Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
ENTREVISTA A ARTURO VALLS

“Con el tiempo me he hecho menos inconsciente, pero intento no perder la locura”

El presentador despliega simpatía en Antena 3 con dos programas, '¡Ahora caigo!' y 'Me resbala'

“Con el tiempo me he hecho menos inconsciente, pero intento no perder la locura”

Desde los tiempos de Caiga quién caiga, Arturo Valls (Valencia, 1979) se ha convertido en un valor seguro para cualquier cadena y se ha ganado a los espectadores gracias a espacios como Camera café y series como BuenAgente. Ahora, despliega simpatía en Antena 3 con dos programas, ¡Ahora caigo! y Me resbala (“a veces me preguntan si tengo una cama plegable en las oficinas de la cadena”, bromea): “Tal y como está todo, es un lujo poder trabajar, y aún más en programas de humor… Soy como el médico de la risa; la gente me habla en la calle y eso es el mejor sueldo en estos tiempos tan resultadistas, tan atentos al share”.

Lo cierto es que se nota que Valls disfruta: “Poco se puede mentir aquí, es imposible falsear que te lo pasas bien. En el entretenimiento no se pueden disimular ni el hastío ni la pereza”. Y aunque haya paseado por diferentes cadenas, ya es un emblema de Antena 3: “Me complemento bien con lo que ofrece la cadena, una programación blanca, familiar, entretenida… va con mi perfil”. Su labor televisiva abarca ya muchos años y muchos programas: “Yo estudié periodismo y me gusta, pero siempre con un poco de show, no soy un periodista de redacción… En CQC pude unir la actualidad y el humor… y luego todo se me fue de las manos hasta que he acabado imitando a Miley Cyrus en Tu cara me suena”, afirma el presentador entre risas.

‘Futbolín’, el filme de Campanella, cuenta con Valls como doblador

¡Ahora caigo! se ha mostrado un programa fuerte ante rivales como Sálvame, e incluso Me resbala compite con éxito ante Sálvame de Luxe. “¡Que se prepare ahora Jordi Hurtado!”, bromea Valls con énfasis mientras afirma que el mejor baremo para valorar el trabajo “es la calle, más aún cuando todo es tan efímero y se tiene tan poca paciencia. ¡Ahora caigo! es simple pero efectivo, uno se dice: una vez vista una caída, vistas todas; ¡pues siempre hay alguna que todavía te hace reir!”. Valls se atreve a desvelar qué hay en las trampillas que se tragan a los concursantes: “Lo que más me gusta pensar es que ahí abajo están todos los concursantes de todos los concursos, la vaquilla de Grand Prix, los del Un, dos, tres que no consiguieron el apartamento en Torrevieja…”. Se percibe su orgullo por el éxito de dos programas blancos y populares: “Por supuesto, la calidad no tiene por qué ser minoritaria; el ejemplo es Camera café, que era un producto de autor y huía de los esquemas prefijados. Me resbala, por ejemplo, es popular y digno, es slapstick, es la televisión que me gusta, la que vería aunque yo no estuviese en ella. A mí me gusta que lo blanco gane a lo amarillo, es mejor para la salud social”.

El presentador vive un doble éxito con ‘¡Ahora caigo!’ y ‘Me resbala’

Entre todo ello, amplía su labor como doblador: tras películas como Bee movie y Madagascar, ha regresado como una de las voces de Futbolín. “Lo más relevante es que la firma un autor de la categoría de Juan José Campanella. Tiene un fondo que no tiene la animación infantil, hay guiños cinéfilos desde 2001 hasta Bergman y Orson Welles… Como doblador te enfrentas a un trabajo cuya mayor parte ya está hecho, el dibujo ya está, el personaje ya está… tú rematas la faena”. Y “amenaza” con ser aún más prolífico: “Lo que más agradezco es que me sigan llamando y que pueda pasar de lo comercial a lo underground. En la tercera temporada de Museo Coconut tengo un personaje fijo. Que la gente de Muchachada me llame y el público lo compre… es un lujo poder hacer eso”. Y es que Valls no se cree muy diferente a quien era cuando empezó: “Bueno, tengo un hijo y con el tiempo me he hecho menos inconsciente, pero sin perder la locura. Si yo pensase ‘tengo una edad, una carrera…’. ¡Cómo iba a imitar a Miley Cyrus!”.