La eterna reinvención de los 'realities'

Desde el año 2000 se han emitido más de 60 programas de este formato

Foto de grupo de los concursantes de 'Operación Triunfo' en 2009.
Foto de grupo de los concursantes de 'Operación Triunfo' en 2009.EL PAíS

Al principio solo hicieron falta 10 personas encerradas en una casa para enganchar al 70,8% de la audiencia. Ese fue el génesis de los reality shows en España. Hoy, 13 años después, el género televisivo, lejos de languidecer sigue muy vivo, gracias, sobre todo a sus continuas reinvenciones y a su inflitración en otro tipo de programas. El 26,4% de audiencia siguió Splash. Famosos al agua en su estreno. La mecánica muy sencilla: personajes más o menos conocidos por motivos más o menos razonables que se lanzan al agua desde un trampolín. Dos semanas después apareció ¡Mira quién salta!, que cosechó un honroso 23,5%.

Mientras, el decano, Gran Hermano, comienza a notar este año síntomas de desgaste. En esta edición, la décimocuarta -solo Estados Unidos y Reino Unido superan en número de ediciones a España con 15-, la audiencia flojea y el programa que conduce Mercedes Milá está anotándose sus mínimos históricos.

Pilar Blasco es consejera delegada de Endemol España, la productora de Gran Hermano desde su primera edición. Reconoce que apostaron por el formato porque era original y atrevido, “con enorme fuerza como idea de televisión”. Blasco cree que el programa dio origen a un nuevo género. España ha emitido más de 60 realities desde el año 2000 pero el formato ha ido cambiando con los años. Blasco cree que la evolución siempre es positiva, “aunque en el camino haya experimentos fallidos o bizarros, también hay aportaciones afortunadas que han generado nuevos clásicos”, reconoce.

“La clave está en el cásting”, dice Pilar Blasco, consejera de Endemol

Uno de los cambios fundamentales fue Operación triunfo, que llegó en 2001 a TVE y que se mudó a Telecinco en 2005. El programa fue pionero en lo que se denominó talent shows, programas que buscan descubrir a nuevas promesas en cualquier ámbito. Se ha experimentado con varias profesiones con desigual suerte: Estudio de actores en Antena 3 o Circus en Cuatro duraron en pantalla solo un par de semanas; sin embargo Supermodelo en Cuatro tuvo tres ediciones. Fama, ¡a bailar! se abrió paso en un horario diferente para este tipo de programa, la sobremesa. Los talent show siguen teniendo tirón sobre todo en el mundo de la música, donde programas como La Voz, El número 1 o Tu cara me suena continúan atrayendo a la audiencia. La 1 está preparando MasterChef, que busca diamantes en bruto de la cocina.

Los programas de talentos han tenido a su vez otra evolución, que se traduce en los programas de coaching. Cuatro es la gran especialista en este formato, con programas exitosos que se prolongan temporada a temporada como Supernanny o Hermano Mayor. Cuatro fue también el mejor valedor de otra nueva evolución del reality: el docureality, un mestizaje de reportaje y realidad, del que programas como Callejeros o 21 días son buenos referentes. La 2 prepara para esta primavera un programa de estas características, Con una sonrisa, que mostrará la integración laboral de varios jóvenes con discapacidad intelectual en un hotel madrileño.

Frente a esos programas con más o menos contenido fueron apareciendo, como setas, otros formatos: Generación ni ni, Las joyas de la corona, Gandía Shore, ¿Quién quiere casarse con mi hijo? o la longeva Mujeres Hombres y viceversa -si puede hay algo de realidad en el programa-. Jóvenes, ligues, poca actitud para el trabajo y alcohol, una buena combinación para un programa, aunque no garantiza el éxito. Pilar Blasco cree que lo más importante es el casting, “que debe ser el espejo que refleje a la audiencia”.

‘Operación Triunfo’ fue la primera reinvención de este tipo de formato

Tampoco garantiza el éxito una de las bazas que las productoras descubrieron pronto: la presencia de famosos. Los hemos visto cocinar, convivir, superar condiciones extremas, incluso como es su día a día, como en Alaska y Mario de la MTV que va a tener una tercera temporada. ¡Splash! en Antena 3 y ¡Mira quién salta! en Telecinco aprovechan el tirón y el morbo de personajes como Guti, Falete o la exconcejal Olvido Hormigos. Estos programas funcionaron, pero también podrían haber ido mal, como la Expedición imposible que está emitiendo Cuatro, y que en su última entrega solo atrajo al 4,7% de la audiencia.

No hay una llave maestra. El laboratorio de la televisión siempre tiene varios compuestos que mezclar para crear un programa novedoso. Lo que está claro es que introducir la realidad en la televisión supuso una revolución que aún sigue en marcha. Pilar Blasco concluye: ”Quién sabe si mañana se inventa otro género que eclipse al reality, mientras, creo que la visión de un grupo humano desarrollando una actividad, luchando por conseguir un premio, superando una situación adversa o simplemente relacionándose y mostrando sus sentimientos, es algo insuperable que siempre generará interés".

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