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Vía libre para la transformación urbanística del Camp Nou

El club gastará 125 millones para convertir el entorno del estadio en una zona verde pública

Imagen virtual del futuro Camp Nou
Imagen virtual del futuro Camp Nou

Dos días después de que la alcaldesa de Barcelona Ada Colau se enfrentara al pleno que sepultó la multiconsulta y la unión del tranvía y de que el FC Barcelona quedara eliminado de la Champions League, el Ayuntamiento y el club hicieron ayer público el acuerdo para transformar el entorno del Camp Nou. Colau —acompañada por todos los partidos salvo la CUP— presentó la futura tranformación que elimina los muros del perímetro del estadio. Las obras comenzarán en 2019 y limitan el espacio destinado a oficinas, restauración, comercios y hoteles a 28.000 metros cuadrados.

El entorno del Camp Nou pasará de ser un lugar cerrado a un espacio abierto con zonas verdes”, destacó la alcaldesa junto al presidente de la entidad, Josep Maria Bartomeu. Colau declaró que el acuerdo marca un “antes y un después en la relación del Barça y la ciudad”. La operación tiene un coste superior a los 125 millones de euros, que pagará íntegramente el FC Barcelona.

El acuerdo llega tras varias negociaciones entre administraciones, partidos políticos, club y entidades vecinales y se le dará luz verde el próximo 27 de abril, cuando se aprobará en el pleno la Modificación del Plano General Metropolitano (MPGM). La teniente de alcalde de urbanismo, Janet Sanz, dio los detalles del futuro entorno del Camp Nou. El recinto se integrará en los barrios de la Maternitat y Sant Ramon y será “permeable, con nuevos espacios privados abiertos al público y sin barreras”, de modo que mantendrá “una continuidad con el resto de espacios públicos viales y zonas verdes que rodean y que se instalarán entre el Camp Nou y el actual Miniestadi”.

Todo el suelo sin edificar que hay delante de la zona del estadio frente a la calle Arístides Maillol —entre la Travessera de les Corts y la calle de Cardenal Roig— será de uso público. Sanz destacó que respecto al proyecto original se crearán nuevas zonas verdes hasta alcanzar los 32.000 metros cuadrados. Cuando el club dispute algún encuentro, se habilitarán barreras móviles que rodearán el perímetro del estadio para permitir que se lleven a cabo los controles de acceso.

Además, las actuaciones urbanísticas contemplan incorporar un carril de tráfico en la calle de Joan XXIII, de tal manera que habrá un carril por sentido y un tercero que será reversible además de un carril bicicleta. Todas las aceras que rodean el perímetro del estadio serán más anchas y se aprovechará para implantar, también, carriles bici a las calles de Arístides Maillol, Maternitat y Gregorio Marañón.

El plan prevé también soterrar todo el aparcamiento actual en superficie, de 3.200 plazas de coches y un centenar de motos.

El proyecto prevé que el Camp Nou se remodele durante los veranos —cuando no haya competición de liga— de 2019 a 2022. El Miniestadi se derribará y se contruirá allí un nuevo Palau Blaugrana. Además, se construirán cuatro edificios en el entorno del estadio. La oficina de Atención Barcelonista se ubicara en un inmueble situado frente a la Travesera de les Corts y tendrá una altura de planta baja más tres pisos. Las oficinas del club, un inmueble de diez plantas, se concentrarán en otro edificio situado en la confluencia de Joan XXIII con Arístides Maillol.

La modificación contemplará edificios con usos comerciales y un hotel y, además, limitará la superficie destinada a columbario dentro del club. Además, se prevé derribar un edificio de viviendas que está incluido dentro de las Travesera de les Corts y el club abonará el coste de realojar a los residentes en el inmueble.Josep Maria Bartomeu admitió ayer: “Reconozco que la eliminación de la Champions ha sido un duro golpe, pero este proyecto marcará el futuro del club y les Corts”.