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La ANC se enfrenta al auge del independentismo pragmático

Sectores de la entidad admiten “pérdida de liderazgo y de incidencia” pese al aumento de socios y la victoria en la Cámara de Comercio

La Asamblea Nacional Catalana (ANC) defiende la independencia por la vía directa contra viento y marea, y también contra el nuevo independentismo pragmático que capitanea ERC. La ANC no ha cambiado un ápice su discurso, como destacan sus dirigentes, son los partidos en la Generalitat los que habrían bajado del carro de la unilateralidad. Y eso le hace perder protagonismo político. “No hemos cedido ante los que nos quieren arrodillados, ante los que quieren que renunciemos, o los que quieren que disimulemos”, dijo la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, en la asamblea anual del 5 de mayo.

Elisenda Paluzie, presidenta de la ANC, en una imagen de archivo.
Elisenda Paluzie, presidenta de la ANC, en una imagen de archivo.

Con los partidos desmarcados de la unilateralidad, la pérdida de protagonismo político de la ANC es reconocida por dirigentes de la entidad, como expresó durante la asamblea la portavoz de las juventudes de la ANC, Judit Tortajada: “Constatamos la pérdida de liderazgo y de capacidad de incidencia de la ANC en la articulación del relato y en la dirección del independentismo en los últimos meses. Emplazamos al secretariado nacional y a la militancia a recuperar el papel mediador del debate estratégico y catalizador del consenso”. El problema para recuperar esta centralidad, subraya la hoja de ruta aprobada por la ANC, es que sus intereses son ahora diferentes a los de los partidos en el gobierno.

La hoja de ruta de la ANC critica a Junts per Catalunya y a ERC porque “no reconocen el referéndum del 1-O como un mandato vinculante”, y porque apuestan por “un horizonte en el largo plazo, alegando que no somos suficientes, sin indicar cómo conseguiremos la independencia”. La ANC también se opone a la posibilidad de llegar a acuerdos con el Gobierno del PSOE si no es a cambio de la autodeterminación.

La victoria en la Cámara como prueba

La ANC ofrece como prueba de vigor su crecimiento en las elecciones sindicales del sector público y la victoria aplastante en las elecciones de la Cámara de Comercio de Barcelona. La candidatura independentista logró 32 epígrafes de los 40 que se escogen por voto directo.

La Junta Electoral Central decidirá hoy sobre 955 votos que están pendientes de verificación y que podrían hacer variar alguna vocalía. La Junta se reúne para estudiar los informes de auditoría, resolver las reclamaciones que se han presentado, algunas de ellas referidas al censo y, finalmente, hacer públicos los resultados definitivos.

Jordi Roset, miembro del secretariado nacional de la ANC y responsable de la gestión económica, opina que los buenos resultados electorales de esta ERC más moderada no tienen por qué ser una demostración de que el votante independentista haya renunciado a la unilateralidad. “A causa de la represión, y sin que sea una rendición, los líderes políticos van con más cuidado”, valora Roset a título personal. Para demostrar que la unilateralidad mantiene su peso, Roset añade que la ANC elevó su número de socios un 20% en 2018 —hasta los 48.000 miembros de pleno derecho—, y que en 2019 crecen al mismo ritmo.

Òmnium Cultural, la otra entidad de movilización social del independentismo, aumentó en un 56% sus socios el año pasado, y en lo que va de 2019 sube un 24%, hasta los 166.800. La ANC quiere que se proclame la independencia si en unas futuras elecciones catalanas las fuerzas independentistas obtienen la mayoría de votos. Esto fue precisamente lo que se propuso en las autonómicas de 2015, interpretadas como un plebiscito por parte de la lista de Junts Pel Sí, en la que convergieron CDC, ERC, ANC y Òmnium.

La situación es hoy diferente. Marta Vilalta, la portavoz de ERC, replicó que coincide con la ANC en que es necesario alcanzar la mayoría, pero que el objetivo no puede ser la unilateralidad. Preguntado por la estrategia de la ANC, el presidente del parlamento catalán, el republicano Roger Torrent, respondió que el objetivo es acordar un referéndum.

La hoja de ruta de la ANC insiste en recuperar la unidad del nacionalismo catalán, pero admite que las fuerzas políticas no están por la labor: “Los partidos son la válvula más débil del universo independentista. Si continúan sin llegar a acuerdos para conseguir la unidad de acción, la ANC propondrá las estrategias para sobrepasarlos”. La ANC ha dado apoyo a la iniciativa Primàries de Catalunya, para configurar listas independentistas municipales que competirán con ERC y Junts per Catalunya. Los intereses de ANC y Puigdemont sí han coincidido cuando presionaron —sin éxito— a ERC para que aceptara una lista única en las elecciones europeas.

Puigdemont dijo por videoconferencia en la asamblea de la ANC que esta servía “para recordar a los que quieren perder la memoria de lo que supuso el octubre de 2017”. Dos miembros de la lista de Puigdemont, Clara Ponsatí y Toni Comín, mandaron mensajes dando apoyo a la legitimidad de los resultados del 1-O. “Vienen tiempos en los que los catalanes tendremos que demostrar quién tiene el control del territorio en Cataluña. No haremos efectiva la república sin abrir primero una nueva etapa de desobediencia civil efectiva”, proclamó Ponsatí.

 

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