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Colau pide a las escuelas que reduzcan la carne roja en los comedores

Barcelona busca disminuir el consumo de proteína animal y aumentar el de vegetal

Un grupo de niños come en el comedor de la escuela rural de Organyà.

Por motivos de salud y para luchar contra el cambio climático, porque la producción alimentaria también es responsable de las emisiones de efecto invernadero. El gobierno de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, de la mano de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), ha lanzado una recomendación a las 411 escuelas e institutos de la ciudad para que modifiquen los menús: que reduzcan la presencia de carne roja (ternera, cerdo y cordero) y procesada (salchichas, croquetas, hamburguesas) y aumenten la de proteína vegetal.

La Agencia es quien supervisa (recomienda, pero no obliga) los menús de todos los centros de la ciudad, públicos, concertados y privados. Y, concretamente, su propuesta de menús consiste en que, de los cinco días de la semana, nunca haya proteína animal en los primeros platos (carne en los macarrones, por ejemplo). Y en los segundos, dos días sean de proteína vegetal (legumbres) y los otros tres, proteína animal. Pero solo uno sea de carne roja y los otros, de otra proteína animal, como huevos, pescado o carnes blancas (pollo, pavo o conejo).

Lo han explicado este jueves la concejal de Salud, Gemma Tarafa, y la gerente de la ASPB, Carme Borrell. Tarafa ha recordado que la reducción del consumo de carne en las escuelas de la ciudad es una de las medidas previstas en la Declaración de Emergencia Climática de Barcelona. Las dos han admitido que la mayoría de escuelas de la ciudad ya evitan la presencia de carne roja más de un día a la semana. Sin embargo, han presentado un estudio realizado en 116 escuelas que muestra que el 34% de los menús contienen carnes grasas (rojas y procesadas) dos o más veces. Y el 90% no ofrece ninguna proteína vegetal de segundo.

Borrell ha argumentado que en los informes realizados por la Agencia hay datos que refuerzan la necesidad de cambiar los menús y ha defendido que está demostrado que la dieta mediterránea (basada en la importancia de la fruta y la verdura y en disminuir la proteína animal) mejora la salud de la población.

La Agencia ha constatado que el 78% de los niños entre 3 y 4 años y el 42% de los adolescentes entre 13 y 19 años comen carne tres o más veces a la semana, el umbral por encima del cual la Sociedad Española de Nutrición considera excesivo el consumo. Borrell ha apuntado además que la prevalencia de la obesidad es del 7% entre los niños de 3 y 4 años de la ciudad y del 13% en los de 8 y 9 años, y que "la obesidad es más frecuente en escuelas de territorios desfavorecidos".

Desde Teno, una empresa que gestiona comedores escolares, su gerente, Eduard Terrades, explica que desde que hace unos años la Organización Mundial de la Salud recomendó reducir la ingesta de carne roja, "hay una tendencia en las escuelas a disminuir su presencia en los menús". Su firma ya ha introducido segundos platos elaborados con proteína vegetal. Por ejemplo, hamburguesas a base de legumbres, verduras y queso, o quinoa y kale, legumbres cocinadas de distintas formas, o incluso "puntualmente, pizza vegetal". "Se trata de hacerlo de forma atractiva, porque además de ser saludable, la comida también es un placer", resume.

Terrades reconoce que no siempre es fácil y agradece que administraciones como el Ayuntamiento "ayuden a trabajar en la concienciación". Porque, relata, "aunque está demostrado que es saludable no siempre es fácil que lo entiendan los alumnos y sus familias". A menudo, los padres expresan dudas sobre si la ausencia de proteína animal puede, por ejemplo, restar energía a sus hijos.

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