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Los partidos independentistas exigen a Sánchez que rectifique sobre Cataluña para apoyarle

ERC pide al socialista que modifique el rumbo y el PDeCAT exige que Ciudadanos no participe en la operación

FOTO: Vista general del pleno, primer pleno con Quim Torra como presidente de la Generalitat pero sin la creación del Gobierno. / VÍDEO: Pedro Sánchez anuncia la moción de censura.

El independentismo catalán, inmerso en su propia crisis y sin un Govern constituido, se lanzó a apoyar la moción de censura promovida por el PSOE. Los grupos de Esquerra y PDeCAT en el Congreso lo condicionaron a que Pedro Sánchez, alineado con el PP en la aplicación del artículo 155, rectifique su posición. El socialista ha sugerido reformar la ley para ampliar el delito de rebelión. Los neoconvergentes piden que Ciudadanos no participe. Los 14 votos secesionistas son indispensables si el PSOE fragua una moción sin sumar a Ciudadanos.

Ninguna de las dos formaciones hizo mención ayer a la mayor de las contrapartidas que ya habían pedido a los socialistas cuando en 2016 Sánchez intentaba llegar a La Moncloa a través de una operación que fracasó. Entonces, neoconvergentes y republicanos condicionaron su abstención a que se celebrara un referéndum pactado de independencia en Cataluña en un año. El verano pasado, ERC sondeó al PSOE, sin éxito, para intentar una moción de censura.

Junts per Catalunya se desmarca

Junts per Catalunya, el grupo parlamentario en el que está fundido el PDeCAT en el Parlament pero sin representación en las Cortes, cree que un posible cambio de Gobierno central no cambiará para nada la situación en Cataluña. Además, sostiene que el secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, alimenta el “odio a Cataluña”.

El portavoz adjunto de la formación, Eduard Pujol, recordó que hace pocos días Sánchez “insultó” al president al llamarle “xenófobo” por unos tuits en contra de los españoles y compararlo con Marie Le Pen. “¿Qué ganamos los catalanes sustituyendo a un corrupto por un cómplice del artículo 155?”, preguntó retóricamente Pujol.

“Daremos el voto favorable [a la moción], pero será necesario que [Sánchez] corrija y se desdiga de algunas ofensas que han sido muy vergonzantes”, aseguró ayer desde el Parlament el diputado republicano Joan Tardà, en referencia a los discursos del secretario general de los socialistas en los que calificaba de xenófobo al presidente de la Generalitat Quim Torra. Tardà también le pidió a Sánchez que se “baje del carro de la locura para competir en españolismo con Ciudadanos y PP”.

Desde el PDeCAT, el diputado Carles Campuzano criticó que el partido que lidera Albert Rivera participe en la moción de censura y pidió al PSOE que solo la tire adelante con Podemos y otras formaciones nacionalistas. “Ciudadanos forma parte del problema y no de la solución. Y la actitud del señor Rivera y de su sucursal en Barcelona, simplemente lo que hace es dificultar todavía más” la búsqueda de una solución política al conflicto en Cataluña, dijo.

Esquerra y el PDeCAT, pese a estar en su propia crisis interna por la falta de Govern y en pleno debate sobre sus liderazgos, se frotan las manos ante la posibilidad de poder debilitar al Gobierno de Mariano Rajoy. Especialmente en un momento en que el choque institucional entre Quim Torra y el Gobierno, que en los últimos días no ha podido dar una respuesta clara a su rechazo a publicar el nombramiento de los consejeros.

Sin embargo, fuentes de ambos partidos aceptan que el auge de Ciudadanos que muestran las encuestas junto a la crisis del PP dificultarían todavía más una solución política al conflicto catalán. Con la moción de censura, alegan fuentes de ERC, lograrían el objetivo de sacar de La Moncloa al partido “más corrupto de Europa”. “Pero en el largo plazo, la situación sería más complicada. El Gobierno de Sánchez será débil desde el principio”, admite un alto cargo republicano.