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La esencia de Cuba impregna el Teatro Apolo

El mítico Cabaret Tropicana regresa a Barcelona tras 26 años de ausencia

Uno de los cuadros que ofrece el histórico Cabaret Tropicana.
Uno de los cuadros que ofrece el histórico Cabaret Tropicana.

Este verano Cuba se traslada al Paral·lel de la mano de Cabaret Tropicana, que tras 26 años regresa a Barcelona para actuar por primera vez en el Teatro Apolo. Del 2 de agosto al 16 de setiembre, la mítica compañía refrescará las noches de la ciudad con un espectáculo que recorre la historia de la música cubana. La esencia del país se transmite mediante el mambo, la cumbia, el chachachá, la guaracha, la balada y todo un popurrí de ritmos cubanos que enseguida trasladan al espectador a un exotismo remoto.

“Nos caracteriza esta música alegre y contagiosa, que ya es parte de nuestra cultura e idiosincrasia”, resume el director artístico, Juan Armando Pérez, que también ha explicado que el espectáculo que se verá en Barcelona es el mismo que se lleva a cabo en La Habana, pero adaptado al escenario. Un total de 50 artistas entran en escena para bailar, cantar e interpretar música en directo. La mezcla de “elegancia, glamur y criollismo” conforman la estética del lenguaje corporal del elenco. “En este mes y medio que van a estar aquí nos vamos a aprender cada uno de sus nombres porque nos va a maravillar su talento y las grandes actuaciones”, cree el director del Apolo, Ricard Reguant.

El espectáculo arrancará con una mezcla de sonidos tradicionales, seguido de las canciones Multa del Cha Cha Chá, La Mucura o Batanga. También se escuchará la polirritmia de La Chancletera, los acordes nostálgicos del Negro esclavo o el archiconocido Guantanamera, que junto al arrollador Carnaval (tema que cerrará el espectáculo), interpelarán al público a interactuar con los artistas: “Una de nuestras características es que la gente se integra en el espectáculo”, señala Pérez. Tropicana es un cabaret peculiar y uno de los más famosos de la isla caribeña, que cuenta con 79 años a sus espaldas. En todo este tiempo la compañía “no ha perdido la tradición, sino que la ha renovado”, apunta Reguant. En su gira, Tropicana quiere contagiar su “alegría y optimismo para abordar las relaciones humanas”, explica Pérez. Cada vez son más los lugares que se interesan por trasladar la esencia cubana de este cabaret a su país, según explica su director, que ya está cerrando compromisos con México y EE.UU.

Detrás de la espectacularidad del show y los más de mil quilos de vestuario, accesorios y atrezo en general, se esconden 12 horas diarias de trabajo y numerosos ensayos, cuenta Pérez, que antes de dirigir la compañía trabajó en ella 16 años como bailarín: “Un espectáculo de esta envergadura es muy complejo y eso se mantiene con trabajo constante y diario”. Todo para lograr transmitir la esencia cubana: “Nuestra música es la que nos hace universales”.