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Colau nombra a la socialista Sara Berbel nueva gerente municipal

La coalición de comunes y PSC se diseñará en dos semanas

Joan Subirats
Ada Colau y Ernest Maragall cruzan la plaza de Sant Jaume entre protestas y esteladas tras el acto de investidura.

Sara Berbel será la nueva gerente municipal del Ayuntamiento de Barcelona y fue el primer decreto de nombramiento que firmó, el domingo, la reelegida alcaldesa, Ada Colau. La designación fue pactada con los socialistas en las conversaciones previas al acuerdo de investidura. La gerencia municipal es el cargo más importante ejecutivo del consistorio que en el último mandato ocupó el actual edil de los comunes, Jordi Martí. Berbel, militante socialista, era hasta ahora Directora General de Barcelona Activa y gerente de Política Económica y Desarrollo Local. En un comunicado, el consistorio destaca que Berbel, doctora en Psicología Social por la Universitat de Barcelona (UB), tiene una “clara apuesta por el impulso y la implantación de políticas feministas y de igualdad”.

Al nombramiento de Berbel le seguirá, a partir de hoy mismo, el diseño del gobierno de coalición entre los comunes y los socialistas para los próximos cuatro años. Joan Subirats, brazo derecho de Colau y primer teniente de alcalde provisional, reiteró ayer, en declaraciones en Catalunya Ràdio y RAC1, que la configuración del reparto de las áreas de gestión y distritos —además de una segunda línea de la estructura municipal — se abordará inmediatamente: “Será un gobierno paritario en función de la representación de las respectivas fuerzas”.

Un cartapacio en el que es muy posible que el socialista Jaume Collboni ocupe la primera tenencia de alcaldía: “En las conversaciones para lograr la investidura no se llegó a apuntar nada del cartapacio, se tiene que hacer ahora y, en nuestro caso, someterlo, después, a consulta con los inscritos”. Una estructura de gobierno en la que todavía no se ha concretado si habrá cuatro o cinco tenencias de alcaldía y que se cerrará previsiblemente en dos semanas.

Subirats reiteró ayer que es imprescindible superar la política de bloques, que el procés no lo puede ocupar todo y que tiene que haber espacio para la política que afecta a todos, desde la vivienda, el cambio climático y la igualdad social. 24 horas después de la agria sesión de investidura de Ada Colau como alcaldesa con los votos del PSC y los tres de Manuel Valls, Subirats reconoció que fue una jornada difícil por las circunstancias, especialmente por el hecho de que un regidor, Joaquim Forn, fuera conducido por la policía por estar en prisión provisional.

Subirats destacó la dureza y tensión de algunos momentos vividos el sábado, especialmente las protestas de la calle y cuando atravesaron la plaza de Sant Jaume para ir a la Generalitat: “La tensión y las caras que se vieron en la plaza creo que eran completamente exageradas”. La sonora protesta contra Colau por haber cerrado un acuerdo con los socialistas y, sobre todo, con el apoyo de Manuel Valls, contrastan, en opinión de Subirats, con la diversidad y la heteregenoidad de fórmulas de gobierno municipales que se han cerrado en muchos ayuntamientos de Cataluña. “Lo que parece imposible en un sitio, lo es en otro y nos tenemos que acostumbrar a superar los bloque monolíticos porque hay más diversidad”.

Subirats ratificó lo que ya anunció Colau en su discurso de investidura, que esta semana planteará, en la junta de portavoces, volver a colocar el lazo amarillo en el balcón consistorial: “No es algo que tenga que estar de forma permanente pero creemos que hay momentos en los que sí se debe expresar de esa manera. En todo caso lo deberá decidir la junta de portavoces”, recalcó Subirats.

 

 

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