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Los municipios del oeste se blindan en seguridad

Las Rozas, Pozuelo y Collado Villalba instalarán cámaras de videovigilancia y comprarán drones

Cámaras de videovigilancia, lectores de matrículas y drones. Esas son las propuestas de tres de los principales municipios de la zona oeste de la región en materia de seguridad a corto y medio plazo. Pozuelo, Las Rozas y Collado Villalba han optado por la alta tecnología para evitar la delincuencia y los conflictos vecinales. Y ello pese a que tienen unos índices de criminalidad muy bajos.
La inversión más ambiciosa la va a desarrollar Las Rozas (95.071 habitantes), que tiene sendos proyectos de dos redes de videovigilancia, una para seguridad ciudadana y otro para seguridad viaria. La primera supondrá una inversión de más de un millón de euros. Se destinarán para proteger las calles del centro y el área del Ayuntamiento, por un lado. Por el otro, se instalarán ojos electrónicos en Európolis, la mayor concentración de comercios e industrias, con 10.080 empresas.
Las 61 cámaras (31 para el centro y 30 para Európolis) son de última generación y permitirán controlar vehículos a los que se leerá las matrículas. También tendrán reconocimiento facial y hasta parámetros que detectarán caídas de personas, robo por el procedimiento del tirón o el abandono de paquetes o bultos sospechosos. “Lo importante es que el sistema informático nos permite el uso de poco personal. Además, el precio incluye la obra civil y la canalización, la instalación de las propias cámaras, los programas informáticos y la sala de recepción de imágenes”, reconoce el jefe de la Policía Local, Manuel López.
Su instalación en el centro está justificada, según López, por los posibles conflictos entre los residentes y por las peticiones de los propios vecinos. Se trata de una zona en la que el patrullaje resulta más difícil al ser casi toda peatonal. En el caso de Európolis, se ha justificado por el enorme flujo de personas y mercancías que pasan a diario por esta zona industrial. El proyecto ha recibido el visto bueno de la Comisión Regional de Videovigilancia, que es el paso previo para su instalación. Los ojos electrónicos tienen precios que oscilan entre los 2.000 y los 6.000 euros. Estarán limitados de forma que no permitirán la grabación de imágenes del interior de domicilios y empresas particulares.
El segundo proyecto roceño consistirá en la colocación de 115 cámaras para el control de tráfico en un municipio que cuenta con un territorio de 58 kilómetros cuadrados. Se controlarán todos los accesos, las vías de servicio de la autovía de A Coruña (A-6) y los principales nudos de circulación. El pliego aún no está redactado por lo que se desconoce cuál será la inversión. Dependerá de los sistemas de transmisión de la imagen que se utilicen (radioenlace o 5G, entre otros).

Vigilancia del tráfico


Pozuelo de Alarcón (85.600 habitantes) prevé instalar 17 cámaras para la vigilancia del tráfico. Su ubicación exacta se ha decidido por un grupo de trabajo mixto entre la Policía Nacional y la Policía Municipal para garantizar “una colocación estratégica”, según explican fuentes municipales. “Así, cualquier vehículo que entre en nuestro término municipal será captado por alguna de las cámaras. Una vez que tengamos el proyecto definitivo se someterá a la Comisión Regional de Videovigilancia”, explican dichas fuentes.
La inversión inicial es de 300.000 euros, que se ejecutará a lo largo de 2019. “Se ha elegido este sistema porque Pozuelo se encuentra enclavado entre grandes vías de circulación. Se permite la lectura de los vehículos que circulen tanto de día como de noche. También se detectarán coches en ambos sentidos de circulación y se leerán las matrículas hasta una velocidad de 200 kilómetros por hora”, afirman las fuentes municipales. También se podrá hacer búsqueda y detección de determinados vehículos.
El proyecto más novedoso de vigilancia —y el más barato— es, sin duda, el de Collado Villalba (62.150 habitantes) que ha sacado un concurso para adquirir un dron por valor de 8.000 euros. Esto les permitirá comprar uno de los mejores vehículos aéreos no tripulados (VANT) del mercado, que podrá volar incluso de noche. “Lo vamos a utilizar para que se cumplan las ordenanzas en temas tan distintos como los vertidos, las infracciones de tráfico o los grafitis”, explica el concejal de Seguridad de Villalba, Carlos Sanz (PP). Pero la aeronave no servirá solo para infracciones de seguridad, sino que también tendrá un uso en urbanismo o en protección civil. “Si una persona edifica en un tejado o supera sus lindes, se puede controlar desde el aire. También lo utilizaremos cuando haya personas desaparecidas o en los incendios”, añade el edil. El dron estará dotado con una batería con una autonomía de media hora. Se adquirirán tres pilas para garantizar como mínimo una hora y media de vuelo.
Hasta el momento solo hay dos pilotos en la plantilla (98 agentes), pero cuando llegue la aeronave en unas semanas estarán formados unos 20 funcionarios. De esta forma se garantiza que haya siempre un operador autorizado en cada turno. “Al principio pensamos en comprar dos drones con un gasto de 6.000 euros, pero al final se ha decidido que es mejor uno solo pero más grande y con más funciones. Si la cosa va bien, el año próximo se adquirirá otro de similares características”, adelanta Sanz. Este afirma que en ningún momento se ha buscado un fin recaudatorio a través de las multas.

 

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