Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Guardia Civil no halla pistas de la mujer desaparecida en el súper donde trabajaba

Una juez pidió levantar las baldosas del local para buscar los restos de María Piedad García

Manifestación por la desaparición de María Piedad García.

La Guardia Civil no ha encontrado ningún rastro de María Piedad García Revuelta bajo las baldosas del supermercado de Boadilla del Monte en el que trabajaba. Así lo han confirmado a EL PAÍS fuentes de la investigación. La mujer, de 32 años, desapareció tras una cena de Navidad la madrugada del 12 de diciembre de 2010 y su exnovio se suicidó tres días más tarde. La titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Móstoles, Susana de la Varga, ordenó hace semanas investigar si había restos de sangre en el local y levantar su pavimento por si el cuerpo de María Piedad estaba enterrado allí.

La prueba fue solicitada por la abogada de la familia de María Piedad, que también ha contratado un criminólogo para intentar descubrir dónde se encuentra la vecina de Boadilla. La Guardia Civil ha confirmado que la búsqueda tuvo lugar en la madrugada del domingo. Se ha respetado así la petición del negocio, que había solicitado que las pruebas no se llevaran a cabo en horario de apertura al público.

El auto judicial conminaba a levantar dos baldosas del suelo del almacén en el que se podría haber hallados restos de sangre de la desaparecida. Este piso ya fue olfateado por perros especializados en detección de restos humanos. Dieron positivo hace cinco años. Tras remitir las pruebas al laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil, los especialistas concluyeron que se trataba de sangre del exnovio de María Piedad, que trabajaba en el mismo establecimiento, donde se dedicaba a tareas relacionadas con el mantenimiento del local. En su momento, el hombre afirmó que se había cortado con una radial.

Ocho años de búsqueda

María Piedad García Revuelta desapareció tras celebrar la cena de Navidad de su empresa junto con sus compañeros en un restaurante de Boadilla. Su exnovio se ofreció a llevarla a casa y a partir de ahí se le perdió la pista. Tres días después y mientras la Guardia Civil hacía batidas por los alrededores del municipio para encontrarla, el hombre se ahorcó en un poste de alta tensión en un bosque de San Lorenzo del Escorial. Los indicios que maneja la Guardia Civil apuntan a que el exnovio de María Piedad, residente en Móstoles, fue el autor de su desaparición.

Durante este tiempo se han realizado numerosas pruebas para intentar localizar a la mujer, se han hecho catas en el río Guadarrama y batidas por la Raya del Palancar, además de cribar la basura procedente de Boadilla en el vertedero de Pinto. La juez, que había decretado el archivo provisional del caso, lo reabrió ocho años después a requerimiento de la letrada de la familia.

Sigue con nosotros la actualidad de Madrid en Facebook, en Twitter y en nuestro Patio de Vecinos en Instagram