la noticia del apagón le llegó desde los caladeros del Atlántico Sur, cuando el barco Playa da Cativa les comunicó el apagón. “La información que teníamos era de vital importancia para afrontar cada día de trabajo con ánimo y moral renovadas”, reza el escrito enviado por el capitán del buque.

La información que teníamos era de vital importancia para afrontar cada día de trabajo con ánimo y moral renovadas

Capitán del buque Playa da Cativa.

El sector gallego ha sido de los primeros en reaccionar, pero la indignación ha unido a diferentes asociaciones de la cooperación, la pesca y la radioescucha. Entre todos han creado la Plataforma de Defensa de la Onda Corta de REE para pedir la restitución de la señal. El pasado viernes un representante de la agrupación se reunió con Manuel Ventero, director de Comunicación y Relaciones Institucionales de RTVE, quién les transmitió que el nuevo presidente, José Antonio Sánchez, "se compromete a estudiar el tema", aunque este es un "asunto cerrado, aprobado en Consejo de Administración", según fuentes de la entidad. El presidente ya aseguró en la última reunión que recabaría más información sobre el impacto del cierre y su posible marcha atrás “si no es irreversible”.

Pero estas promesas no apaciguan los ánimos de José Manuel Muñiz, presidente de la Asociación de Titulados Náutico-pesqueros, colaborador de REE y exmarino: “Con estas palabras solo muestran que han ejecutado una decisión sin tener en cuenta las consecuencias”. Muñiz defiende la necesidad de contar con un medio que desempeña un papel tan importante en los secuestros de barcos vividos en el Índico en 2009, al ser “la única fuente que les informaba de cómo estaban viviendo la situación sus propias familias”. Para él y para la flota, REE está compuesto por “programas amigo”. Se refiere especialmente a Españoles en la mar, un espacio dedicado a navegantes. El programa, en el que él mismo ha colaborado, es un referente en el sector marítimo-pesquero tras más de 30 años de historia. Es la única opción de conocer las novedades en el sector cuando están en alta mar.

La extrema naturaleza del trabajo de los pescadores de altura aísla a 35.000 personas. “Pero son millones, hay que contar con los mercantes, los españoles embarcados en buques extranjeros y demás navegantes”, recuerda. Las asociaciones reclaman que, además, no se les incomunique, que se tenga una especial consideración por quienes se juegan su vida en la mar, lejos de sus familias o simplemente no disponen de acceso a la Red. “Agradeceríamos que nuestra existencia fuese tenida en cuenta”, señala un capitán. Aguardan esperanzados que el Gobierno se retracte ante el reclamo de un sector ya golpeado por “mar, tierra y aire”, señala Muñiz. Y ahora también por las ondas.