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El servicio de Rodalies se tensionará por meses de obras encadenadas

Un programa intensivo de trabajos en las infraestructuras alterará los horarios

Las obras de la plaza de les Glóries tendrán impacto en el servicio de Rodalies.
Las obras de la plaza de les Glóries tendrán impacto en el servicio de Rodalies.

La red de trenes de Rodalies se enfrenta a un desafío que pone a prueba su flexibilidad y su eficacia, pero también la paciencia de los usuarios. Adif y Renfe han programado la ejecución de obras de diferente envergadura pero con la coincidencia de que todas ellas van a afectar de forma notable al servicio. Los inminentes trabajos en el tramo de la plaza de les Glòries de Barcelona son el preludio de unos meses que estarán plagados de incidencias para los trenes en los accesos a la capital. A las averías y fallos habituales de Renfe se une ahora un programa de obras que va a alterar los horarios de los trayectos.

A la red de trenes de Rodalies le esperan semanas peliagudas. El servicio, que suma 125 millones de viajeros al año, afronta una serie de obras encadenadas. El contratiempo más inmediato va a afectar a las líneas R3, R4 y R12 —de Barcelona a Vic-Puigcerdà, Manresa y Lleida—, cuyo tráfico quedará interrumpido entre las estaciones de Arc de Triomf y Sant Andreu Arenal desde el 21 de diciembre y hasta el 5 de enero. La culpa la tienen unas obras en los túneles de la plaza de Glòries.

La de Glòries no es una operación menor: los trabajos consisten en colocar 46 vigas de refuerzo en una longitud de 50 metros lineales de túnel ferroviario. Será necesario desmontar la catenaria. La directora de Rodalies de Catalunya, Mayte Castillo, alega que las obras se hacen en esta época porque “es el momento que afecta en menor medida a la movilidad de la ciudad”. Pese a ello, 60.000 pasajeros se verán afectados a diario. Para minimizar la molestia, se ha previsto reforzar el servicio de la L1 de Metro y se habilitará un autobús lanzadera entre las estaciones de Sant Andreu Arenal, La Sagrera y Clot Aragó.

Los usuarios de las líneas R15 y R16 —que enlazan Barcelona con Tarragona y las Terres de l’Ebre—, también se temen dificultades. El 13 de enero tiene que entrar en servicio la variante de Vandellós, un tramo de 64 kilómetros de vía nueva que elimina el histórico cuello de botella que había en esa zona. El nuevo trecho del Corredor Mediterráneo va a permitir acortar media hora los tiempos de viaje entre Barcelona y Valencia, y un cuarto de hora el trayecto entre Tarragona y Valencia.

El AVE barato, solo para la larga distancia

Las frecuentes trabas que alteran el servicio de Rodalies contrastan con la probada eficacia de la red de alta velocidad. El reciente anuncio de la puesta en marcha de un AVE barato, bautizado AVLO, que operará en la línea Madrid-Barcelona y que pondrá a la venta billetes que costarán entre 10 y 60 euros por trayecto, no repercute en los trayectos intermedios. Por ahora, Renfe no tiene previsto que la alta velocidad económica sirva para conectar entre sí las estaciones de Barcelona, Tarragona, Lleida y Girona. El servicio de AVLO se estrenará el próximo 6 de abril de 2010. Los trenes partirán de las estaciones de Sants (Barcelona) y Atocha (Madrid). El objetivo de Renfe es lograr un millón de pasajeros en el primer año del nuevo servicio.

Antes de su puesta en marcha, las obras tendrán un impacto negativo en la fluidez del servicio de Rodalies. Renfe y Adif aseguran que los trabajos del empalme sur del nuevo tramo no van a alargarse más de dos días, con lo que, según la previsión, la restricción de la circulación ferroviaria se ceñirá al sábado 11 y domingo 12. El tráfico va a quedar cortado a la altura de Vandellós y los viajeros deberán acomodarse en un servicio alternativo por carretera. “Siempre que se hacen obras, se generan problemas, pero se hacen con el objetivo de mejorar”, alega Renfe.

Pero la habilitación del tramo de Corredor Mediterráneo en Vandellós traerá otras consecuencias que poco tienen de provisional. La Plataforma por la Promoción del Transporte Público (PTP) denuncia que la nueva trama ferroviaria penaliza a los usuarios de las estaciones de la costa de Tarragona. El desvío del tráfico de trenes hacia el interior va a provocar el cierre de la estación de Salou, donde solo se va a conservar el apeadero de Port Aventura, y desplazará la estación de Cambrils lejos del centro del municipio. Además, la estación de Tarragona va a perder todos los Euromed, más de una docena diarios, porque pasarán a detenerse en la estación de Camp de Tarragona.

El otro gran embrollo de 2020 se prevé para los meses de verano. La habilitación de un tramo de más de diez kilómetros de vía de ancho internacional en Castellbisbal y las obras en un túnel de un kilómetro van a generar penalidades a los usuarios de Rodalies. Adif tiene previsto cortar la línea R4 entre Castellbisbal y Martorell y los contratiempos se pueden trasladar, también, a la línea R8. La afectación será total en los accesos a Barcelona por el Alt Penedès y parte del Baix Llobregat. La presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, ya anticipó que las consecuencias iban a ser “tremendas”. Según Renfe, el tráfico que pasa por esa zona es de 1.500 trenes a la semana; de estos, más de 1.100 son de Rodalies. Se va a habilitar un servicio alternativo pero Renfe apunta que, hasta que Adif no concrete la fecha exacta en la que prevé iniciar los trabajos, no empezará a definir la frecuencia y las condiciones de ese servicio alternativo.

Planificar los trabajos

Adif afirma que trabaja con una “planificación muy exhaustiva” para que el enredo por las obras de Castellbisbal no sea simultáneo a los trabajos que deben llevarse a cabo en otro acceso de Barcelona. Se trata del traslado de las vías de Rodalies en La Sagrera para ganar espacio para las obras de la futura estación. Desplazar la infraestructura del paquete de cuatro vías —dos llegan de Granollers y otras dos de Badalona— obligará a cortar el tráfico de Rodalies de las líneas R1 y RG1, que conectan Barcelona con Girona y Figueres, cruzando por Mataró y la costa del Maresme. Adif asegura que no hay fecha para esa operación, pero la planificación pasa por hacerlo en verano. “No tendría que provocar mucha afectación”, sostiene un portavoz, quien añade que, además de las vías, habrá que reconectar la catenaria, activar los sistemas de seguridad y efectuar pruebas de evaluación. En La Sagrera también será necesario desplazar las vías del AVE pero, de momento, Adif no tiene previsto esos trabajos.

 

 

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