ARTE / CRÍTICA

Dinero llama a dinero

El dinero como soporte del poder o como material pornográfico son las claves de las alegorías que propone Jorge Galindo en la exposición 'Money painting'

'Un Tiempo Afilado', 2014, de Jorge Galindo.
'Un Tiempo Afilado', 2014, de Jorge Galindo.Joaquín Cortés

El artista actual es como un corredor situado sobre una cinta, se esfuerza para conseguir aumentar la velocidad de su zancada pero permanece anclado en el mismo lugar. La merma de creatividad que sufre el arte en los últimos lustros espolea el ingenio de muchos artistas que buscan quimeras de progreso sin lograr avanzar lo más mínimo sobre sus posiciones iniciales. Este es, en buena medida, el argumento del drama que incita a una búsqueda continua de novedades que se suelen quedar en meros gadgets y es que, abandonada la academia de la modernidad, solo parece quedar la opción del sincretismo basado en la apropiación de diferentes resortes estilísticos heterogéneos.

En estas coordenadas se tiene que mover Jorge Galindo (Madrid, 1965), un pintor que desde sus primeras obras ha demostrado poseer fuerza creadora y agresividad plástica. Sirviéndose del gestualismo y del empleo de materiales pobres y procedimientos toscos ha realizado un interesante camino que va desde la abstracción matérica a un tipo de collage resuelto con soltura y desparpajo. Ahora parece volver a una abstracción gestual basada en materiales de desecho pero intentando no perder la carga alegórica que se aparecía en sus collages. En cierta medida sus cuadros actuales son también collages, pero los recortes que utiliza no son imágenes de mujeres provocadoras, sino virutas de papel moneda, el residuo de la destrucción de billetes de euro, que semejan aquella paja que aparece en algunos cuadros de Tàpies, sobre la que ha chorreado pintura, en un amplio gesto que tiene su origen en el surrealismo mironiano y su punto álgido en la pintura de Pollock.

Todos los recursos plásticos utilizados son aquí reconocibles, también lo son las claves de las alegorías: el dinero como soporte del poder o como material pornográfico. Sin embargo el mensaje resulta ambiguo, las obras podrían interpretarse como denuncia social del valor monetario y, sin embargo, estos cuadros pretenden entrar en el gran circuito del comercio del rey Midas, que es el mercado actual del arte, donde la basura, los residuos desechados del dinero son reciclados en sustancia artística, en valor de cambio.

Jorge Galindo. Money Painting. Galería Helga de Alvear. Doctor Fourquet, 12. Madrid. Hasta el 31 de octubre

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