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Regreso a la Guerra Fría

'The Americans', uno de los estrenos estadounidenses de la temporada pasada, recupera el sabor de las mejores historias de espías

Keri Russell y Matthew Rhys dan vida a la pareja protagonista. Ampliar foto
Keri Russell y Matthew Rhys dan vida a la pareja protagonista.

Años 80. Ronald Reagan es el presidente de Estados Unidos. Dos agentes del KGB encubiertos viven en territorio estadounidense haciéndose pasar por una matrimonio típicamente americano, residente con sus dos hijos en Washington. Este es el punto de partida de The Americans, uno de los estrenos televisivos estadounidenses que mejor acogida tuvo la pasada temporada, cuya primera entrega emite ahora en España el canal Fox (jueves, 21.30) y cuyos derechos para la emisión en abierto ha adquirido Mediaset. Una serie protagonizada por espías, constantes dobles juegos y que muestra el aparato del KGB y la CIA al servicio de una Guerra Fría que ya empezaba a dar sus últimos coletazos.

La serie cuenta con un reparto encabezado por Keri Russell y Matthew Rhys, quienes dan vida a una pareja rusa reclutada por el KGB muy pronto y obligados a casarse para llevar a cabo su misión en territorio enemigo. “Para mí no fue muy complicado el hecho de interpretar a un ruso viviendo en Estados Unidos”, explica en conversación telefónica el actor galés Matthew Rhys. “Durante los cinco años que pasé en Cinco hermanos tuve que adaptarme a una serie estadounidense, interpretar a un personaje estadounidense, con compañeros estadounidenses… y yo era el extranjero. Encuentro en este personaje muchos paralelismos con mi situación de entonces”.

Los dos protagonistas de The Americans se han liberado de los papeles por los que se hicieron populares en el mundo televisivo. Felicity, la inocente universitaria con la que saltó a la fama Keri Russell, ya ha quedado muy atrás y la actriz muestra ahora una cara totalmente diferente. Lo mismo sucede con Matthew Rhys, quien daba vida a Kevin, uno de los hermanos Walker de Cinco hermanos. “Me siento muy cómodo con el cambio y es fantástico que la gente pueda verte interpretando papeles tan diferentes”.

The Americans no es solo una historia de espías. La serie también se adentra en las relaciones personales de los personajes, especialmente la que mantienen los protagonistas, Elizabeth y Phillip Jennings. “Phillip está increíblemente dañado, ya no sabe quién es, le dicen cómo vivir su vida… Y se encuentra en un momento en el que no sabe qué hacer y con conflictos abiertos con su mujer, con su trabajo, con sus hijos…”, explica Rhys. “La relación entre Phillp y Elizabeth fue uno de los aspectos que más me atrajeron de este trabajo”. Y, como en toda historia de espías, hay cambios de identidades, disfraces… y muchas pelucas. “Lo más divertido de trabajar en The Americans es pasar por el departamento de maquillaje y vestuario. Es realmente curioso llegar cada día y descubrir qué peluca te van a poner y cómo te van a disfrazar para que tu personaje se haga pasar por otro. Pero también es muy complicado después hacer que esos cambios resulten creíbles para el espectador”, puntualiza.

En esta misma línea, uno de los aspectos que llaman más la atención de The Americans es el cuidado en la puesta en escena y la recreación del ambiente tenso de la época de la Guerra Fría, especialmente mimado en los guiones. “De hecho, el creador de la serie [Joseph Weisberg], fue agente de la CIA, y siempre quería asegurarse de que todo se ajustaba a la realidad. Incluso los guiones pasaban antes por la CIA”, comenta Rhys.

A pesar de ser uno de los estrenos de la pasada temporada mejor valorados por la crítica, la serie se ha tenido que conformar con dos candidaturas para los premios Emmy, algo sobre lo que bromea Matthew Rhys. “¡Merecíamos más, que alguien llame a la policía, ha sido un robo! No, la verdad es que los premios no son una prioridad. Además, es algo tan subjetivo…”.

The Americans no se libró de la comparación inevitable con otro de los recientes éxitos, Homeland. Según el protagonista de la primera, esta comparación no ha jugado en contra ni a favor. “Hay paralelismos evidentes. Pero cuando empiezas a ver The Americans te das cuenta de que son muy diferentes. Es muy difícil compararlas entre sí”. Lo que está claro es que las historias de espías y de agentes dobles siguen ganándose la atracción de los espectadores. “Es un mundo desconocido y oculto del que no sabemos demasiado, por eso nos atrae”.

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