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Balenciaga, el sastre en Getaria

  • El 7 de junio se inaugurará el Cristobal Balenciaga Museoa que ocupa el Palacio de Aldamar en Getaria (Guipúzcoa). Al edificio del siglo XIX (que fue la residencia de verano de los Marqueses de Casa Torres) se ha anexionado una construcción de cristal. Dentro de esta, tres cubos estancos suspendidos albergan las seis salas de la exposición permanente. Las obras se iniciaron en 1999, año en el que se creó la Fundación Cristóbal Balenciaga.
    1El 7 de junio se inaugurará el Cristobal Balenciaga Museoa que ocupa el Palacio de Aldamar en Getaria (Guipúzcoa). Al edificio del siglo XIX (que fue la residencia de verano de los Marqueses de Casa Torres) se ha anexionado una construcción de cristal. Dentro de esta, tres cubos estancos suspendidos albergan las seis salas de la exposición permanente. Las obras se iniciaron en 1999, año en el que se creó la Fundación Cristóbal Balenciaga. JESÚS URIARTE
  • Entre las 1.200 piezas que componen los fondos del museo hay piezas muy célebres, como el vestido con el que se casó Fabiola de Bélgica. Está expuesto en la sala dedicada a los trajes de novia. Esa estancia presenta seis modelos de tres décadas: dos de los años 40, otros de la década de los cincuenta y dos de los sesenta.
    2Entre las 1.200 piezas que componen los fondos del museo hay piezas muy célebres, como el vestido con el que se casó Fabiola de Bélgica. Está expuesto en la sala dedicada a los trajes de novia. Esa estancia presenta seis modelos de tres décadas: dos de los años 40, otros de la década de los cincuenta y dos de los sesenta. JESÚS URIARTE
  • La sala dedicada a los vestidos de cóctel contiene varios ejemplos de la fascinación que Cristóbal Balenciaga sentía por el tejido de encaje. El estudio de arquitectos AV62 se encargó de la finalización de las obras a partir de 2008 y ha concebido una iluminación distinta para cada estancia. En esta, emula los tonos del atardecer.
    3La sala dedicada a los vestidos de cóctel contiene varios ejemplos de la fascinación que Cristóbal Balenciaga sentía por el tejido de encaje. El estudio de arquitectos AV62 se encargó de la finalización de las obras a partir de 2008 y ha concebido una iluminación distinta para cada estancia. En esta, emula los tonos del atardecer. JESÚS URIARTE
  • Entre los tópicos sobre Balenciaga que este museo pretende desmontar está el de su fidelidad al negro. Hay mucho color también en la obra del diseñador. Por ejemplo, en sus festivos trajes de noche. La austeridad formal que le caracterizaba no está reñida con el uso de recursos como el historicismo o el orientalismo.
    4Entre los tópicos sobre Balenciaga que este museo pretende desmontar está el de su fidelidad al negro. Hay mucho color también en la obra del diseñador. Por ejemplo, en sus festivos trajes de noche. La austeridad formal que le caracterizaba no está reñida con el uso de recursos como el historicismo o el orientalismo. JESÚS URIARTE
  • El edificio de nueva planta está adosado al Palacio Aldamar por su fachada oeste. En el espacio central (en la imagen) el visitante encuentra una tienda, una cafetería y una sala polivalente. Las cuatro plantas de los dos edificios conectados ocupan una superficie construida de 9.300 metros cuadrados.
    5El edificio de nueva planta está adosado al Palacio Aldamar por su fachada oeste. En el espacio central (en la imagen) el visitante encuentra una tienda, una cafetería y una sala polivalente. Las cuatro plantas de los dos edificios conectados ocupan una superficie construida de 9.300 metros cuadrados. JESÚS URIARTE
  • Los sombreros eran una parte esencial del trabajo de Cristóbal Balenciaga. No concebía sus trajes sin ellos. Consideraba que sus clientas debían llevarlos solo con las piezas que él concebía para no alterar irremisiblemente la silueta. En esta primera muestra solo hay una vitrina dedicada a ellos, pero se conservan muchísimos más en los fondos del museo.
    6Los sombreros eran una parte esencial del trabajo de Cristóbal Balenciaga. No concebía sus trajes sin ellos. Consideraba que sus clientas debían llevarlos solo con las piezas que él concebía para no alterar irremisiblemente la silueta. En esta primera muestra solo hay una vitrina dedicada a ellos, pero se conservan muchísimos más en los fondos del museo. JESÚS URIARTE
  • Sobre todo en los años 30 y 40, Balenciaga incorporó a sus diseños obvias referencias a la cultura y la tradición españolas. "Eso le funcionaba muy bien en París en ese momento. Les parecía muy exótico", según Miren Arzalluz. La relación del diseñador con su país natal es objeto de una muestra actual en Estados Unidos. La exposición, comisariaza por Hamish Bowles, se inauguró en Nueva York y puede verse todavía en San Francisco.
    7Sobre todo en los años 30 y 40, Balenciaga incorporó a sus diseños obvias referencias a la cultura y la tradición españolas. "Eso le funcionaba muy bien en París en ese momento. Les parecía muy exótico", según Miren Arzalluz. La relación del diseñador con su país natal es objeto de una muestra actual en Estados Unidos. La exposición, comisariaza por Hamish Bowles, se inauguró en Nueva York y puede verse todavía en San Francisco. JESÚS URIARTE
  • Los trajes diurnos pueden resultar menos espectaculares, pero son esenciales para comprender la forma en que Balenciaga innovó en la silueta femenina. En esta vitrina se recogen tres diseños que muestran el énfasis y elaboración que ponía en la espalda. El vestido de la derecha pertenció a Grace Kelly y es de 1952.
    8Los trajes diurnos pueden resultar menos espectaculares, pero son esenciales para comprender la forma en que Balenciaga innovó en la silueta femenina. En esta vitrina se recogen tres diseños que muestran el énfasis y elaboración que ponía en la espalda. El vestido de la derecha pertenció a Grace Kelly y es de 1952. JESÚS URIARTE