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'Una luz dura, sin compasión. El movimiento de la fotografía'

  • "¡Cualquier persona puede tomar fotos!", exclamaba la portada del número seis de 1932 de la revista alemana  Der Arebeiter-Fotograf (El fotógrafo obrero).  Con esta máxima quedaba resumido el espíritu  amateur  del Movimiento de la Fotografía Obrera, que propugnaba la participación de los obreros en la fabricación de una imagen genuinamente proletaria de la lucha de clases. (Foto cedida por el Reina Sofía).
    1"¡Cualquier persona puede tomar fotos!", exclamaba la portada del número seis de 1932 de la revista alemana Der Arebeiter-Fotograf (El fotógrafo obrero). Con esta máxima quedaba resumido el espíritu amateur del Movimiento de la Fotografía Obrera, que propugnaba la participación de los obreros en la fabricación de una imagen genuinamente proletaria de la lucha de clases. (Foto cedida por el Reina Sofía).
  • Las aportaciones éticas y estéticas del semanario  AIZ (Arbeiter-Illustrierte- Zeitung, El diario ilustrado de los trabajadores)  son centrales en la muestra y en aquel movimiento fotográfico del proletariado. Contaron con algunos de los fotógrafos más importantes de los años veinte y treinta en las páginas de una publicación impulsada por el activista e instigador de la Internacional Comunista Willi Münzenberg. A la izquierda, una imagen de Tina Modotti, de un reportaje realizado en México. Y una portada de John Heartfield titulada  Un hombre nuevo-dueño de un hombre nuevo.
    2Las aportaciones éticas y estéticas del semanario AIZ (Arbeiter-Illustrierte- Zeitung, El diario ilustrado de los trabajadores) son centrales en la muestra y en aquel movimiento fotográfico del proletariado. Contaron con algunos de los fotógrafos más importantes de los años veinte y treinta en las páginas de una publicación impulsada por el activista e instigador de la Internacional Comunista Willi Münzenberg. A la izquierda, una imagen de Tina Modotti, de un reportaje realizado en México. Y una portada de John Heartfield titulada Un hombre nuevo-dueño de un hombre nuevo. TINA MODOTTI / JOHN HEARTFIELD
  • Uno de los momentos fundacionales del Movimiento de la Fotografía Obrera fue la publicación en 1931 en la revista moscovita  Proletariaskoe  del reportaje  24 horas en la vida de una familia obrera en Moscú  en el que se detallaba la cotidianidad de la familia Filipov, honrados trabajadores. La historia se reprodujo en el semanario  AIZ (Arbeiter-Illustrierte- Zeitung, El diario ilustrado de los trabajadores)  con cierta polémica; se dudaba de la autenticidad de los protagonistas y las acciones reflejadas. La revista berlinesa acabó por enviar a un a la capital soviética para comprobar la veracidad de la historia. (Foto cedida por el Reina Sofía).
    3Uno de los momentos fundacionales del Movimiento de la Fotografía Obrera fue la publicación en 1931 en la revista moscovita Proletariaskoe del reportaje 24 horas en la vida de una familia obrera en Moscú en el que se detallaba la cotidianidad de la familia Filipov, honrados trabajadores. La historia se reprodujo en el semanario AIZ (Arbeiter-Illustrierte- Zeitung, El diario ilustrado de los trabajadores) con cierta polémica; se dudaba de la autenticidad de los protagonistas y las acciones reflejadas. La revista berlinesa acabó por enviar a un a la capital soviética para comprobar la veracidad de la historia. (Foto cedida por el Reina Sofía).
  • Eugen Heilig realizó en 1927 una influyente serie fotográfica titulada  El cine viene al pueblo.  Acaso la imagen con mayor poder icónico sea esta, que retrata a un padre y un hijo absortos en la pantalla. La influencia de esta composición se dejaría sentir en los mejores fotógrafos del siglo XX. (Foto cedida por el Sorbisches Institu Bautzen).
    4Eugen Heilig realizó en 1927 una influyente serie fotográfica titulada El cine viene al pueblo. Acaso la imagen con mayor poder icónico sea esta, que retrata a un padre y un hijo absortos en la pantalla. La influencia de esta composición se dejaría sentir en los mejores fotógrafos del siglo XX. (Foto cedida por el Sorbisches Institu Bautzen). EUGEN HEILIG
  • La revista  URSS en construcción  funcionó en los años treinta como un vehículo de propaganda perfecto de los logros del realismo socialista. Publicación de lujo, se editaba en ruso, francés, inglés, alemán y a partir de 1938, en español. Su diseño modernizó el diseño y la maquetación de las publicaciones. En la imagen, un reportaje de Max Alpert. (Foto cedida por el Reina Sofía).
    5La revista URSS en construcción funcionó en los años treinta como un vehículo de propaganda perfecto de los logros del realismo socialista. Publicación de lujo, se editaba en ruso, francés, inglés, alemán y a partir de 1938, en español. Su diseño modernizó el diseño y la maquetación de las publicaciones. En la imagen, un reportaje de Max Alpert. (Foto cedida por el Reina Sofía).
  • Instituciones de Estados Unidos y Europa han contribuido con sus préstamos a la muestra. Esta imagen de Hans Cechal  (Chimeneas,  1928) pertenece a la colección del Albertina vienés. En el proceso de montaje de la muestra, comisariada por Jorge Ribalta, se han adquirido decenas de publicaciones de los años veinte y treinta para construir "una de las mejores colecciones de materiales de este tipo de Europa", según el comisario.
    6Instituciones de Estados Unidos y Europa han contribuido con sus préstamos a la muestra. Esta imagen de Hans Cechal (Chimeneas, 1928) pertenece a la colección del Albertina vienés. En el proceso de montaje de la muestra, comisariada por Jorge Ribalta, se han adquirido decenas de publicaciones de los años veinte y treinta para construir "una de las mejores colecciones de materiales de este tipo de Europa", según el comisario. HANS CECHAL
  • Por razones obvias, el Movimiento de la Fotografía Obrera no obtuvo gran eco en Estados Unidos, donde aun hoy los logros estéticos de aquel comunismo son "tabú en la mayoría de las instituciones museísticas", dice el comisario Ribalta. El trabajo de Aaron Siskind en la serie  Harlem Document  es una gloriosa excepción. En la imagen: Dos chicos a la puerta de una habitación. (Cedida por la colección George Eastman House).
    7Por razones obvias, el Movimiento de la Fotografía Obrera no obtuvo gran eco en Estados Unidos, donde aun hoy los logros estéticos de aquel comunismo son "tabú en la mayoría de las instituciones museísticas", dice el comisario Ribalta. El trabajo de Aaron Siskind en la serie Harlem Document es una gloriosa excepción. En la imagen: Dos chicos a la puerta de una habitación. (Cedida por la colección George Eastman House). AARON SISKIND
  • Gerda Taro (autora de esta imagen) y otros fotorreporteros documentaron la Guerra Civil, un tiempo que marca el final de la exposición. Una contienda en la que los obreros desempeñan varios papeles en la iconografía: "De sufridos trabajadores, a valientes combatientes y finalmente mártires", afirma Ribalta. La foto está tomada durante un viaje en 1937 al Congreso Internacional de Escritores en el frente de Guadalajara. (Cedida por el archivo de Robert Capa y Cornel Capa).
    8Gerda Taro (autora de esta imagen) y otros fotorreporteros documentaron la Guerra Civil, un tiempo que marca el final de la exposición. Una contienda en la que los obreros desempeñan varios papeles en la iconografía: "De sufridos trabajadores, a valientes combatientes y finalmente mártires", afirma Ribalta. La foto está tomada durante un viaje en 1937 al Congreso Internacional de Escritores en el frente de Guadalajara. (Cedida por el archivo de Robert Capa y Cornel Capa). GERDA TARO