La TV de Irán busca hueco en la TDT

Hispan TV es el proyecto global más ambicioso de televisión en español

Captura de la televisión Hispan TV
Captura de la televisión Hispan TV

Irán va a por todas con Hispan TV, el canal televisión internacional en español que el presidente Mahmud Ahmadineyad inauguró el pasado martes con un discurso que concluyó gritando “¡Viva América Latina!”.

Al margen de los satélites Hispasat, Eutelsat, Intelsat, NSS, Symbol etcétera, que utiliza para difundir su señal, quiere entrar en la televisión digital terrestre española y en las redes de cable de España y Latinoaméricaca para llegar a más hogares.

“Examinamos la posibilidad de solicitar a las autoridades una nueva licencia o, si no es posible, comprar o alquilar una una nacional o varias regionales”, explica Mahmud Alizadeh, responsable de Hispan TV para España. “Es un objetivo a medio y largo plazo”, añade. “También estamos en conversaciones con compañías de distribución vía cable”. Veo TV o Vocento ya han alquilado a cadenas extranjeras sus canales.

Sobre el papel Hispan TV es el proyecto más ambicioso de cuantas televisiones en español, con vocación mundial, han nacido hasta ahora. Su propósito es trasladar a una audiencia potencial de 500 millones de telespectadores el enfoque iraní de la actualidad internacional contrapuesto al que difunden otros canales de ámbito internacional.

Su programación, las 24 horas del día, consiste en doce telediarios, que se emiten desde Teherán; numerosos documentales y debates; y series y largometrajes iraníes doblados al español.

Para elaborarlo la cadena tiene ya en plantilla a unos 150 trabajadores, en su mayoría españoles y latinoamericanos aunque los jefes son iraníes. “Pero dentro de unos meses serán cerca de 600”, vaticina Alizadeh. Cuenta además con decenas de colaboradores. En sus estudios provisionales de Carabanchel (Madrid) son unos 60, 20 de ellos traductores e intérpretes de farsi. Repartidos por Latinoamérica son aún más numerosos, sobre todo en Uruguay.

“Los telediarios se dirigen desde Teherán, pero el resto la producción propia se fabrica en Madrid aunque, a la larga, los dos tercios se elaborarán en América Latina y un tercio aquí”, anuncia Alizadeh.

Su principal orgullo es la red de 35 corresponsales, que se ampliará en el futuro, con la que ya cuenta Hispan TV. “¿Qué otra cadena en español tiene corresponsalías en Afganistán, en Siria?”, pregunta en tono satisfecho. “En Oriente Próximo y Asia Central somos imbatibles”, prosigue. “Disponemos incluso de cinco corresponsalías en EE UU”, donde, pese a la mala relación con Irán, les permitieron acreditase.

Alizadeh, que tradujo hace años al farsi el diccionario de la Real Academia Española, solo es evasivo cuando se le pregunta por el presupuesto anual de Hispan TV. “No lo conozco”, responde. “Solo puedo comentar que los medios no faltan para trabajar”.

Hispan TV se lanza a competir justo cuando parece surgir un mayor interés por los telespectadores de habla española. Después de la china CCTV-E, de Rusia Hoy y de la venezolana Tele Sur, que difunde la versión de Hugo Chávez del bolivarianismo

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS