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Una ‘Madama Butterfly’ de corte clásico abre el año en el Liceo

Las sopranos Lianna Haroutounian y Ainhoa Arteta darán vida al drama de Cio-Cio-San

Cio-Cio-San en uno de los momentos finales de la ópera 'Madama Butterfly'.
Cio-Cio-San en uno de los momentos finales de la ópera 'Madama Butterfly'.

La ópera más popular de Puccini, Madama Butterfly, regresa al Liceo con la producción propia del teatro barcelonés — compartida con la Royal Ópera House Covent Garden de Londres— que se vio en el Liceo hace siete años. Una historia del amor incondicional de la joven geisha, Cio-Cio San, hacia un teniente de la marina norte americano, Benjamin Franklin Pinkerton, que la repudia y la humilla sin piedad, es el centro del drama pucciano y una de las óperas más vistas en el Liceo, donde se ha representado en 178 funciones. “Si una obra funciona bien y una producción tiene éxito, no veo por qué se debe dejar de reponer. Y Madama Butterfly es claramente una de esas óperas”, apuntaba la directora artística del teatro, Christina Scheppelmann, en la presentación del título que arranca 2019.

La producción, con dirección artística de Moshe Leiser y Patrice Caurier, se estrenó en el teatro barcelonés en 2006 y con posterioridad se repuso en 2013. La fuerza del espectáculo es el drama que narra y una puesta en escena clásica y elegante —nada de artificios y efectos espectaculares que distraigan al espectador— ayuda a ese objetivo. La Madama Butterfly que se verá en 10 funciones este mes de enero llega con un reparto en el que destaca la aclamada soprano armenia Lianna Haroutounian en el papel de Cio-Cio- San, la adolescente de Nagasaki que se casa con el soldado americano (Pinkerton), es repudiada por su familia, abandonada después por su propio marido y que termina quitándose la vida cuando le arrebatan el hijo que había tenido fruto de lo que para ella era el amor de su vida.

“Vocalmente es una obra muy exigente porque estás en escena prácticamente de principio a fin, el arranque es de tres potentes arias y es difícil mantener la voz fresca. Emocionalmente es complicada porque al final el personaje de Cio-Cio-San se da cuenta de que ya no hay esperanza, de que todo se ha roto. A veces es difícil contener las lágrimas”, explicaba Haroutounian que debuta en el Liceo y que ha triunfado con ese mismo papel en la Wiener Staatsoper. La soprano vasca Ainhoa Arteta se estrena en el rol de Cio-Cio-San en el segundo reparto de las funciones de Madama Butterfly.

Estrepitoso fracaso en su estreno en 1904

No es la primera gran ópera que en su estreno ha cosechado un estrepitoso fracaso. “Le pasó también a Rossini en la primera representación de El Barbero de Sevilla. Puccini tuvo una mala entrada en el estreno de Madama Butterfly el 17 de febrero de 1904 en la Scala de Milán. En realidad, fue todo un sabotaje a su obra”, apuntaba el director musical Giampaolo Bisanti que señalaba como algunas de las causas de aquel fracaso el hecho de que utilizaba una iconografía muy potente, con elementos que no se habían visto antes en la ópera “y con un componente machista muy poderoso”. Lo cierto es que Puccini reescribió la partitura y la revisó integralmente en varias ocasiones hasta llegar a la versión de 1907 —la actual— y convertirse en una de las óperas más populares. La primera representación en Barcelona, en el Teatre Bosc de Gràcia, en 1907, la tildó de pretenciosa y artificiosa.

Si el papel de la joven geisha es el de una (casi) niña que se lo juega todo por un amor, el del oficial Pinkerton representa todo lo contrario. “Es difícil encarnar al personaje malo que irrita al público porque actúa por el poder que le da el dinero y porque decide que lo que cuenta es pasárselo bien aunque al final, en el último instante, es consciente de que está equivocado”, comentaba el tenor Rame Lahaj, que debuta en el Liceo y compartirá reparto con Arteta. El canario Jorge de León (Pinkerton en el primer cast) apuntaba que cuando se trata de interpretar a un personaje como el de la ópera de Puccini “hay que ponerse un escudo. A lo largo de toda la obra se dicen cosas que erizan la piel, como cuando Pinkerton reconoce que su esposa es un juguete para él”. De León, que debutó en ese rol hace siete años en el Liceo, señalaba, además, la actualidad de la ópera que escribió Puccini: “La pensó a principios del siglo pasado pero lo que pasa podría encajar con algunos problemas de nuestros días, como lo es el turismo sexual o la pederastia”.

“El sol es Cio-Cio-San y el resto de astros y todo lo que pasa en escena giran en torno a ella. Y eso también vale a nivel musical. La orquesta tiene que dar el máximo apoyo posible para que la soprano pueda gestionar lo mejor posible el personaje que representa en el escenario”, afirmaba Giampaolo Bisanti que dirigirá a la orquesta del Liceo.

 

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