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‘Reguetón’ para prevenir la violencia machista

Fuenlabrada organiza un taller en los institutos para desmitificar el tipo de amor que aparece en la música latina que escuchan los jóvenes

Taller contra la violencia machista en el instituto Julio Caro Baroja, de Fuenlabrada.
Taller contra la violencia machista en el instituto Julio Caro Baroja, de Fuenlabrada.

“Hola mi amor, vengo acompañado / Uno de nosotros [...] nos jugó una apuesta,/ que ni te miremos, /que te va a robar [...] / Yo sé que serás mía / [...] Cuando tiro no falla mi puntería”, cuenta la canción Bella y sensual, de Romeo Santos, Daddy Yankee y Nicky Jam que suena en un aula repleta de chavales de 16 y 17 años. “¡Ay, cómo me gusta!”, dicen emocionadas varias chicas al ver al primero de ellos en una pantalla de vídeo instalada en la clase. Sin embargo, pronto acaba su ensoñación al descubrir, gracias a la periodista y educadora María Márquez, especializada en Estudios de Género por la Universidad Rey Juan Carlos, que la letra y el videoclip de este reguetón están repletos de actitudes machistas.

El Instituto Julio Caro Baroja, de Fuenlabrada, es el primer centro de estudios de este municipio del sur en impartir el taller Esto no suena a amor, promovido por la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento y que recorrerá distintos colegios de la zona hasta abril. Con esta iniciativa pretenden desmitificar el amor machista, el amor que somete, y sacar a relucir los contenidos e imágenes sexistas en la música, para luego extrapolarlo a su día a día.

El vídeo, en el que aparecen los tres famosos cantantes superventas persiguiendo a una joven que ven cuando sale del metro, se ha estrenado hace algo menos de tres meses y, en una semana, ya había alcanzado 18 millones de reproducciones en YouTube. “Los jóvenes de hoy tienen tan normalizado el acoso que ven el vídeo y no se extrañan de que varios hombres vayan detrás de una chica sin que esta lo desee”, apunta Márquez, y añade que supone “la naturalización del caso de La Manada” [los cinco jóvenes sevillanos acusados de abusar sexualmente de una joven en los Sanfermines]. Mientras, la concejala de Igualdad, Silvia Buabent, explica que esta clase de canciones son éxitos internacionales que todo el mundo baila “sin reparar en los mensajes tóxicos que instalan en la sociedad”.

“La chica es la culpable, ellos solo están ligando y en ningún momento les dice que no”, apunta uno de los niños allí presentes. Entonces, Márquez muestra el vídeo de la canción Baby, de Justin Bieber, que sacó cuando este solo tenía 16 años. En él, un jovencísimo Bieber persigue a una chica, ella le empuja una y otra vez para librarse de él, pero el cantante continúa detrás, acercándose cada vez más. “¿Y ahora qué?”, pregunta la periodista. Y se hace un silencio sepulcral en la sala. “Hay un repunte de tendencias machistas en los más jóvenes. Entre ellos se refuerzan. En casa ni se les ocurre hablar de esto. Tenemos que hacerlo desde el colegio”, apunta Alberto Rubio, el director del centro.

No obstante, Márquez deja claro ante la audiencia que no quiere demonizar las canciones o a los artistas. Solo quiere sembrar en estos alumnos un pensamiento crítico para que, cuando los escuchen, sepan distinguir cuáles son los patrones de una conducta machista y violenta hacia la mujer.

“Una chica me ha llegado a decir que si su novio la ve abrazando a un amigo y no le dice nada, es porque algo falla. Creen que los celos es una forma de demostración de amor”, recuerda Sigrid Calvo, coordinadora del programa de la Concejalía de Igualdad. Para Márquez, la violencia machista “es como un iceberg en el que lo más visible son los asesinatos y los golpes, pero hay una serie de pasos previos, como el afán controlador, ser posesivos o los celos, que deben ser identificados por los jóvenes para poder ser reconocidos”. Y el reguetón, asegura, “puede ser una herramienta eficaz para lograrlo”.

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