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Los líderes nacionales dirimen el pulso de la derecha en Madrid

La tensión que rodea a las negociaciones de PP, Cs y Vox, y el choque por liderar el Ayuntamiento y la Comunidad, hacen intervenir a las direcciones de las formaciones

En primer plano, José Manuel Villegas e Ignacio Aguado (Ciudadanos), frente a Javier Maroto, Teodoro García Egea e Isabel Díaz Ayuso (PP), este viernes en la Asamblea de Madrid.
En primer plano, José Manuel Villegas e Ignacio Aguado (Ciudadanos), frente a Javier Maroto, Teodoro García Egea e Isabel Díaz Ayuso (PP), este viernes en la Asamblea de Madrid.

El jueves por la tarde, Isabel Díaz Ayuso (PP) abandona la Asamblea con gesto serio. Su partido considera que Ignacio Aguado (Cs) le ha dejado plantada, desmintiendo la existencia de la primera reunión entre las dos formaciones para negociar la formación del ejecutivo de la Comunidad de Madrid. Todos lo interpretan como un mal augurio, el primer trueno de un diálogo a tres —PP, Cs y Vox— que aventuran tormentoso. Al final del día, sin embargo, un político que se conoce al dedillo los entresijos de Ciudadanos le hace llegar al partido conservador el siguiente mensaje: “No pasa nada, esto lo arreglaréis con José Manuel Villegas”.

Al día siguiente, viernes, el secretario general del partido de Albert Rivera se reúne con Aguado, Díaz Ayuso y su homólogo del PP a nivel nacional, Teodoro García Egea, en la Asamblea de Madrid. En paralelo, Miguel Gutiérrez (Cs) y Andrea Levy (PP), ambos integrantes de las direcciones de sus respectivos partidos, se sientan en la mesa de negociaciones del Ayuntamiento de la capital.

La presencia de todos esos dirigentes con pedigrí da cuenta de la importancia de lo que se están jugando sus formaciones en Madrid. Ninguna otra región de España concentra dos centros de poder con el peso y la relevancia pública que tienen el Ayuntamiento y la Comunidad. Son dos de las joyas de la corona de la política española. Y los máximos representantes de los partidos acaban implicándose en las negociaciones ante los problemas que van surgiendo entre sus representantes regionales.

PSOE y Más Madrid se alían para la Mesa de la Asamblea

Ángel Gabilondo (PSOE) e Íñigo Errejón (Más Madrid) acordaron crear este viernes una Mesa técnica para sumar fuerzas en la negociación para la presidencia de la Asamblea de Madrid, que se constituye el próximo martes.

El grupo designado estudiará cómo configurar el órgano rector de la Cámara para que se garantice, según Gabilondo, una presencia que sea “reflejo de la proporcionalidad de los resultados electorales”. Según el número de diputados de cada grupo, corresponderían, redondeando al alza, dos puestos para PSOE y PP, y uno para Ciudadanos, Más Madrid y Vox.

Ciudadanos reclama al PP la presidencia de la Mesa y un asiento más. Entre los nombres que suenan para el puesto están los diputados Juan Trinidad y Carla Santiago, de la Fundación Secretariado Gitano.

Para lograr su objetivo necesita no solo el beneplácito de los populares, sino también el apoyo de Vox. “Entiendo que si Cs quiere proponer algo para la Mesa, que es el martes, tenga interés en sentarse con nosotros”, advirtió este viernes Rocío Monasterio.

Primero, Ciudadanos se niega a negociar con Vox, cuyos votos son imprescindibles para lograr el poder en el Ayuntamiento y la Comunidad. Segundo, Vox exige que las conversaciones sean a tres bandas, sin aceptar ya el modelo de dos negociaciones a dos en paralelo que propició un acuerdo de los tres partidos en Andalucía. Y tercero, Ciudadanos tantea sus opciones de hacer a Begoña Villacís alcaldesa o a Ignacio Aguado presidente, pese a que el PP de José Luis Martínez Almeida y Díaz Ayuso quedó por delante en las elecciones.

“En Ciudadanos Madrid se hará lo que diga Albert Rivera, y su preferida es Begoña Villacís”, explica un afiliado sin cargo orgánico que conoce al detalle la vida interna del partido naranja. “Se podría sacrificar poder en la Comunidad, ya que es estratégica para el PP, a cambio de que Begoña fuera alcaldesa, pero siempre antes tratando como socio de pacto principal el PP”, explica, argumentando que para Cs la prioridad es lograr la alcaldía. “Es el único cargo importante que tenemos a nuestro alcance, y que nos daría presencia mediática en los próximos cuatro años”, subraya, recordando que el PP quedó segundo en los comicios, pero con un peor resultado que en 2015, mientras que Cs fue tercero, pero mejorándolo. “Otra cosa es que se consiga, pero no es improbable”, remata.

El precedente andaluz

La dirección nacional del PP reacciona con resignación a la situación de partida de la negociación. Así, García Egea abandona su reunión de ayer con Villegas sin afirmar en ningún momento que la alcaldía de Madrid o la presidencia de la Comunidad deban ser para la formación conservadora. Primero, el programa común. Luego, ejercer de puente entre Cs y Vox. Al final, poner sobre la mesa el nombre de los líderes del acuerdo a tres partes. El hilo conductor: retrasar el conflicto lo máximo posible.

“Ni ellos asumen que esos gobiernos los van a liderar los candidatos del PP ni nosotros queremos forzar la máquina ahora para que lo hagan”, explica uno de los consejeros de Pablo Casado, el presidente nacional del PP. “Esto va a ser como en Andalucía”, sigue. E insiste: “Será igual que en Andalucía”.

El 2 de diciembre, las elecciones andaluzas brindan a los tres partidos de derechas la posibilidad de desplazar al PSOE del poder por primera vez. Un día después, Cs plantea que el PP y el PSOE hagan presidente a su candidato, Juan Marín, tercero en las elecciones. Hasta el 11 de diciembre, esa condición no deja de ser irrenunciable para la formación de Albert Rivera. Entonces, “la única línea roja” pasa a ser que el PSOE no continúe en el poder. Tras más de un mes de negociaciones, el PP preside la Junta con un gobierno de coalición con Cs, que contó en su investidura con el apoyo de Vox. En Madrid, confían en el PP, las cosas irán por el mismo camino tortuoso.

Y, sin embargo, el partido de Santiago Abascal acaba de registrar una enmienda a la totalidad de los presupuestos andaluces. Reclama negociar de igual a igual en Madrid, en una mesa a tres con PP y Cs. Y mezcla la prisa y la pausa con la intención de hacerse valer en una región clave para su futuro como partido.

La prisa: el martes se decide quién preside la Asamblea de Madrid, y PP y Cs necesitan los votos de Vox para que la derecha pueda marcar el ritmo de la legislatura.

Moción de censura

“Espero que se tome una posición de liderazgo por parte del Partido Popular en todo esto, porque quien está interesado en presidir la Comunidad de Madrid tiene que adoptar el liderazgo de esta negociación y hacer que todo el mundo que va a ser socio en un futuro y en los próximos cuatro años se siente en una mesa como es lógico y como es normal”, dijo ayer Rocío Monasterio, recordando, sin decirlo, que sin los votos de Vox el PSOE ocupará ese puesto clave para el devenir de la legislatura.

La pausa: si no se negocia directamente con Vox, este partido estudia permitir ejecutivos de izquierdas en el Ayuntamiento y la Comunidad, porque luego habrá cuatro años para plantear una moción de censura en la que nuevamente será imprescindible.

“No hay mensajes de ningún tipo con Ciudadanos, nada”, dijo ayer Santiago Abascal, otro líder nacional enfrascado en las negociaciones de Madrid. “Si Ciudadanos no está preparado, echaremos a Carmena con una moción de censura en uno o dos meses”.

La amenaza fotografía las razones que han llevado a las direcciones nacionales del PP y de Cs a arremangarse. Todo está por decidirse en Madrid.

El PP ata con Vox Las Rozas, Pozuelo y Majadahonda

Que el Oeste rico de Madrid iba a seguir siendo un bastión de la derecha no estaba en duda en las elecciones del 26M, pero sí estaba en riesgo el amplio dominio del PP. Sin embargo, el PP se ha garantizado esas alcaldías gracias al acuerdo al que llegó ayer con Vox según el cual, en aquellos lugares donde ambos sumen mayoría absoluta, no extenderán el pacto de gobierno a ningún otro partido. Así, la línea formada por Pozuelo de Alarcón, Las Rozas y Majadahonda, tres de los cinco municipios con renta per cápita más alta de España en las estadísticas anuales del INE (Instituto nacional de Estadística) seguirá teniendo alcaldes del PP. Los populares habían gozado en esas tres localidades, además de Boadilla (donde el PP tiene la mayoría absoluta), de amplias mayorías en el pasado, algunas de ellas cercanas al 70% de los votos.

En las tres localidades citadas la mayoría absoluta está en 13 concejales. En Las Rozas, el PP sumó 11 y Vox dos; en Pozuelo, PP tiene 11 y Vox alcanza los cuatro y, en Majadahonda, el PP tiene 10 y Vox tres. Por tanto, la participación de Ciudadanos, que tiene seis concejales en Las Rozas, cinco en Pozuelo y siete en Majadahonda no es necesaria para formar gobierno. Las fuerzas de izquierda son minoritarias en estos municipios, donde el PSOE no pasa de cinco concejales en ninguna.

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